Sesión 1: Ducado de Barcelona
El Ducado de Barcelona comenzó esta intrepidante aventura con algunos problemas. A los pocos minutos, recibimos una carta. Unos traidores catalanes querian reclamar mi trono, mis tierras, mis feudos, para ese usurpador Guifré, conde de Rosellón.
En seguida movilizo las levas al condado del susodicho, y, obviamente, les doy la negativa a los traidores en el asunto tratado en la carta. Al momento se rebelan, y el asedio de Rosellón empieza. Acabamos asediando completamente el Rosellón, pero levas mallorquinas rebeldes se encontraban asediando Barcelona. Marcho rapidamente junto con mis tropas hacia Barcelona, acabando todo en una batalla decisiva. Los rebeldes son aplastados.
Los cuatro traidores son encarcelados, y se procede a ejecutar a todos pues la traición no tiene perdón en el Ducado de Barcelona. Todos, excepto uno. Uno para el que tenía planes futuros: Guifré.
A los pocos años me dan una alegría, mi esposa estaba embarazada. Nace un hijo. Mi hijo, mi heredero. Pero con el paso de los años voy teniendo un par de hijas y otro hijo. Malas noticias, si muriese en ese momento mi reino se dividiría entre mis dos hijos. Ante esto, me vi forzado a cambiar las leyes de sucesión. Por culpa de recomendaciones engañosas por parte de hasta entonces mis aliados, elegí la sucesión por elección. Grave error. Tube que luchar sin cesar una guerra diplomática para asegurarle a mi hijo mayor el poder ser heredero del ducado.
Poco después nos llegan aún peores noticias. El duque de Barcelona se encontraba, sin quererlo ni saberlo, luchando por el Rey de Aquitania en las lejanas tierras de Italia, y fue gravemente herido, haciendole imposible poder gobernar.
Desde entonces empezó la epoca de declive del ducado. En una regencia que mataba al ducado cada día que pasaba, y un heredero aún menor, le pedimos al judio traidor y mentiroso duque de gascuña que acabe con la vida del duque de barcelona. Así se hace, y el duque es vilmente asesinado, hecho que nunca olvidaremos, y prometemos pues, devolver la puñalada.
El trono es heredado por el hijo mayor, de 13 años. Quedaban 3 años de regencia, y el ducado veia una tenue luz al final del tunel. La regencia acaba, y el ducado parece por fin, volver a recuperarse. Pero no iba a ser todo tan bonito. Toda Francia acaba en manos de Aquitania, y tal era de elevado la autoridad de la corona, que no se permitian guerras internas. Se unió así el ducado de barcelona, junto con el ducado de gascuña, a la facción para bajar la autoridad de la corona.
La rebelión para bajar la autoridad empieza. Todo va muy bien al principio, pero un Emir traicionero decide aprovecharse. Así, el moro de Zaragoza me ataca. Rapidamente levantamos las levas del Ducado, pero son insuficientes, los herejes nos superan en número. Gracias al dinero que teniamos acumulado, nos permitimos el lujo de comprar mercenarios, todo sea por la cristiandad. Todo y la baja moral de los recientemente comprados mercenarios, los herejes son completamente aplastados. Procedemos a asediar provincias, mientras la rebelión va viento en popa.
Aplastamos una última ofensiva mora, y seguimos asediando. A pesar de la terrible derrota que sufrió el hereje, sigue sin rendirse. Y al poco tiempo vimos el porque. Al nosotros no poder mandar ejercitos para la rebelión, creyendo nosotros que Gascuña se ocuparía de eso debido a su decente ejercito y abundante dinero, el judio no movió ni un dedo. La rebelión acabó estrepitosamente. Todos los rebeldes, incluido el judio, somos encarcelados, y a la espera me encuentro de escaparme del arresto domiciliario para poder
vengarme del hereje y el judio.
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