Pregunta:
Qué hace de Leopoldo II más malvado que otros jefes de Estado de naciones coloniales?
El modo en que se presentó como un filántropo que quería acabar con la esclavitud, logrando que a este benefactor de la humanidad la Conferencia de Berlín le otorgara un imperio colonial en el Congo en cuya superficie Bélgica cabía unas 18 veces y cuyo dueño absoluto fue el interfecto, aplicando un sistema draconiano de trabajo esclavo a sus habitantes, y matando en poco más de 8 años a unos 10.000.000 de personas (5 millones según los cálculos más benevolentes, y 13 millones según los más pesimistas; pero la cifra exacta no se conocerá nunca).
Pero tu pregunta no deja de tener sentido.
A esa lista habría que añadir una larga serie de ignotos pero laboriosos y honrados "hombres de negocios", que a lo largo de todo el tiempo que va desde la Revolución Industrial hasta el presente (y que presumiblemente se proyectará hacia el futuro), se han dedicado a la inmisericorde explotación humana en los 5 continentes, en fábricas; minas de carbón, de oro, de diamantes, de plata, de estaño y de cuanto mineral dé la Tierra; canteras; plantaciones de algodón, de lino, de caña de azúcar, de café, de tabaco, de cacao, de té; bosques cuachíferos; bosques de maderas valiosas como el ébano o la caoba, o para obtener tanino como el quebracho. Y en general, explotando cualquier cosa que les permita utilizar mano de obra intensiva pagada con nada, para vender lo producido "a precio de mercado" con un beneficio que no baje del 1200% (cualquier cifra menor a ese porcentaje suelen considerarla una pérdida o descapitalización que exige la ayuda estatal o supraestatal para mantener la actividad "tradicional" y "las fuentes de trabajo"... hasta que deciden abandonar las antiguas explotaciones y reorientar sus fortunas a otras actividades. Y que las subvenciones que les dieron las paguen los contribuyentes... ¡faltaría más!).
Y todo para la mayor gloria del Capitalismo y de la Libertad de Mercado.
Leopoldo II es el más famoso; pero de hijos de puta como él, que van por la vida de honorables mientras se llenan los bolsillos con una pala, el Mundo está lleno. Y los hay de todos los colores y nacionalidades; pero tienen en común la codicia y el importarles una carajo el sufrimiento ajeno para conseguir engrosar sus fortunas cada día un poco más.
La Humanidad tiene consigo una deuda: que algún día también se escriba un Libro Blanco sobre los crímenes, atrocidades y genocidios que se perpetraron durante 4 siglos de capitalismo salvaje y para beneficio de éste.