AUSTRIA 1674 – 1698
Años productivos los que paso a relatar a continuación. Aunque hubo algunos sobresaltos de por medio.
La guerra entre España e Inglaterra continuó algunos años más, pero finalmente Inglaterra ganó obteniendo por la paz el CoT chino que poseía España. Por fin, la guerra naval más importante que han conocido los tiempos modernos tocaba a su fin. Sin embargo, España estaba lejos de acabar con conflictos, inmediatamente, cuando firmó la paz con el rey inglés decidió embargar a Austria, cosa que, como se comprenderá, le sentó muy mal a Leopoldo que envió una embajada a Madrid con una oferta, levantamiento de embargos por ambas partes o guerra. Ninguna de las 2 potencias tenían ganas de verse abocadas a un nuevo conflicto, por mucho que el Sultán otomano amenazase en intervenir a favor de España. Por tanto se llegó al acuerdo y se restableció el libre comercio entre ambas naciones.
En el continente se terminó la reunificación de los germanos, salvo los que estaban sometidos a Suecia. Y con esta Alemania unida se impuso definitivamente el catolicismo al resto de doctrinas.
Unos años después una embajada inglesa trajo una suculenta oferta por las Bahamas que Austria aceptó con gratitud. Dinero que venía muy bien para el PNF, que volvió a recibir gran parte de los presupuestos.
Viena, Liguria, Venecia y Danzing fueron fortificadas con las más modernas tecnologías, según nuestros ingenieros son prácticamente inexpugnables. Son las obras más destacadas, si, pero no las únicas, Poznan, Mantúa, Banat, Dalmacia son ejemplos del gran impulso de fortificaciones.
También el dinero que llegaba se dedicaba al desarrollo, varias armerias y alguna fábrica de textiles fueron construidas también.
La investigación ha estado centrada en el aspecto militar, pues no pretendemos ponernos a la altura de otros en cuanto a ingresos porque no parece factible, asi que nos centramos en lo que consideramos nuestros puntos fuertes.
En el ámbito internacional la tensión con España no fue la única. Desde hace décadas se rumoreaba que el Imperio Otomano iba a embarcarse en una gran guerra, por lo tanto nuestra red de espías se centró en ese país. Cuando nos llegaron los informes la sorpresa fue mayúscula, la gráfica de tropas mostraba una linea casi vertical y superaban por mucho las fuerzas austriacas. Por ello y temiendo lo peor, Austria reclutó soldados masivamente, hasta llegar al medio millón de soldados. El Imperio Otomano tenía algo más que eso, pero no era una diferencia significativa.
Por si acaso también se amplió la flota, a la que se le mandó pequeñas misiones de exploración. Era importante saber donde se encontraba la flota otomana y sus tropas. Nos desconcertó mucho comprobar que en su parte europea el Imperio Otomano apenas tuviese 160k, demasiado pocos para iniciar una invasión sobre Austria. ¿Entonces, sino pretendendían atacar a Austria a que nación atacarían para haber reclutado tantos soldados?. Pronto se iban a despejar las dudas.
Francia años atrás había solicitado un acceso militar, como ellos consintieron en el pasado un acceso para Austria, estaba claro que no íbamos a poner demasiadas pegas, simplemente queríamos conocer el motivo de tal petición. La respuesta fue que pretendían asustar a Holanda. Si solo era asustar y como las relaciones entre Austria y Holanda eran de indiferencia mutua, pues se les concedió.
Pero lo que se pensaba que era para asustar, resultó ser mucho más. Francia declaró la guerra a Holanda usando sobre todo nuestro acceso militar para ello. A Leopoldo le sentó muy mal que Francia no hubiese dejado claro que lo pretendía usar para la guerra. El Imperio Otomano también le declaró la guerra a Holanda, mientras que España a Francia, para ayudar a Holanda.
Las cartas estaban sobre la mesa, los turcos simplemente habían reclutado tantos soldados por miedo a que Austria decidiese intervenir en favor de Holanda. El Emperador exigió conocer los intereses otomanos en esa guerra, pues era difícil de creer que solo entrasen para ayudar a Francia, cosa inncesaria cuando invadía a un país pequeño como Holanda. La tensión siguió creciendo porque desde Estambul no llegaba ninguna respuesta, solo silencio.
Solo cuando el Imperio estaba colocando las tropas en la frontera bajo el mando de Prinz Eugen para invadir Turquía llegó la respuesta de Estambul, según la cual el Imperio Otomano no iba a obtener ni un solo territorio de Holanda y su intervención se debía únicamente para ayudar a Francia. En Viena no se terminaba de confiar en la palabra otomana por ello a todas las cortes se envió una embajada que informaba que el ejército austriaco intervendría o no en la guerra dependiendo de las ofertas económicas que llegasen.
La oferta que finalmente ganó de las recibidas fue la del Imperio Otomano que se comprometió a abonar 4500d a Austria a cambio de su neutralidad en la guerra. Curiosamente, Holanda que era el país necesitado de ayuda no envió ninguna oferta, fueron otros países que no tenían tanto interés en esa guerra.
El dinero Turco del que se ha recibido 1000d hasta el momento servirá para mejorar nuestras infraestructuras y como compensación al medio millón de soldados que nos obligó a reclutar por no molestarse en informar de que no se preparaba para invadir el Imperio.
En los asuntos internacionales Austria considera que, en general, tiene buenas relaciones con la mayoría de países. Salvo, quizás, España que parece seguir enfadada por perder Liguria, sin hacer ningún esfuerzo en estrechar relaciones. Debería España aprender un poco más de Inglaterra que se ha mostrado mucho mas accesible y dialogante. Con el Imperio Otomano como se ha comentado, sigue habiendo sus mas y sus menos pero hasta el momento no ha llegado la sangre al río aunque sigue teniendo la manía de amenazar gratuitamente y eso nos molesta mucho.
Para concluir
Austria recuerda a todas las naciones que su ejército siempre estará disponible para el que este dispuesto a pagarlo. Las condiciones son las siguientes sea para lo que sea 3000d se considerarán para gastos de guerra, patrulla fronteriza o lo que sea, cantidad que tendrá que abonar el país que quiera la protección austriaca más la cantidad que Austria fije como remuneración por la misión encomendada. Lo bueno es caro, pero sin duda el cliente quedará satisfecho. A tener en cuenta que disponemos del mejor ejército del mundo, más numeroso, disciplinado y bien dirigido. Dejamos retrato de nuestro apuesto general, que además es un príncipe, quizás eso tranquilice a nuestros exigentes clientes

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Nuestro glorioso general Prinz Eugen Von Savoyen