Parecía que sería una sesión tranquila y pasó todo lo contrario. El Imperio Francés atacó a Aragón por 3 provincias italianas y se lió parda. Polonia estaba aliada con Castilla pero se suponía que no era alianza formal y que no participaría en la guerra. Sin embargo, reunió tropas, atravesó territorio austriaco y lanzó una ofensiva en Italia. Tras el desconcierto inicial que nos llevó a perder algunas batallas y retirarnos a París, decidimos sacar más tropas ya que estábamos lejos de nuestro límite por no prever una guerra como esta.
Castilla transportaba sus tropas a Austria para unirlas a las de Polonia y Portugal bloqueaba todos los puertos franceses mientras Polonia asediaba Saboya y Génova. Francia se reorganizó y lanzó una contraofensiva. Se logró una victoria pírrica en Saboya que obligó al ejército polaco retirarse a Varsovia. Esta ocasión permitió proseguir el avance en Italia ocupando las provincias aragonesas, echar a la Hansa de Finisterre (ahí teníamos resguardada la flota) y aniquilar al ejército aragonés, que estaba molestando bastante.
Polonia regresó, así que se hizo una linea defensiva en Saboya mientras los polacos y castellanos se colocaban en Suiza y Milán. Al principio hubo pequeñas escaramuzas y falsos movimientos, hasta que Polonia decidió adentrar en Francia asediando Borgoña y en Italia lanzando otro ataque sobre Novara. Francia decidió atacar a las tropas polacas en Novara a sabiendas de que el era el terreno ideal de sus húsares pero confiando en la ventaja numérica. Para poder ganar esa batalla era imprescindible que las tropas que estaban en Borgoña no pudiesen unirse así que otro ejército francés las interceptó en Franco Condado. Se logró vencer en Novara, mandando de nuevo a las tropas polacas de camino a Varsovia y al romperse la linea, pudimos atrapar a las tropas españolas establecidas en Suiza que trataban de escabullirse al interior de Austria y las tropas polacas que se habían quedado en Borgoña.
Como la guerra se empezaba a alargar demasiado por unas pocas provincias en Italia, se aceptó el ingreso de Rusia en la misma. Esto impediría que Polonia volviese a pisar Italia y que Francia tuviese vía libre para cruzar los Pirineos. Se pensaba que en esta situación, Castilla, cuyas arcas estaban muy mermadas por la ingente cantidad de oro que había desviado a Polonia acabaría claudicando...No fue así.
Aquí comenzó la fase de la guerra más ridícula. Francia ocupó toda la Península Ibérica mientras Polonia se internaba en el corazón de Rusia. La América española estaba en riesgo de independizarse, Aragón a punto de romper la unión personal con Castilla, Castilla con un agotamiento de guerra tremendo por tener toda la península ocupada y un así no se rendían, a pesar de que las exigencias francesas se habían reducido a solo 2 provincias.
No podíamos enviar tropas en ayuda de Rusia porque Austria nos negaba el acceso militar, Polonia se negaba a cualquier paz que no fuese blanca o provincias para ella (aunque no era el líder de la alianza, se arrogó ese papel) aunque Castilla implosionase por el camino. El problema es que Rusia también iba a implosionar así que se acabó firmando una paz blanca.
PD: Fuera del relato de la guerra y ya como GM, este tipo de situaciones NO PUEDEN VOLVER A PASAR, la partida es muy larga y no hay motivo para destruir un país por 2 provincias.