Lo que dice Cayus seguramente es cierto, el problema es que el Victoria es un juego desconocido para la mayoria, y que Corlagon entra mucho en ese AAR en el conocimiento del juego, quizás, si no conoces mucho el juego, no sabes tanto apreciarlo.
Para mi lo de Corlagon es una partida, lo de Silas es una novela.
Porque en el HOI2 no tiene, sinceramente, merito hacerlo bien contra la IA, yo he conquistado el mundo con Italia y me he aburrido soberamente de lo fácil que ha sido, Silas, con USA, dudo que haya pasado un solo problema para ganar, Corlagon, seguramente, tuvo que currarselo muchísimo más, porque el Victoria con ciertos países si es un desafio.
Cayus y tú estáis hablando de un buen tema de discusión: dificultad de la partida o relato?. Yo entiendo que un AAR es la habilidad de un jugador en contar una partida y hacerlo de forma que consiga que el resto de gente se interese. Por eso no me gustan nada aquellas aar's que únicamente se limitan a poner pantallazo, pantallazo y pantallazo. Porque no me están contando nada, únicamente me enseñan lo que pasa sin ningún argumento ni historia asociada. Y en la mayoría de ocasiones la gente se cansa de solo ver mapas con brillantes avances de tropas triunfales.
Yo, y creo que ya lo escribí en Diario de un presidente, hice todas las trampas del mundo habidas y por haber. Pero ojo!.... las hice contra mí!!!!!. Es verdad que como partida no existió apenas ninguna dificultad y en ocasiones fue hasta un pelín tedioso. En la medida que pude y siempre intentando imitar a la realidad, me autosaboteé operaciones militares (algún desembarco sin ningún éxito por ejemplo en Italia o Korea), me eliminé voluntariamente unidades militares (como en Pearl Harbour imitando el ataque japonés o una retirada desastrosa de Europa durante el contra-ataque ruso en Doomsday), cometí errores en la táctica (por ejemplo destinando tropas a Palestina evitando así que las pudiera utilizar en Europa) y hasta me asesiné generales (Ike en la campaña rusa). Ya que la partida era fácil, intentaba complicarme la vida. Y qué narices, me acuerdo que precisamente esos desastres daban pié a momentos verdaderamente buenos en los que como escritor veía a los foreros vivirlo como si fuera una historia real. Recuerdo que la toma de Barcelona por parte de Patton y su desfile por las ramblas -con las siluetas de los portaaviones dibujadas en la costa- fue algo que encantó a muchos, o el funeral a los soldados caídos en Korea, con un niño recitando la estrofa del himno americano mientras una formación de marines disparaba las salvas de honor, fue otro momento sublime, casi más que haber tomado con éxito Berlín o Moscú.
Incluso durante un tiempo intenté jugar la partida en 2 ordenadores conectados mediante red, para pasar a llevar el enemigo y poder postear derrota tras derrota, ponerme las cosas verdaderamente difíciles. Pero por problemas técnicos o incapacidad mía, no lo conseguí. Aún así siempre pensé que la narración podía mejorar muy mucho la historia que yo veía en mi pantalla y cambiar algo aburrido por un relato con emoción... no hace mucho aún alguien me recordó la putada que fue terminar el AAR dejando a no recuerdo ya qué general tomando Moscú tras el asesinato de Zhukov

... esa "putada" es mucho mejor que haber arrasado media Europa sin generar ningún tipo de épica, solo moviendo fichas (aunque respeto quien se incline por esa opción eh?, que yo solo hablo de lo que me gusta a mi).
Enfín, ahí dejo mi experiencia

. No seré yo quien decida si hay que valorar la dificultad de la partida o la forma de contarlo. Aunque claramente yo en una AAR valoro más lo segundo (y así convertir la más aburrida de las partidas en algo que tenga enganchados a muchos foreros), también supongo que la AAR perfecta sería aquella que tuviera las 2 cosas, eso sería la reostia.
Saludos!