“¡Una maldita ciudad no puede detener el avance de todo un ejército!” La batalla por Galitzia del 22 de Julio al 9 de Septiembre de 1941
Las tropas húngaras, eslovacas, rumanas y alemanas encontraron en Galitiza menos resistencia de la esperada. Rápidamente, gran parte de esta había caído en manos alemanas y húngaras, e incluso dos divisiones húngaras alcanzaron las afueras de Chisnau varias veces, hasta que finalmente fueron alejados de la zona el 15 de Agosto de 1941. Estos ataques, que deberían haber provocado la orden del STAVKA de retirarse al Dneniester, no tuvieron ni mucho menos ese efecto debido a dos factores.
El primero ya ha sido expuesto, y fue la incapacidad del eje de crear una cabeza de puente estable en el Prut cerca de Chisnau o de Balti.
El segundo, la resistencia de una de las antiguas fortalezas austro-húngaras más importantes, llamada en alemán Lemberg.
Era el núcleo de comunicaciones de la Galitzia soviética, y además de una de las ciudades más grandes de la zona. Ya antes de la primera guerra mundial era la cuarta ciudad más grande del Imperio Austro-húngaro. Durante este conflicto, cayó varias veces entre 1915 y 1914 en manos rusas, para ser reconquistado definitivamente en 1916.
Esta ciudad fue controlada por el gobierno ucraniano hasta que en 1920 los polacos les expulsaron sin muchos problemas de la ciudad. Finalmente, en octubre de 1939 pasaba a manos soviéticas en virtud de los acuerdos firmados con Alemania en agosto de ese mismo año.
Cuando los húngaros y eslovacos atacaron a lo largo de la frontera, no tardaron demasiado en tomar Prezlym, que caería el 28 de julio, aunque el 26 fueron expulsados de Drohobycz en una de las muchas contraofensivas locales soviéticas, esta ciudad caería el 31 de julio en manos húngaras de forma definitiva. Al día siguiente, caía Zolkiew y se atacaba el pueblo de Krasne. Jablonow, el 1 de Agosto.
Ese mismo día, se ataco la ciudad de Lvov, e incluso llegaron al centro, pero era una trampa. Al final del día, la 2ª división panzer había perdido 364 hombres y 3 carros, unas bajas relativamente bajas, pero que desorganizaron a la división alemana.
Pero todo seguía bien, a fin de cuentas, las bajas no habían sido altas, Stanislawow caería al día siguiente, junto a Turka que sería ocupada ese mismo día más tarde (aunque varias contraofensivas retomarían el pueblo hasta que el 14 de agosto los soviéticos lo abandonaron). El 4, Switaz, Jaworow, ese mismo día por la noche. Un poco más, al norte, en Dolina el 7 se paró la contraofensiva soviética. Y desde el 6 de agosto, las tropas alemanas, húngaras y eslovacas avanzaban por Lvov... Y más exitos se sucedieron, el 9 de agosto, una columna de refuerzo soviética fue emboscada cerca de Rohatyn. Pero algo iba mal...
A las 7 de la mañana de ese mismo día, otras dos columnas alcanzaron la ciudad. Al rededor de las 9 de la mañana siguiente, la ciudad una vez más estaba en manos soviéticas (aunque las tropas fronterizas del NKVD y dos divisiones de rifles habían defendido varias bolsas en el interior de la ciudad durante ese tiempo).
Cuando las tropas del eje se intentaban reorganizar, la VVS (fuerza aérea soviética) hizo acto de presencia y deshizo cualquier tipo de contraataque que los alemanes pudiesen hacer. Aproximadamente 3950 soldados del eje habían perdido la vida en solo dos días, fue una derrota muy grave... pero lo peor estaba por venir.
Soldados alemanes y rumanos descansan en las afueras de Lvov
El 13 de agosto, los soviéticos fingieron una retirada. Los soldados del eje, entonces, avanzaron sobre la ciudad y tomaron posiciones defensivas rápidamente. Antes de que les diese siquiera tiempo a atrincherarse, la artillería soviética, con apoyo de la VVS machacó sus posiciones durante casi dos horas. Tras esto, cinco divisiones de rifle, dos de tanques y una de caballería atacaron a los soldados húngaros y eslovacos, que eran menos fiables que los alemanes y que cedieron rápidamente. Viendo sus flancos superados, los alemanes intentaron escapar, pero muchos no pudieron o encontraron las acrreteras llenas de soldados húngaros y eslovacos que intentaban hacer lo propio, el caos cundía entre las filas del eje. Más de 8000 soldados habían perecido, y se habían tomado cerca de 2000 prisioneros, una derrota aplastante que costó gran parte de su prestigio a Guderian, que fue totalmente incapaz de superar a Kirponos
Las ofensivas contra Lvov costaron muchas bajas a los alemanes
Finalmente, los soviéticos abandonaron la ciudad, muy dañada tras los combates, el 17 de agosto. En total, la batalla de Lvov se había extendido durante poco más de una semana, pero había costado la vida de más de 12.000 soldados, de los cuales cerca de 7.000 eran alemanes. Fue, sin duda, un duro golpe a los planes alemanes
Sin embargo, los males en la zona parecieron aliviarse tras la caída de Lvov. De ahí a principios de septiembre, que es cuando empezaron las lluvias en la zona, los húngaros y alemanes avanzaron más ágilmente. Además, Balti finalmente cayó el 29 de Agosto, aunque los soviéticos realizaron varios contraataques en el área que se prolongarían hasta mediados de septiembre y las primeras tropas italianas y croatas llegaron al frente.
Los húngaros ya habían tendido puentes sobre el Dniester y parecía que los soldados del eje conseguirían entrar en Ucrania un mes más tarde de lo previsto. Sin embargo, la excelente defensa llevada a cabo por el 9º ejército de Vsevold Abramowitz(1), destacando especialmente la división de rifles nº 96, el 2º cuerpo mecanizado, el 2º regimiento de unidades fronterizas del NKVD, la 6ª división de Caballería y la 15ª división de rifles.
También el general Kirponos fue condecorado por sus exitosos ataques y contraataques en el área de Krasne, al igual que por su heroica defensa de Lvov cuando las tropas soviéticas ya se retiraban de la ciudad. Aunque finalmente su divisón (la 9ª división de caballería) fue casi aniquilada, permitió a gran parte del 9º y 10º ejército retomar posiciones defensivas a menos de 60 km de la ciudad.
El general Mikhail Kirponos
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1/ A este señor llevo desde anoche buscándole... ni siquiera existe. Viva Paradox