Ante el ataque traicionero de UK a Venecia, seguido por el desentendimiento de sus obligaciones por parte del emperador y finalmente su adhesión a las acciones piratescas de la pérfida albión, y habiendo avisado que intervendríamos en caso de que tal cosa ocurriera, marruecos ha marchado a la guerra contra los cristianos peninsulares.
50 años de politica naval han dado sus frutos, y podemos decir que el mediterráneo occidental se ha convertido en un mar marroquí, bloqueando todos los puertos enemigos, desembarcando en todas las posesiones españolas y junto con nuestros compañeros veneciandos obteniendo resonantes victorias sobre las armadas española, portuguesa y británica. Hemos tenido un peero, y es que centrados en crear una pdoerosa marina de guerra nuestra flota de transportes era más bien pequeña al inicio del conflicto y nuestros movimientos de tropas han estado limitadas por tal hecho. Más adelante, y una que nuestros astilleros hubieran vomitado una treintena de transportes en menos de medio año, hemos contado finalmente con proyección suficiente para empezar a atacar al enemigo en tierra firme, y resultado de ello ha sido el desembarco en mucira de un ejército santo que ha aniquilado una veintena de regimientos españoles en una acción relámpago. De haber durado más la guerra quien sabe si hubiera empezado una nueva reconquista en españa, esta vez de sur a norte.
Mención también a la expedición al Congo llevada a cabo por 15000 valientes marroquís, ante los que nuestros enemigos cristianos se han visto impotentes.
En terreno económico la sesión ha sido más complicada. La irrupción de mercaderes prusianos con esteroides en los cots orientales, en conjunción con la expansión comercial Otomana, ha llevado nuestra economía a la recesión. La situación se ha podido revertir tras la firma de acuerdos con el otomano y la expansión en nuevos mercados, pero hemos perdido nuestro puesto de champions, primero ante Francia y luego ante Holanda, si bien confiamos en recuperarlo durante la próxima sesión.