7.9 Deutschland über alles
7.9 Deutschland über alles
Dubai
La guerra con Bélgica exigió el regreso de algunas divisiones destinadas en Asia hacia Europa, donde entrarían de nuevo en batalla. Una parte de la expedición, sin embargo, se desvió al emirato de Abu Dhabi, donde la bancarrota del país había ocasionado graves y cuantiosas pérdidas a una compañía comercial alemana, que exigió al gobierno la intervención militar para garantizar el pago de la deuda. La sociedad geográfica de Berlín informó al gobierno de que la zona podría dar acceso a zonas hasta entonces inexploradas, y de la riqueza del territorio en petróleo, una materia de la que, después de ser refinada, se podían obtener queroseno y combustibles útiles. Un visionario llamado Nicolaus August Otto afirmaba incluso que podría ser una fuente de energía más eficiente que el carbón y que superaría en pocos años a la máquina de vapor con su invento, al que llamaba “motor de combustible”. La mayoría le tomaban por loco, pero lo cierto es que Alemania no perdía prestigio en esta empresa, y disponer de un enclave en el Golfo Pérsico podría ser incluso beneficioso. Además alguien sugirió con gran ligereza que Dubai iba a ser en el futuro un enclave de gran riqueza.
Volviendo a Europa, el devastador ataque alemán en Bélgica no pudo ser detenido más que por unos días, debido a la enorme superioridad numérica alemana. En la batalla de Bruselas empezó a luchar el primer regimiento formado por exsamurais debidamente entrenados y pertrechados, junto a daneses, italianos, polacos, checos y ucranianos.
Batalla de Bruselas
La revuelta danesa
Justo en ese momento fue cuando el gobierno danés golpista se rebeló contra la madre germania. Pero sus cálculos les llevaron al desastre, pues poco después las tropas germanosuecas entraban en Copenhague, forzando la rendición danesa, que volvía a estar bajo la órbita alemana y cedía la provincia de Víborg. Los instigadores de la revuelta fueron encarcelados en Berlín.
Batalla de Copenhague
La paz de Viborg
Derrota belga
Otro tanto sucedió con Bélgica, que en febrero de 1858 firmaba la paz cediendo la mitad de su territorio, que en parte iba a ser devuelto a través de acuerdos comerciales y científicos en el futuro. Otro gobierno de talante colaboracionista fue instalado en Bruselas, a cambio de la protección y asistencia de Alemania.
La paz con Bélgica
Nacionalismo balcánico
En esos años, una nueva nación apareció en los balcanes, alimentada por el crecimiento del nacionalismo balcánico, la unión de los principados de Moldavia y Valaquia dio paso a la nueva nación de Rumanía, estado satélite del imperio otomano. Alemania no vio con buenos ojos las consecuencias que podía tener el nacimiento de nuevos estados en los balcanes y por lo tanto no reconoció el nuevo país.
La nueva Rumanía
La segunda guerra germanorusa
Ya sólo quedaba un conflicto pendiente en Europa: La inacabable guerra de Crimea, en la que pese a las continuas derrotas rusas, los zares no se rendían. Fue en ese momento cuando se planteó el dilema de una intervención germánica en el conflicto. Sin duda, Alemania tenía grandes intereses en el mar Negro, además de ser bien conocida la presencia de alemanes en Crimea, especialmente en Sebastopol. Las ventajas de tener un mayor control en el mar negro eran asimismo evindentes.
Pero una intervención en la guerra de Crimea hubiera supusto la ruptura del tratado de paz con Rusia, pues no habían pasado ni cinco años de la derrota en la primera guerra germanorusa. Por ello el canciller tomó contacto con los embajadores de Francia y la Gran Bretaña, los dos únicos países lo suficientemente fuertes como para desafiar a Alemania. Los intereses de ambos países estaban lejos de las aguas del mar Negro, con lo que se despejó el camino hacia la segunda guerra germanorusa.
Una de las primeras medidas que apuntaron a una reapertura de hostilidades fue el reclutamiento masivo de veinte divisiones con brigadas de ingenieros danesas, que serían enviadas al frente ruso en primera línea de batalla, en parte como escarmiento por la rebelión del año anterior. Las divisiones estuvieron listas en marzo, pocos meses antes del inicio de la guerra.
El nuevo ejército del Norte, formado por tropas danesas
Fue el 3 de julio de 1858 cuando se inició la ofensiva a través de Besarabia y Crimea. Las diezmadas tropas rusas se encontraban lejos de la frontera alemana, con lo que el avance y la ocupación de las provincias cercanas fue rápida.
La ofensiva en el sur
También San Petersburgo fue tomada con rapidez, al existir sólo una pequeña guarnición. En suma, fueron victorias fáciles. Al tener la experiencia y el conocimiento del terreno después de la primera guerra con Rusia, fue más rápida la ocupación. En diciembre, cuando ya el crudo invierno ruso empezó a dificultar el avance, los alemanes llegaron a Moscú.
El frente en septiembre
El frente poco antes de la navidad de 1858
El zar tuvo que claudicar de nuevo, al ver imposible la reconquista, aceptando una segunda paz humillante que implicaba ceder una amplia parte del territorio de Crimea, la provincia de Kola en el norte, y los territorios de Alaska en América del Norte.