Capítulo II M. Bruto.
Bruto, Marco Junio
85 a.C. - 42 a.C.
Magnicida de Julio César.
2.- Magnicidio. El idus de marzo del 44 a.C.
sigo, si me lo permitís, mi novelación...
¡mi estilete! si esta aquí... bien... Marco no aparece eso quiere decir que Trebonio ha cumplido, César no tardará en llegar.
Cimbro está preparado, sólo tiene que distraer aunque no sé si ese patán cumplirá.
mmm... Casio esta muy tenso se nota que demasiado que no es un día normal... ah! parece que viene.
¡Roma debe saber que sólo actúo por ella! ah ¡no lleva sus lictores! ¡los dioses amparan nuestra labor! ¡la República será instaurada!
¡César! ¡César! ¡mi hermano! ¡levanta su destierro! ...
De repente ... cómo acordamos sujeto se arrojó sus pies y agarró como un poseído su toga... Julio César intuyó la conjura. El ambiente era oprisivo no me daba cuenta de nada pero quise ponerme a su espalda.
Casca estaba a mi lado y saco de uno de sus pliegues de su toga su estilete heriendo levemente al César. Los diez que nos habíamos reunido sacamos nuestra armas. Yo mientras él se girabal clave con fuerza mi puñal en la espalda de Julio; alcanzé su corazón estoy seguro.
ah! César me miró ... algo me dijo ... Tu... Tu... Pompeyo era testigo de todo.
Sí yo y mil veces yo: era por la República.
César era cadáver tenía 23 puñaladas de 10 conjurados.
El resto es Historia...
Cinco días después del asesinato, en el funeral de Julio César, Antonio pronunció un discurso que es una obra maestra de la demagogia, y empujó a las masas a sublevarse contra los senadores. A continuación estalló la guerra civil. Derrotado en la batalla de Filipos, Bruto se dio muerte al estilo romano, arrojándose sobre la espada que sostenía un subordinado.
Más espantosa fue la muerte de su esposa Porcia, famosa por su estoicismo. Como su marido no le contara los planes de conjura, Porcia se hirió con un puñal “para demostrarte el valor con que afrontaría la muerte si fracasara la empresa que me ocultas”. Cumplió su promesa: tras el fracaso de Bruto tragó carbones encendidos para suicidarse, añadiendo un plus de horror a esta terrible historia. La derrota de Bruto en Filipos enterró a la República y dio paso al Imperio, precisamente lo que los conjurados habían querido impedir con el asesinato. El hijo adoptivo de Julio César, Octavio, tras eliminar a su aliado Marco Antonio se convertiría en el primer emperador de Roma. Fue un grandísimo estadista que estableció la Pax Romana, la etapa de mayor estabilidad que ha conocido el mundo.