Capítulo X: Weltkrieg
Capítulo X: Weltkrieg
Ante la nueva situación bélica, Von Schiller reunió de inmediato el gabinete de crisis del gobierno, formado por éste y por el estado mayor del ejército y la armada. El canciller dio comienzo a la reunión:
-Señores, creo que conocen la gravedad de la situación. Esta guerra no es como las demás que hemos afrontado hasta ahora. Su final determinará el mantenimiento o el fin de todo lo que hemos construido. Debemos prepararnos para lo peor y definir una estrategia.
Siguió un incómodo silencio, hasta que el viejo zorro de Klagenfurt, ministro de la guerra, dijo:
-Señor canciller, creo sinceramente que no debemos preocuparnos por esta guerra. Nuestros soldados lucharán bien, están bien entrenados y con la moral alta. Los franceses y los ingleses no osarán poner un pie en Alemania, y ¿qué decir de los cobardes de los españoles...?
-Varios de los presentes soltaron sonoras carcajadas... excepto Von Schiller y Hoffmann, el ministro de Estado, que esperó a que terminara la carcajada para decir:
-Señor ministro, hace una hora he recibido un telegrama, esos cobardes españoles que usted dice han desembarcado en Rabat y en Sebastopol.
Se hizo un gran silencio, y Klagenfurt se puso rojo y se encogió en su sillón. El canciller, furioso, exclamó fuera de sí:
-Creo que ha quedado suficientemente claro, señor ministro, que esto es un asunto de extrema gravedad. No podemos permitirnos perder esta guerra por culpa de su arrogancia y su incompetencia, así que le doy dos meses, escuche bien señor Klagenfurt, dos meses para echar a esos españoles, porque sino le aseguro que le cesaré inmediatamente. Ahora, señor mariscal, infórmenos de la situación de nuestro ejército y de qué estrategia debemos adoptar, por favor.
-Por supuesto, señor canciller. Señores, en estos momentos disponemos de 141 divisiones, 50 de las cuales están en norteamérica luchando contra los EEUU. Tememos gravemente por la situación de las tropas del general Lenz, sitiadas en Washinghton.
-Cuantas tropas tenemos en el frente francés?
-47 divisiones guarnecen la frontera con Francia, señor; pero dudo que sean suficientes, pues Francia ha estado aumentando su ejército considerablemente, es el tercero más numeroso después del chino y el nuestro. Además han estado fortificando fuertemente las provincias fronterizas.
-Han aprendido la lección de la última vez, por lo visto. Estamos en disposición de reclutar más hombres?
-Sí, de hecho hemos encargado el reclutamiento de veinte divisiones de artillería rusas y de doce de cuartel general rumanas, especialmente para proteger el frente francés. El resto de nuestras divisiones protegen los puntos sensibles de revueltas, en el frente ruso, en Suecia, en Marruecos, en Japón y en Corea.
-Cuál es el estado de la armada, señor Von Preussen?
-Me temo que no puedo darle buenas noticias, señor. Una de nuestras fragatas fue hundida en batalla contra los Estados Unidos y las seis restantes se encuentran protegiendo el puerto de Washington, por si hubiera que evacuar a nuestras tropas. Mientras tanto, los astilleros de Königsberg trabajan lo más rápido posible en la construcción de nuestros nuevos Ironclads, pero me temo que no estarán disponibles hasta dentro de un año aproximadamente.
-¡Un año!
-Así es. Mientras tanto lo único que tenemos para hacer operaciones son los transportes, que pueden ser útiles en Asia, pero me temo que no será posible operar ni en el mediterráneo ni en el Atlántico.
-Está seguro de lo que dice, von preussen?
-Absolutamente, señor canciller. Estamos hablando de que las cuatro mayores flotas del mundo están en guerra contra nosotros. No podemos enfrentarnos a la Royal Navy ni a la armada francesa o la norteamericana (creáme, yo lo he comprobado) con nuestras viejas fragatas.
-Gracias, almirante. Señor Hoffmann, infórmenos de la situación diplomática.
-Si, precisamente esta mañana he recibido un telegrama del presidente Davis. Dice que la confederación no va a comprometerse en la guerra más que contra los EEUU, ya que el país está agotado. También dice que sus máximas pretensiones en la guerra eran obtener Missouri y Kentucky, que ya han declarado la secesion y se han unido a la Confederación, con lo que el resto de la negociación puede llevarla Alemania adonde desee, mientras se garantice la integridad y la independencia de la Confederación.
Tras ser reconquistados por el sur, los estados de Kentucky y Missouri se unieron a la Confederación
En lo respectivo a México, nos ceden algunas divisiones expedicionarias, pero poca más ayuda pueden ofrecer. Rusia no tiene intención de intervenir de momento, todavía no se han recuperado de las dos derrotas que les infligimos. Ah, una cosa más, parece que Francia está negociando con el conde de Cavour la entrada del Piamonte en la guerra, lo cual es preocupante, puesto que esa frontera la tenemos desprotegida.
La reunión, con los detalles de las futuras operaciones, se alargó hasta la madrugada. Al día siguiente, las órdenes estaban cursadas: había que expulsar a los españoles de Alemania, finalizar cuanto antes la guerra con los EEUU y iniciar la conquista de las colonias asiáticas enemigas, la única zona donde las flotas rivales no operaban.