“Cuando progresa Barbarroja, el mundo queda sin aliento y guarda silencio”
Adolf Hitler, 2 de Febrero de 1941
Planteada como una campaña de corta duración, Barbarroja pretendia la aniquilación del ejercito soviético y la conquista del espacio occidental de Rusia. Desde un triple frente, los Grupos de Ejercito Norte, Centro y Sur debian, respectivamente, conquistar Leningrado, Moscú y Kiev; acabando con ello con el potencial del ejercito rojo para proseguir la lucha y capturando la mayor parte de la industria de armamento sovietica. Así, la OKW trasladaba el concepto de la Blitzkrieg al amplio espacio ruso.
Desde el punto de vista militar, Barbarroja tuvo lugar en un momento optimo. La Stakva, totalmente desmembrada desde las purgas de los años 30, había comenzado a marchas forzadas un proceso de reorganización para recuperarse del bochornoso espectáculo que ofrecio en la Guerra de Invierno en Finlandia. Espectáculo que convencio a Hitler de la oportunidad que se le presentaba. Totalmente convencido de la superioridad germana, comenzo la planificación de la campaña. Pero en la misma preparación empezaron los errores de bulto:
1- Fallos en la planificación de la campaña:
Se tiende a creer que el coup d’etat en Belgrado, y el consiguiente paso de Yugoslavia al bando aliado, entorpecieron en exceso la preparación de Barbarroja y retrasaron la operación mas de 2 meses, desde la que hubiera sido fecha ideal: principios de abril. Pero la realidad es distinta. A principios de abril, la Wehrmacht había desplegado ya en torno a 100 divisiones en la frontera oriental, lejos de las 150 divisiones existentes el 22 de junio. Si bien es cierto que la mayor parte de las unidades acorazadas y motorizadas fueron destinadas a la “Operación Marita”; el despliegue de esas 50 divisiones restantes hubiera tardado mas de un mes en efectuarse y su operatividad no hubiera sido posible hasta quizás mediados de mayo o finales de dicho mes. Lo que nos aleja de la fecha ideal de ataque.
De hecho el ejercito no podría haber atacado mucho antes de mayo, con o sin “Marita”, lo que revela un fallo en la planificación de la campaña. Pero dado que esta se construyo como una operación “que no debia durar mas de 8 semanas”, el retraso en la iniciación de las operaciones no era sustancial. Pero lo cierto es que el tiempo corria en contra de Alemania. Tampoco podía forzarse a. aplazar el ataque hasta 1942. Para 1942, la Stakva hubiera reorganizado en gran medida al ejercito y el momento de mayor debilidad sovietica hubiera pasado. Si había un momento para atacar, era ese.
Aunque la ampliación de la guerra al Sudeste europeo trajo consigo un nuevo posible frente, la mayor parte de las zonas ocupadas quedaron bajo control italiano, lo que hacia que una pequeña parte del ejercito de tierra estuviera destinado en aquella zona. Mayor diversificación supuso para la Luftwaffe, que desde Creta tuvo una base de lujo en el mediterráneo oriental y a la vez una fuente constante de preocupaciones y quebraderos de cabeza. La diversificación de fuerzas no fue un problema trascendental de Barbarroja.
La intervención en los Balcanes tuvo otra consecuencia. Las rapidas victorias alemanas, hicieron mas patente la fe ciega de Hitler en una victoria rapida y decisiva. La fe en el potencial de la Wehrmacht, le hizo a este destinarlo a empresas sobrecogedoras que sobrepasaban la preparación del ejercito. Y a enviarlo a Rusia sin saber muy bien que iba a encontrarse.
2- Subestimación del potencial ruso y de la necesidad de preparación para una “guerra total”:
La disposición de fuerzas al comienzo de la campaña sovietica era la siguiente:
Alemania:
119 Divisiones de Infantería
15 Divisiones Motorizadas
19 Divisiones Acorazadas
(Total: 3.050.000 hombres)
1.160 Aviones de Combate
720 Aviones de Caza
120 Aviones de Reconocimiento
Rusia (aproximadamente):
138 Divisiones de Infantería
40 Divisiones Acorazadas y Motorizadas
(Total: 4.700.000 hombres)
En torno a 4.000 aviones
El problema era que este calculo de la inteligencia alemana se limitaba al reconocimiento de los ejercitos fronterizos. Mas allá de la frontera, la OKW desconocia lo que Rusia aguardaba. Así, esta calculaba en torno a 200 divisiones como un total y se desestimaba la posibilidad de que la industria rusa pudiera amentar este numero hasta la primavera de 1942. A principios de agosto, el jefe de la OKW, General Halder, reconocia la existencia de mas de 360 divisiones, y para enero del 42 su numero ascendio a 600. Mal pertrechadas, literalmente carnaza en la mayor parte de los casos, pero existentes.
Los rusos les habían enseñado a los alemanes que era la guerra total. Guerra total, que Alemania no empezó a practicar hasta mediados de 1943, con aquel discurso de Goebbels con el lema “Totaler Krieg, Zürzester Krieg” (la guerra total es la mas corta). Hasta entonces, Alemania había vivido de los reditos del programa de armamentos de 1935, que no vario en vistas de las victorias germanas, pero que era a todas luces insuficiente para someter a Inglaterra y mucho menos para conquistar Rusia. Sus indices de producción eran de risa. Cuando finalmente la fuerza de la Wehrmacht fue consumida en los campos rusos, Alemania no pudo ni siquiera recuperar el potencial que tenia a principios de la campaña. Para cuando lo consiguió, ya era demasiado tarde.
3- Fallo acerca de los objetivos a conseguir y de los medios para lograrlos:
Clausewitz definia la guerra como “una prosecución de la política, a través de determinados medios”. Y Hitler siempre entendió la guerra desde un punto de vista político. Esta doctrina exige que para hacer una guerra se tengan bien claros los objetivos politicos. Es decir, que se pretende conseguir. Y Alemania no tenia claro que debia conseguir con la guerra.
Además los objetivos políticos deben ser acordes al potencial militar. Si no, puede ocurrir como a Mussolini, que pretendia fabricar un nuevo imperio romano, a través del ejercito italiano. Hitler en esto no se diferencio del Duce. La continua orgia de victorias no hizo mas que inflamar su cabeza de la locura megalomana. Su única suerte fue que la Wehrmacht no era el ejercito italiano. Pero hasta el mejor ejercito del mundo, bajo una estrategia política y militar deficiente, puede sucumbir...
Lo que empezó siendo una guerra para eliminar la “amenaza sovietica” (amenaza futura en todo caso, porque la Stakva no tenia previsto atacar a Alemania, no en su mayor momento de debilidad), se convirtio al momento en una cruzada para acabar con el bolchevismo judio, sojuzgar y esclavizar al pueblo ruso, y conquistar el espacio vital ruso, como zona de colonización. Fiel a los dictados de “Mein Kampf”, la aniquilacion del pueblo ruso fue otro de los errores de estrategia de la campaña.
Y seguire otro dia con el punto tercero y con los errores militares de la campaña. Ahora disculpadme, que me canso de escribir.
Adolf Hitler, 2 de Febrero de 1941
Planteada como una campaña de corta duración, Barbarroja pretendia la aniquilación del ejercito soviético y la conquista del espacio occidental de Rusia. Desde un triple frente, los Grupos de Ejercito Norte, Centro y Sur debian, respectivamente, conquistar Leningrado, Moscú y Kiev; acabando con ello con el potencial del ejercito rojo para proseguir la lucha y capturando la mayor parte de la industria de armamento sovietica. Así, la OKW trasladaba el concepto de la Blitzkrieg al amplio espacio ruso.
Desde el punto de vista militar, Barbarroja tuvo lugar en un momento optimo. La Stakva, totalmente desmembrada desde las purgas de los años 30, había comenzado a marchas forzadas un proceso de reorganización para recuperarse del bochornoso espectáculo que ofrecio en la Guerra de Invierno en Finlandia. Espectáculo que convencio a Hitler de la oportunidad que se le presentaba. Totalmente convencido de la superioridad germana, comenzo la planificación de la campaña. Pero en la misma preparación empezaron los errores de bulto:
1- Fallos en la planificación de la campaña:
Se tiende a creer que el coup d’etat en Belgrado, y el consiguiente paso de Yugoslavia al bando aliado, entorpecieron en exceso la preparación de Barbarroja y retrasaron la operación mas de 2 meses, desde la que hubiera sido fecha ideal: principios de abril. Pero la realidad es distinta. A principios de abril, la Wehrmacht había desplegado ya en torno a 100 divisiones en la frontera oriental, lejos de las 150 divisiones existentes el 22 de junio. Si bien es cierto que la mayor parte de las unidades acorazadas y motorizadas fueron destinadas a la “Operación Marita”; el despliegue de esas 50 divisiones restantes hubiera tardado mas de un mes en efectuarse y su operatividad no hubiera sido posible hasta quizás mediados de mayo o finales de dicho mes. Lo que nos aleja de la fecha ideal de ataque.
De hecho el ejercito no podría haber atacado mucho antes de mayo, con o sin “Marita”, lo que revela un fallo en la planificación de la campaña. Pero dado que esta se construyo como una operación “que no debia durar mas de 8 semanas”, el retraso en la iniciación de las operaciones no era sustancial. Pero lo cierto es que el tiempo corria en contra de Alemania. Tampoco podía forzarse a. aplazar el ataque hasta 1942. Para 1942, la Stakva hubiera reorganizado en gran medida al ejercito y el momento de mayor debilidad sovietica hubiera pasado. Si había un momento para atacar, era ese.
Aunque la ampliación de la guerra al Sudeste europeo trajo consigo un nuevo posible frente, la mayor parte de las zonas ocupadas quedaron bajo control italiano, lo que hacia que una pequeña parte del ejercito de tierra estuviera destinado en aquella zona. Mayor diversificación supuso para la Luftwaffe, que desde Creta tuvo una base de lujo en el mediterráneo oriental y a la vez una fuente constante de preocupaciones y quebraderos de cabeza. La diversificación de fuerzas no fue un problema trascendental de Barbarroja.
La intervención en los Balcanes tuvo otra consecuencia. Las rapidas victorias alemanas, hicieron mas patente la fe ciega de Hitler en una victoria rapida y decisiva. La fe en el potencial de la Wehrmacht, le hizo a este destinarlo a empresas sobrecogedoras que sobrepasaban la preparación del ejercito. Y a enviarlo a Rusia sin saber muy bien que iba a encontrarse.
2- Subestimación del potencial ruso y de la necesidad de preparación para una “guerra total”:
La disposición de fuerzas al comienzo de la campaña sovietica era la siguiente:
Alemania:
119 Divisiones de Infantería
15 Divisiones Motorizadas
19 Divisiones Acorazadas
(Total: 3.050.000 hombres)
1.160 Aviones de Combate
720 Aviones de Caza
120 Aviones de Reconocimiento
Rusia (aproximadamente):
138 Divisiones de Infantería
40 Divisiones Acorazadas y Motorizadas
(Total: 4.700.000 hombres)
En torno a 4.000 aviones
El problema era que este calculo de la inteligencia alemana se limitaba al reconocimiento de los ejercitos fronterizos. Mas allá de la frontera, la OKW desconocia lo que Rusia aguardaba. Así, esta calculaba en torno a 200 divisiones como un total y se desestimaba la posibilidad de que la industria rusa pudiera amentar este numero hasta la primavera de 1942. A principios de agosto, el jefe de la OKW, General Halder, reconocia la existencia de mas de 360 divisiones, y para enero del 42 su numero ascendio a 600. Mal pertrechadas, literalmente carnaza en la mayor parte de los casos, pero existentes.
Los rusos les habían enseñado a los alemanes que era la guerra total. Guerra total, que Alemania no empezó a practicar hasta mediados de 1943, con aquel discurso de Goebbels con el lema “Totaler Krieg, Zürzester Krieg” (la guerra total es la mas corta). Hasta entonces, Alemania había vivido de los reditos del programa de armamentos de 1935, que no vario en vistas de las victorias germanas, pero que era a todas luces insuficiente para someter a Inglaterra y mucho menos para conquistar Rusia. Sus indices de producción eran de risa. Cuando finalmente la fuerza de la Wehrmacht fue consumida en los campos rusos, Alemania no pudo ni siquiera recuperar el potencial que tenia a principios de la campaña. Para cuando lo consiguió, ya era demasiado tarde.
3- Fallo acerca de los objetivos a conseguir y de los medios para lograrlos:
Clausewitz definia la guerra como “una prosecución de la política, a través de determinados medios”. Y Hitler siempre entendió la guerra desde un punto de vista político. Esta doctrina exige que para hacer una guerra se tengan bien claros los objetivos politicos. Es decir, que se pretende conseguir. Y Alemania no tenia claro que debia conseguir con la guerra.
Además los objetivos políticos deben ser acordes al potencial militar. Si no, puede ocurrir como a Mussolini, que pretendia fabricar un nuevo imperio romano, a través del ejercito italiano. Hitler en esto no se diferencio del Duce. La continua orgia de victorias no hizo mas que inflamar su cabeza de la locura megalomana. Su única suerte fue que la Wehrmacht no era el ejercito italiano. Pero hasta el mejor ejercito del mundo, bajo una estrategia política y militar deficiente, puede sucumbir...
Lo que empezó siendo una guerra para eliminar la “amenaza sovietica” (amenaza futura en todo caso, porque la Stakva no tenia previsto atacar a Alemania, no en su mayor momento de debilidad), se convirtio al momento en una cruzada para acabar con el bolchevismo judio, sojuzgar y esclavizar al pueblo ruso, y conquistar el espacio vital ruso, como zona de colonización. Fiel a los dictados de “Mein Kampf”, la aniquilacion del pueblo ruso fue otro de los errores de estrategia de la campaña.
Y seguire otro dia con el punto tercero y con los errores militares de la campaña. Ahora disculpadme, que me canso de escribir.