En la historia del mundo siempre ha habido sucesos que por intereses de variados orígenes, sean económicos, sociales o políticos, no han sido mostrados veraz o completamente. De este problema, característico del hombre, la historia de nuestro país no estuvo ni está exenta. Podemos citar muchos ejemplos, pero mi trabajo apunta a investigar sólo uno de ellos.
Luego de la Segunda Guerra Mundial muchos ciudadanos europeos se vieron obligados a desplazarse de forma permanente al continente americano. Este exilio respondía a las razones clásicas que justifican una emigración: las malas condiciones de vida en el lugar de origen y la esperanza de encontrar mejores en el lugar de destino. Un ejemplo particular de esto es el caso del éxodo ilegal de ciudadanos alemanes hacia nuestro país. El régimen de Hitler había sido juzgado por el mundo por las atrocidades cometidas, en consecuencia, para evitar la expansión de las ideas nacionalistas de este hacia el continente americano se organizó la Conferencia Panamericana de Chapultepec1, México donde se decretó ilícita la llegada de alemanes a América.
A pesar de esta prohibición, y es comprobable en la actualidad, hubo una gran entrada de alemanes, en especial de ideología nazi, al Río de la Plata. A partir de esto nos podemos plantear una serie de preguntas que dan origen a mi investigación: ¿Por qué la Argentina luego de 1945 se convirtió en un destino predilecto para los inmigrantes alemanes?¿qué medios facilitaron su ingreso?¿había alguna política que beneficiara la entrada?
Este tema es de gran importancia internacional e histórica, pero sin embargo no es abordado por la bibliografía educativa. Las razones por las cuales no se les presta considerable atención probablemente se relacionan con el problema presentado en el comienzo. El hecho de que sea un tema del cual no hay mucha información oficial, lo transforma en un asunto interesante de tratar. Para abordar el tema abarcaré únicamente el periodo que comienza en 1943 y termina en 1949, debido a que en estos años hubo registros que verifican las inmigraciones y además en Argentina hubo hechos y situaciones que se relacionan con ellas.
Si nos situamos en esta época en el país, nos encontraremos con la presencia de poderes políticos y militares que tenían tendencias nacionalistas y estrechas relaciones con el Eje. Concretamente el caso del Presidente Juan Domingo Perón, quien en reiteradas ocasiones admitió su simpatía tanto por el fascismo como por el régimen aplicado por Hitler en el país germano. A partir de esto yo puedo plantear la siguiente hipótesis: las inmigraciones desde Alemania hacia el país fueron políticamente favorecidas de forma oculta a los ojos del mundo y estas no sólo favorecían a los inmigrantes sino que también a los políticos del momento.