El 23 de marzo de 1944 a las 15:30 horas un grupo de partisanos comunistas, decididos a realizar un gesto demostrativo con ocasión del aniversario de la fundación de los fascios, hizo estallar una bomba en una calle de Roma en el mismo momento en que pasaba un destacamento de soldados alemanes. Se trataba de una sección de soldados de la reserva que formaba parte del batallón "Bozen", formado por gente del Alto Adigio.
Estos hombres volvían al cuartel al final de su servicio atravesando la ciudad en formación. La bomba fue colocada en Via Rasella y estaba escondida en un carro de la limpieza municipal y activada en el momento de la llegada de las tropas.
Los muertos fueron treinta y tres (uno falleció más tarde en el hospital) y numerosos los heridos. El espectáculo era atroz, cadáveres y jirones de carne, ropa destrozada, uniformes rasgados, escombros y cristales esparcidos por todas partes. La gente aterrorizada se asomaba a las ventanas mientras se elevaban los lamentos de los heridos. Empezaron a llegar los policías italianos y miembros de las SS.
Estos hombres volvían al cuartel al final de su servicio atravesando la ciudad en formación. La bomba fue colocada en Via Rasella y estaba escondida en un carro de la limpieza municipal y activada en el momento de la llegada de las tropas.
Los muertos fueron treinta y tres (uno falleció más tarde en el hospital) y numerosos los heridos. El espectáculo era atroz, cadáveres y jirones de carne, ropa destrozada, uniformes rasgados, escombros y cristales esparcidos por todas partes. La gente aterrorizada se asomaba a las ventanas mientras se elevaban los lamentos de los heridos. Empezaron a llegar los policías italianos y miembros de las SS.