Bueno que ha sido una pena que esta semana no hayamos podido jugar, y acercarnos a esa fecha clave de 1939 a partir de la que todos vamos a encontrarnos en la pista de baile y más de uno va a sentir que la tierra desaparece bajo sus pies.
Como no tenía claro si ayer se jugaba o no, entré en el messenger por si apareciamos todos.
No fue tiempo perdido porque la situación fue aprovechada para celebrar una cumbre italo-japonesa en la que, al más alto nivel, se intercambiaron opiniones e información sobre la coyuntura internacional del momento.
En este encuentro, celebrado en algún lugar secreto del Mediterráneo, ambas delegaciones pudieron comprobar la sintonía existente entre ambos gobiernos.
Se evaluó lo que podría ocurrir en el futuro, hubo asesoramiento militar y quedó claro que cualquier otro país cometería una temeridad de insospechadas consecuencias si se opusiera a los deseos del Duce en la zona mediterránea o los del Emperador Hiro-hito en el Extremo Oriente.
Estamos seguros de que nadie cometerá ese error.
Saludosssssssss