Capítulo 21: A ambos lados del Pirineo
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Olor a victoria por la mañana...
1ª Parte
El año de 1142 comenzó divertido, cuando el francés ofreció a Jaume una alianza. Steiner, que logró no reirse delante del embajador francés, empezaba a aconsejar a Jaume rechazar la oferta cuando se preguntó que pasaría si la aceptaban. ¿Significaría una guerra con Inglaterra y/o Alemania? Lo cierto es que Jaume no le dio tiempo a reflexionar mucho, pues enseguida el rey le comunicó al embajador francés que le agradecía la oferta a su señor, pero que no estaba muy interesado. El indignado francés salió murmurando algo por lo bajo, y de él nunca más se supo. Ni de las ofertas de su señor...
Las risas duraron poco, sobre todo cuando Enrique de Inglaterra firmó una paz blanca con Noruega y comenzó la conquista de Escocia, lo que dejaría a los enemigos de los ingleses sin un posible aliado con el que apuñalar a Enrique por la espalda si se terciaba. Entonces, llegó la oportunidad que Jaume había estado esperando. Preparando una nueva cruzada contra el infiel, Jaume pidió a su aliado tolosano que contribuyera con su mesnada, y, el tolosano, una vez más, se negó. Jaume montó en colera y declaró la guerra al conde, y comenzaron los preparativos.
La Voz de Obelixeque: “Allí estaban las galeras, nueve, nuestra escolta hasta Mallorca. Pero se suponía que tenían que estar aún a dos días de viaje. En fin, los chicos de las galeras, que no podían estarse quietos y necesitaban atacar al infiel donde quiere que éste se encontrara. Su capitán era un antiguo caballero metido a marinero, y, pese a haber cambiado su caballo por una nave, seguía siendo un espíritu arrojado. Cuando al final pude encontrarle, no lo encontré muy emocionado por su misión”.
Traskott, pensando en sus grandes vicios: los dados, las coles de bruselas y los escalpelos
Obelixeque (cara seria, profesional): Traigo ordenes procedentes de la Casa...
Capitán Uther “Kilgore gore gore” Traskott (rascandose las pelotas con aire distraído): Que gran turrón...
Obelixeque (con cara de perplejidad): ... os supongo que os han informado al respecto y estáis enterado de mi misión.
Traskott (con cara de mayor perplejidad): Lo cualo?
Obelixeque (comenzándose a intuir la tostada y resignado a ello): Ya veo que no...Teneis que escoltarme hasta cierto punto de la isla de Mallorca, concretamente hasta el cabo de Gata, sito en el golfo de Rosas, que está entre Dublín y Roncesvalles.
Traskott (haciendo un gesto aburridamente arrogante): De acuerdo, veremos que se puede hacer, pero manteneros lejos de mi camino.
Uther “Kilgore gore gore” Traskott abandona a Obelixeke, y, espada en mano, aborda una de las galeras de los infieles que sus hombres están saqueando, y exclama, al ver a un moro herido que se sujeta los intestinos:
Traskott (cabreado, pues un trozo de higado le ha salpicado la armadura) : Ey? Que es esto?
Un soldado llamado FeGíMenez: Un moro con las tripas fueras, señor.
Traskott: Por esto me gusta mi tripulación... malditos universitarios -Traskott le pega un pescozón con su guante armado, y con un gesto imperioso, añade- Pasame el agua, soldado.
El soldado llamado FeGíMenez (que come un bocata de lentejas): Pero si es un moro con las tripas fueras, señor!
Traskott (mirandole con cara de pocos amigos): Me gusta lo observador que eres –le dice enarcando una ceja, pero después de pegarle un puñetazo al sueo que lo deja inconsciente-. Mierda, será nenaza? Le pego con mi mano floja y se cae? Tengo que cambiar de tripulación... Toma agua, moro moruno. Cualquier hombre que se pueda sujetar los higados puede beber mi agua.
Y después de que el infiel beba un sorbo de agua, “Kilgore gore gore” Traskott le corta la cabeza.
Traskott observa la mirada estupefacta de Obelixeke y, con un suave encogerse de hombros añade:
-No soporto ver a la gente sufrir.
En agosto de 1143 los ejércitos se ordenaron lentamente para la batalla, nuestros caballeros en dos grupos: a la derecha Raimon V con sus mesnadas y a la izquierda el vizconde de Carcassona, del linaje Trencavel, detrás las milicias ciudadanas, con los flancos cubiertos por los provenzales de Ramon Berenguer. Se inició el combate cuando los caballeros de Jaume "
hirieron con gran fuerza en las primeras filas de infantes, rompiendolas y casi ganando la batalla". Mas, como añade el cronista Bernat de Ventradorn, “
el ímpetu de los nuestros fue frenado en seco al llegar a la segunda fila provenzal, donde sus mejores caballeros se habían dispuesto. El choque fue durísimo pero los tolosanos empezaron a cobrar ventaja y a hacer retroceder a los nuestros, que en su retirada causaron gran desorden en nuestra segunda fila de infantes. La batalla, que había comenzado con gran nobleza y grandes gestas de armas, se tornó ahora en una mera persecución por parte de los provenzales”.
Un momento de la cruda batalla en la que se puede apreciar, a lo lejos, a mohn Sèhner Jaume recogiendo setas. Quien lo encuentre se ganará un gallifante 
Jaume ordenó la retirada, con Steiner soltando espumarajos de rabia por la boca, pero el desatre se pudo evitar, pues los tolosanos, como de costumbre cautos en extremo, no persiguieron a las tropas catalanas y se limitaron a mantener las posiciones. Reorganizado el ejército y llegados los refuerzos, se estaba preparando Jaume para atacar nuevamente, cuando la suerte intervino en ese momento. Con una sagaz maniobra Jaume consiguió colocarse en posición tanto para amenazar Tolosa como al ejército principal tolosano. Y como sus efectivos eran ligeramente superiores a los de Raimón, la ocasión para Jaume la pintaban calva.
La Voz de Obelixeque: "’ Kilgore gore gore’ Traskott había tenido un buen día. Habían abordado diversas naves infieles y destrozado a conciencia su contenido, si bien lo habían hecho en el nombre de Dios. Cuanto más mataban y creían hacer su Obra, más se alejaban de ella. Pero no era un mal capitán. Amaba a sus soldados, pero aún más a las mujeres de estos. Sus hombres se sentían a salvo con él. Era uno de esos hombres que, más que una flor, tenía un jardín entero en el culo, en parte porque no se cambiaba nunca de ropa interior y le florecía de todo ahí abajo, y en parte por que era afortunado y se aseguraba de tener siempre cerca de alguien a quien hacer morir por él."
“Kilgore gore gore” Traskott (sujetando un hacha de dos manos): Que pasa con su misión, Lord Obekixele? Se han olvidado de usted?
Obelixeque (suspirando con resignación Obelixequera): Es Obelixeque, señor. Bueno, hay dos sítios en los que me pueden desembarcar. Aquí y aquí –señala un mapa al revés, sin darse cuenta de que está señalando en Galicia, no en Catalunya, pero en fin...-
Traskott (con cara de mosqueo): Verá, Lord Oxebileke, pero esos dos sitios son bastantes peludos.
Obelixeque (mosqueado también): Es Obelixeque, señor. Le iba a ... que coño significa peludo? No se depilan o que?
Traskott (le mira con desprecio, pues todo el mundo sabe lo que significa peludo, hasta los calvos): Que hay mucho moro con mucho armamento pesado –jenízaros de más de 100 kilos, básicamente. Perdemos algunos barcos de vez en cuando cuando nos acercamos por ahí...
El soldado llamado FeGiMenez (comiendo un bocata de chorizo con chocolate): Señor, en este lugar hacen unas costillas con salsa que te cagas.
Traskott (mirando el bocata): Gracias, soldado –y le pega otra galleta y lo deja lelo en el suelo-. Y cómo se llama ese lugar?.
Otro soldado, llamado Zerstörer (comiendo un bocata de ancas de rana): Es un pequeño pueblo extremeño llamado Getafe, cerca de la costa del cabo Land's End, en la desembocadura del Nilo, señor.
Traskott (con gesto displicente): El Nilo? Tonterías, soldado, todo el mundo sabe que el Nilo es un bar de putas, no un río.
El soldado llamado Zerstörer (escupiendo un trozo de hueso): El bar de putas está al otro lado del pueblo, señor.
Traskott (levantándose con cara de cabrito en celo): Putas? Donde?
El Zerstörer otra vez (poniendose un tapón en el ojete, for if the flies): En Getáfe, señor
Traskott (estupefacto): Getaféh? No es ese lugar que está al lado de A Coruña, entre Sabadell y Alicante?
El Zerstörer (que no calla el condenao): Sastamente, señor. Ahí fue donde mataron a McCarmir...
Un soldado llamado McCarmir (indignado pero vivo): Pero si estoy vivo!
Traskott (mirandole con gesto ofendido): No me gusta que me lleven la contraria. Y tampoco que me la lleven a mi. Ni a mis soldados tampoco –y le corta la cabeza a McCarmir, que, muy indignado, agarra su cabeza, hilo y aguja, y ve a un extremo a hacerse un zurcido. Pero su cabeza no se lo toma bien, y se va pegando brincos hacia “Kilgore gore gore” Traskott, gritando furiosa.
La cabeza del soldado llamado McCarmir (más indignada y cortadita): Despotita! Desgraciadito! Malita Persona!
En esas, el cocinero, GothmogDeMorgul, alias “Cocinillas”, ve la cabeza bricandora y, agarrandola, dice “Coño, una cabeza! Hoy comeremos carne con la sopa, mira tu por donde, que suerte hemos tenido!”
Traskott se levanta y reclama silencio, mientras Obelixeque, que no acierta a comprender tanto despropósito, empieza a considerar meterse en un monasterio de monos parlanchines (que no palochanines, que esos son de otra orden).
Traskott (alzando las manos): Quedamos, pues, en que hay una casaputas en Getaféh?
El soldado llamado Zerstörer (que le va la marcha): En Getáfe, si, señor
Traskott (apuntando en dirección a Estambul con su... con su... bueno, con eso, señores!): Señores, preparen los barcos! Desembarcaremos en Getafe! Lord Obekenilechen, ya tiene donde desembarcar!!!
Obelixeque, emocionado, se pega de cabezazos contra el mastil, hasta que lo rompe.
De repente llegó a Tolosa una embajada de Enrique Plantagenêt, que, en su política expansionista les pedía que reconocieran sus viejos derechos feudales y se le retiera homenaje y se declararan sus vasallos. Así fue como Raimon se vio entre la espada y la pared. Francia no era una ayuda, el Imperio estaba muy lejos y Jaume estaba listo apara atacar de nuevo. Asi que, sabedor de que no podían enfrentarse solos a todo el poder angevino, intentó negociar, pero Jaume esta vez no quiso, pues contaba con ventaja. Si bien 1143 finalizó con una batalla campal indecisa en la que ambos bandos cantaron victoria, aunquelas tropas de Jaume sufrieron más bajas que las occitanas, el curso de la guerra se decantó en su favor al año siguiente, cuando, frente a Tolosa, el grueso de la caballería occitana sucumbió ante la feroz carga catalana, que cargó repentinamente contra uno de los flancos de manera inesperada.
Raimon V, viendo que no podía conseguir ningún triunfo en un futuro dercano, dado el estado de sus tropas y de sus finanzas, y con su capital asediada, optó por firmar, el 2 de julio de 1146, la paz de Peguilhan, donde se reconocía como vasallo y deudo de Jaume. Comenzaba así la desaparición de Tolosa como estado, Jaume tenía ahora un ligero ascendiente sobre Tolosa. Convertido otra vez en protector del Midi, Jaume envió una embajada a Enrique, lo que disuadió al Plantagenêt de insistir más sobre sus demandas. Para más Inri, Enrique tuvo que aplastar la rebelión del galés Gwydion ap MacAllister -o MacAnudo o MacArrón o algo así-, que, si bien no le costó mucho, le tomó su tiempo. Parecía que a los enanos ingleses también les había dado por crecer...
Inglaterra en 1145, más o menos pacificada