Los Merodeadores de Merrill
Para expulsar a los japoneses de Birmania se decidió en la conferencia de Quebec el envío de una fuerza para internarse en lo profundo de la jungla birmana. En Agosto de 1943 se pidieron voluntarios a las fuerzas estadounidenses estacionadas en el Pacífico y en el Caribe, con la finalidad de componer una fuerza de incursión denominada "Galahad", o como luego fueron conocidos, “Los merodeadores de Merrill”, en honor a su líder.
El 31 de Diciembre llegan a Bombay unos 3000 voluntarios, donde siguen dos cursos de supervivencia en la jungla.
En Enero de 1944, se les denomina como 5307ª Unidad Compuesta (Provisonal), bajo el mando del general de brigada Frank Merrill. La unidad estaba compuesta de tres batallones, subdivididos a su vez en dos agrupaciones de combate.
El 1er. Batallón tenía las agrupaciones Roja y Blanca; el 2º Batallón, las agrupaciones Azul y Verde; y el 3er. Batallón, las agrupaciones Caqui y Naranja. Cada agrupación estaba compuesta de 16 Oficiales y 456 soldados.
Se adentraron en las agrestes regiones del norte de Birmania a principios de 1944 y sus acciones de guerrilla fueron innumerables. La victoria más destacada de sus guerrilleros, en colaboración con las fuerzas del ejército chino del general Stilwell, fue la captura de la pista de aterrizaje de Mytkyina, haciendo posible la apertura de la mítica ruta de India a China.
Pero nos centraremos en una historia en particular…
Nhpum Ga.
Los Merodeadores, eran pieza clave de la estrategia aliada para expulsar de Birmania a los japoneses, que la habían ocupado en 1942.
Como preludio a una gran ofensiva se los envió a atacar las líneas de suministro del enemigo. Su primera incursión, en febrero de 1944, fue un éxito y Stilwell dispuso que efectuasen un ataque simultáneo contra Shaduzup e Inkangahtawng en Marzo. Ambas acciones encontraron una fuerte resistencia y los Merodeadores fueron obligados a retirarse combatiendo hacia Hsamshingyang. Los japoneses, sin embargo, cayeron sobre la retaguardia del 2° Batallón de los Merodeadores el 28 de marzo.
Con las primeras luces de ese mismo día, la Agrupación de Combate Azul del 2° Batallón comenzó a retirarse de la localidad birmana de Auche en dirección a Nhpum Ga. Tenía por delante una marcha de 5 Km. de jungla densa e infectada de sanguijuelas. Los hombres estaban exhaustos: en los últimos cinco días habían cubierto 112 Km., atravesando 110 ríos y librado una batalla feroz y a corta distancia contra los japoneses.
Aunque el camino no era mucho, tardaron cinco horas en llegar a su destino. La pista era pronunciada, cubierta de un barro espeso que llegaba a los tobillos y, en algunos sitios, muy resbaladiza. Uno de los Merodeadores recuerda que:
“Más que nada era cuestión de esperar que ellos (la avanzadilla) reconociesen el siguiente trecho. La mochila, el arma, la munición, el machete, la cantimplora; todo pesaba. Las cinchas se clavaban en la piel. Podías sentarte y apoyarte sobre la mochila para descansar los hombros, pero mantener la cabeza inclinada 45 grados cansaba el cuello, y además, te resultaba muy difícil levantarte rápidamente. Así pues, solíamos aguardar de pie, ligeramente inclinados hacia delante”.
A las 10,30 horas, gran parte del 2° Batallón había llegado a Nhpum Ga, una aldea situada a 900 m de altura desde donde se dominaba la base aérea avanzada de los Merodeadores en Hsamshingyang. El oficial médico del batallón, el comandante Bernard Rogoff, improvisó un hospital de sangre y recibió su primer herido. Rogoff recuerda este caso en particular:
“Un hombre, un tipo grande armado con un subfusil, que temblaba y se le saltaban las lágrimas, me sollozó: comandante, no tengo miedo, le digo que no tengo miedo. Sólo que no puedo dejar de temblar. Otros, peor heridos, se sobresaltaban y chillaban cada vez que un proyectil caía cerca, y los proyectiles se acercaban cada vez más”.
Como ese bombardeo era el preludio de un ataque a gran escala, el comandante del batallón, Teniente Coronel McGee, ordenó que sus hombres construyesen defensas de fortuna. Al cabo de unas pocas horas, los Merodeadores habían construido un perímetro de 400 m de longitud y de 100 a 250 m de anchura. Visto desde arriba, parecía un ocho. McGee, que temía que por lo menos estaría allí algunos días, había elegido bien la posición: ocupaba toda la parte alta de la cota y rodeaba el único pozo de la zona.
Todos los días, cada sector del perímetro de los Merodeadores hizo frente a una sucesión de cargas y, a veces, a series de ataques simultáneos bien coordinados. Las fuerzas enemigas estaban cubiertas con cañones y obuses de montaña de 75 mm, cuya elevada velocidad inicial era ideal para batir los improvisados refugios. Asentados en Kauri, a unos 900 m de Nhpum Ga, sus proyectiles llegaban antes que los Merodeadores pudiesen ponerse a cubierto.
Los francotiradores japoneses, ocultos en la densa vegetación que rodeaba la cota, eran un peligro constante y enervante durante el día, y por las noches disparaban en dirección al ruido que causaban los soldados al intentar ampliar sus refugios o para enterrar los restos putrefactos de las mulas muertas. La precisión de los francotiradores obligaba a los hombres a permanecer ocultos en sus trincheras, de modo que se creó un serio problema sanitario. Los soldados arrojaban sus desperdicios lejos de los pozos de tirador pero el problema no desaparecía, agravado por los restos de 75 mulas muertas que, después de 36 horas en el húmedo calor de la ,jungla birmana, estaban hinchadas grotescamente y pobladas de moscas.
Al rayar el alba del día 31, la artillería y los morteros enemigos abrieron fuego en preparación de un asalto coordinado contra tres flancos de la posición norteamericana. El grupo principal consiguió aislar el suministro de agua del batallón. Su pérdida fue muy grave: los hombres se vieron forzados a beber el agua turbia que se filtraba en los agujeros abiertos por la Sección de Zapadores. La ración era de media botella por día. Gran parte no se podía beber a causa de que algunas mulas muertas yacían en el agua. La escasez era crítica y McGee pidió un envío por vía aérea. Este llegó el 3 de abril: unos 2500 litros lanzados en sacos de plástico resistente.
Pese a estar sometidos a bombardeos y ataques constantes, los Merodeadores estaban haciendo un buen papel frente a los japoneses. Hasta el 1 de abril sus bajas habían sido pocas: siete muertos y 25 heridos. Sin embargo, habían muerto unos 100 animales, cuyos cuerpos se pudrían en el perímetro. Su hedor se mezclaba con el de la descomposición de los cuerpos de unos 200 japoneses caídos en torno a la posición. A ello había que sumar las sanguijuelas, como recuerda un soldado:
“Los uniformes estaban llenos de manchas negras, de sangre seca. La región estaba infectada de estos monstruos repulsivos, gusanos negros capaces de contraerse como bolas o estirarse hasta un par de pulgadas. Por desgracia, la madre naturaleza había dado a estos bichos la capacidad de abrirte una herida sin que te dieses cuenta cuando dormías. Pero cuando te descubrías uno y lo arrancabas, tenías tus problemas para cortar el flujo de sangre, ya que su saliva contenía un anticoagulante. Quien más quien menos siempre estaba sangrando, pero las mulas aún lo pasaban peor; sus grupas estaban siempre de color rojo y resbaladizas de sangre”.
Merrill (en el centro) impartiendo ordenes.
Al día siguiente, el Coronel Charles Hunter, que había asumido el mando de los Merodeadores a raíz de que el 28 de marzo Merrill padeciese un infarto, confió a sus oficiales las líneas maestras de su plan para liberar al 2° Batallón. El 3° atacaría el día 4 mediante su Agrupación de Combate Naranja a lo largo de la pista de Nhpum Ga, al tiempo que la Agrupación de Combate Caqui realizaba un avance por el flanco.
Pese a estos preparativos, el 3º progresó muy lentamente hacia sus objetivos debido a la implacable defensa japonesa.
Sólo un pesado apoyo aéreo permitió a los Merodeadores ocupar terreno que según uno de los presentes:
“Estaba devastado. Todos los árboles habían sido tronchados o acribillados a balazos o con metralla y el bambú parecía cortado por un machete descomunal. En los árboles aparecían los cuerpos de algunos japoneses, víctimas de una bomba de 225 Kg. Caída la tarde anterior”.
El 6 de abril, la posición de McGee era crítica: su batallón había encajado 17 muertos, cuatro desaparecidos y unos 100 heridos. Escaseaban el agua y la comida, y muchos de los hombres estaban demasiado débiles para resistir más ataques. Al día siguiente, McGee recibió la noticia de que el 1er Batallón había llegado desde Shaduzup y que las fuerzas de refresco estaban a sólo 500 m.
El asalto se ejecutó en la mañana del día 8 y alcanzó su objetivo al anochecer. Tras una noche muy tensa, al amanecer el 1er Batallón comenzó a avanzar sobre Kauri. Sorprendentemente, encontró muy poca oposición y a medida que progresaba se hizo evidente que el enemigo se había retirado precipitadamente. En lo que habían sido sus posiciones se encontró un equipo abandonado y comida a medio guisar. El asedio de Nhpum Ga había durado diez días, en los que el 2° Batallón de los Merodeadores había librado una valiente acción en retaguardia contra un enemigo tenaz e implacable, El batallón había tenido 25 muertos, pero había dado cuenta de unos 400 japoneses.
El 4 de Agosto de 1944 la unidad fue disuelta, teniendo el honor de ser la primera unidad de infantería USA que actuó sobre suelo continental asiático.
Se puede considerar a Los Merodeadores como una de las primeras unidades de operaciones especiales USA creadas en la 2ª GM.
Libró 5 combates de importancia y treinta combates menores.