La Pérfida Albión:
- Análisis de la "herencia recibida":
* Inglaterra está aliado con Portugal y Castilla. Se ha subyugado la provincia de Meath (Dublin) y la frontera con Escocia está movidita. El anterior canciller se aseguró de dejar 'claims' hechos en Ulster y en Leinster en la isla Esmeralda; mientras que también hizo su trabajo en dos de las provincias más importantes de Escocia.
* El único rival declarado por nuestra parte es Escocia, quién a través de argucias y matrimonios reales controla indirectamente a 4 de las 5 provincias de la Isla Esmeralda.
* El ritmo de avance tecnológico no es boyante, ya que se ha priorizado la construcción en nuestras ciudades. La estabilidad del reino es de -2 y el 'income' apenas da para sufragar los gastos de la armada. Esto va a tener su gracia.
- El desarrollo de la partida:
* Una vez hecho el análisis de nuestros medios materiales, nos ponemos manos a la obra. Lo primero es redibujar los puestos fronterizos y la distribución de las tropas que tenemos disponibles. La misión heredada nos impulsa a reconstruir nuestra armada, y a ello pusimos nuestro empeño. Lo primero era estabilizar el país, a lo que dedicamos nuestro esfuerzo hasta quedar en positivo.
* Ya lavados los trapos sucios en casa, pusimos nuestra mira fuera. Escocia resultaba apetecible pero su independencia aún iba a ser garantizada por Francia durante 10 años más, por lo que resultaba un hueso muy duro de roer. Dirigimos pues nuestras tropas hacia las provincias irlandesas. La guerra fue rápida, ocupamos Leinster, Connahgt, Ulster y Munster pero cometimos el error de novato al vasallizarlas a todas juntas. Albión...Albión...que te pierdes...
* Fue entonces cuando nuestros aliados portugueses nos llamaron a armas para combatir al enemigo marroquí, quién, con pericia, aspiraba a reconquistar Tanger y Ceuta. Castilla se pronunció a favor, y se unió a la causa Portuguesa. Nosotros, ingleses de honor, respetamos la alianza y acudimos en auxilio de Portugal. Embarcamos a nuestros hombres, y junto con parte de la armada nos dirigimos hacia Gibraltar. Apenas al llegar, Castilla firmo por su cuenta una paz blanca con Marruecos, dejando a Portugal con su ejército en el norte de áfrica en la estacada. Huelga decir que hubo dudas entre las bases de nuestro ejército, pero los mandos, con férrea disciplina, mantuvieron el orden en las filas. Marruecos nos envió un diplomático para tantear la paz, el cual volvió sin respuesta.
* Mientras Marruecos asediaba Tánger (su casus belli en la guerra), Portugal se posicionaba en Ceuta mientras nuestras tropas intentaban un asalto desde las costas Canarias. No dió buen resultado.
* Fueron unos meses convulsos, 'tiras y aflojas' entre la union Anglo-Portuguesa y el infiel marroquí. Finalmente, las tropas de ambos bandos se encontraron en una provincia del interior y el resultado fue favorable pero pírrico, a la postre. Con la entrada de Francia en el bando marroquí, hubimos de valorar la nueva situación para forzar la paz. Portugal acabaría cediendo Ceuta para poder mantener Tánger, y quedaba así la guerra concluida. El almirantazgo inglés se pregunta, en cualquier caso, si Castilla es un aliado de fiar.
* A la vuelta de nuestras tropas, murió el rey y lo sucedió su hijo, algo más incapaz que su padre. Aún asi, tras el período convulso y la inestabilidad que conlleva, volvimos a poner nuestro ojo en Escocia, la cuál, ya sin aliados, fue presa fácil para las expertas tropas recién vueltas del norte de áfrica.
Queda por ver si el rey será capaz de mantener el orden tras estas últimas anexiones.