NOTIZIE VENEZIANO
(1534-1548)
La Serenissima sigue con su política de aunar las culturas itálicas bajo una sola bandera. En ese proceso, se realizan las anexiones de sus vasallos: tanto la uniprovincial Mantua, como la gran nación vasalla de Los Estados Pontificios. Cierto es que el Papa ya no tiene su lugar predilecto para establecerse, Roma, pero la pretensión Veneciana es más fuerte que un lugar fijo en la tierra para el representante de Dios. Bien cierto es que los Venecianos seguimos siendo católicos y no toleraremos herejías en nuestros territorios.
Los consejeros militares del Dux proponen una serie de mejoras de infraestructuras militares, que se llevan a cabo en todas las provincias venecianas.
La contra las herejías, ortodoxos y reformados (estos últimos, con un entusiasmo bestial), se hace palpable en numerosas revueltas, sumada a la de algunos falsos nacionalistas. Se toma la medida de contratar a un gran consejero que entiende de conversiones. El proceso es lento y caro, lo que retrasa un poco a la nación, pero se cumplen los objetivos.
En esas, y para unir dos provincias separas por tierra, declaramos la guerra a Montenegro. Es doblegada en pocos días y la hacemos vasalla, obligándole a convertirse al Catolicismo.
Para finalizar, el Dux declara que todas las islas del mediterráneo, a excepción de las Baleares, están dentro del PUIMN (Proyecto de Unión Italiana y del Mare Nostrum) elaborado por los consejeros de la Serenissima. En esas, la recién formada España, decide vender Messina y Palermo a Venecia para evitar las armas. No obstante, aun quedan islas mediterraneas por integrar en la nación Veneciana.
Fin de sesión - 1548

(1534-1548)
La Serenissima sigue con su política de aunar las culturas itálicas bajo una sola bandera. En ese proceso, se realizan las anexiones de sus vasallos: tanto la uniprovincial Mantua, como la gran nación vasalla de Los Estados Pontificios. Cierto es que el Papa ya no tiene su lugar predilecto para establecerse, Roma, pero la pretensión Veneciana es más fuerte que un lugar fijo en la tierra para el representante de Dios. Bien cierto es que los Venecianos seguimos siendo católicos y no toleraremos herejías en nuestros territorios.
Los consejeros militares del Dux proponen una serie de mejoras de infraestructuras militares, que se llevan a cabo en todas las provincias venecianas.
La contra las herejías, ortodoxos y reformados (estos últimos, con un entusiasmo bestial), se hace palpable en numerosas revueltas, sumada a la de algunos falsos nacionalistas. Se toma la medida de contratar a un gran consejero que entiende de conversiones. El proceso es lento y caro, lo que retrasa un poco a la nación, pero se cumplen los objetivos.
En esas, y para unir dos provincias separas por tierra, declaramos la guerra a Montenegro. Es doblegada en pocos días y la hacemos vasalla, obligándole a convertirse al Catolicismo.
Para finalizar, el Dux declara que todas las islas del mediterráneo, a excepción de las Baleares, están dentro del PUIMN (Proyecto de Unión Italiana y del Mare Nostrum) elaborado por los consejeros de la Serenissima. En esas, la recién formada España, decide vender Messina y Palermo a Venecia para evitar las armas. No obstante, aun quedan islas mediterraneas por integrar en la nación Veneciana.
Fin de sesión - 1548