Segunda parte: la victoria sobre Alemania
Segunda parte: la Gran Guerra Patriótica (I)
El 22 de abril de 1941, Alemania le declara la guerra a la URSS, y toda su pléyade de estados fascistas se añaden a la refriega contra el glorioso paraíso de los trabajadores. Al día siguiente los resentidos fineses se unen al Eje pretendiendo aprovechar el expolio de nuestro sagrado suelo patrio. Pagarán caro su atrevimiento...
En dicha fecha, la Unión dispone de una C.I. base de 307, resultante en 430 gracias a los ministros y políticas. La guerra me pilla un poco a pie cambiado, ya que el ambicioso programa constructivo del Ejército Rojo no estará plenamente completado hasta agosto de 1941. Al objeto de evitar una pérdida temporal de C.I., ordeno no trasladar la industria a Siberia.
Sin embargo, las doctrinas terrestres soviéticas ya comienzan a ser aceptables (una organización de 59 para las divisiones de infantería), y dispongo de líderes experimentados en las guerras de Finlandia y Afganistán.
Desato la primera ofensiva contra los fineses, ya que tras pacificar el norte dispondré de más fuerzas muy necesarias para reforzar los frentes de Polonia y Hungría.
Suecia permite el tránsito de fuerzas alemanas por el Engelbrecht, lo que no será olvidado por Stalin.
Los esbirros nazis logran unas primeras victorias en Stryr y en Bielsk, pero retiro a mis fuerzas a las provincias adyacentes y me dedico a realizar contraataques con superioridad numeríca, aplacando el ímpetu de la embestida alemana.
Desato una ofensiva sobre Memel, que culmina con éxito, con la finalidad de recortar el frente y concentrar tropas en Prusia. Entran en servicio en dicha época seis divisiones motorizadas extras que ayudan a reforzar el frente polaco. Realizo un asalto tentativo sobre Königsberg, que aborto ante la feroz resistencia alemana.
El 4 de mayo Yugoslavia nos declara la guerra, si bien no se une al Eje, sino que realizará la guerra contra la URSS por su cuenta. Recibirán su merecido también a su debido tiempo.
La nueva Flota del Báltico
Siete días después la flamante Flota soviética del Báltico sale de Leningrado y obtiene su primera victoria aplastando a la marina finesa y colaborando en el bombardeo de Turku y Helsinki, que son ocupadas tras semanas de combates por las unidades del Frente Norte. En el Frente Ártico las unidades alpinas soviéticas asaltan las posiciones alemanas en la frontera noruega.
Situación general del frente a 11 de mayo de 1941
En el sur, tras varios contraataques exitosos, el agotamiento de las fuerzas soviéticas permite a los alemanas llegar hasta Lvov, que será el punto más oriental del sagrado suelo soviético que pisarán en toda la guerra. Tras vencerles en Stanislawow, el 16 de mayo un contraataque dirigido por Zhukov resuelve la situación.
El día anterior, Finlandia capitula y abandona a Alemania, formándose un nuevo gobierno legal a Moscú, que solicita la adhesión al Komintern. Su aventura belicista ha durado menos de un mes. Se envían las fuerzas victoriosas hacia la Polonia oriental, para reforzar la región de Rutenia. Prosigue la ofensiva en Laponia.
El 19 de mayo las defensas alemanas en Königsberg son rebasadas, y dos días después en Suwalki. El 22 de mayo, un més después de la puñada fascista, Prusia oriental cae en manos soviéticas.
El 26 de mayo, aprovechando la escasez de fuerzas, los italianos desembarcan en Sevastopol, y comienzan a avanzar por Crimea. [bravo por la IA]
Mientras tanto, los principales combates se libran en la pantanosa provincia de Bielsk, con continuos ataques y contraataques de ambos ejércitos, no permitiendo los alemanes al Ejército Rojo recuperar su control, pero tampoco los soviéticos a los nazis permanecer en la provincia.
En el aire, la Luftwaffe no hace acto de presencia, y tan sólo aviones yugoslavos y españoles molestan a las fuerzas soviéticas, siendo acosados por las dos alas de defensa aérea con base en Kiev y Odessa.
Una nueva ruptura del frente en Lvov permite a un ejército alemán colarse hasta Tarnopol, pero un nuevo contraataque soviético permite aislar allí y aquiliar después a 11 unidades alemanas el 5 de junio.
El 11 el general Alexander Vasilevsky desarrolla la doctrina de la Defensa en Profundidad, lo que ayudará enormemente al Ejército Rojo en su lucha a muerte contra la bestia nazi, al incrementar la organización de las divisiones soviéticas y mejorar los contraataques. Tres días después 12 nuevas divisiones de infantería ayudan a reforzar el frente polaco.
Durante el resto del mes aplastamos la invasión italiana de Crimea, y se suceden las ofensivas en Bielsk y Bialistok, mientras que Königsberg queda finalmente asegurada al rechazarse todos los ataques alemanes. La nueva Kalliningrado ya no cambiará más de manos.
En el norte, las fuerzas alpinas rojas avanzan sobre Narvik, poniendo en desbandada a un ejército eslovaco perdido en Noruega.
El 1 de julio entran en servicio cuatro divisiones acorazadas, que se ponen bajo el mando de Koniev en el II. Ejército Acorazado, asignado a Lvov al objeto de recuperar Stryj mediante futuras ofensivas (8 de julio).
Frente polaco a 11 de julio de 1941
Tras varios contraataques fallidos de los alemanes, el 12 de julio Stryj es recuperada. Todo el territorio soviético está ya libre de ocupantes fascistas.
En dicho momento, dispongo de 12 divisiones en el Frente Ártico, avanzando sobre Noruega, y de 189 divisiones en el Frente europeo oriental. Gracias al pacto de no agresión firmado con Japón tras nuestra victoria fronteriza, no tengo, por el momento, fuerzas en la frontera del Amur ni en el Extrem
[continuará]