Istoria Basileon Romaion
o de Trafalgar Square a Alejandría
CAPÍTULO 4
10 de mayo de 1795
HMS Arethusa. 200 millas al noroeste de Lisboa
La luna hacía suficiente luz como para ver con claridad lo que tenía alrededor. Thomas Young miraba hacia la lejanía desde la baranda del puente. Después de tres días de navegación aún no tenía claro qué le iba mejor para evitar el mareo: salir a tomar el aire o quedarse en el camarote, tener el estómago vacío o lleno, mirar fijamente un punto de referencia o cerrar los ojos. Era consciente que el movimiento del barco era insignificante comparado con lo que debía ser una mar encrespada, y pedía a Dios con todas sus fuerzas, si es que existía algún dios, no experimentarlo en sus carnes, por muy espíritu científico que tuviera.
- ¿No le ha sentado bien la cena, señor Young? -era la voz de Aubrey que se le acercaba por detrás.
- La cena era excelente, señor Aubrey, pero no sé si mi estómago piensa lo mismo.
- Anímese, mañana llegaremos a Lisboa y podrá pisar tierra firme durante unas horas. Lord Singleton debía ser una persona interesante -añadió cambiando de tema.
- Ciertamente, un gran estudioso de la cultura de los antiguos egipcios. No fue casualidad que eligiera Alejandría al retirarse del servicio activo.
- He visto que estaba leyendo un texto en griego en el camarote, aunque hace dos días que no lo ha tocado.
- Échele la culpa al mar -pero la conversación le había distraído lo suficiente como para no estar pensando continuamente en su mareo. Incluso parecía que el mareo había desaparecido- Parece que lord Singleton lo estaba estudiando antes de morir. En cualquier caso, con la cantidad de documentos y objetos que lord Singleton había ido acumulando en su residencia de Alejandría, no me será tarea fácil recuperar todo su trabajo.
Al volver al camarote Young se econtraba lo suficientemente aliviado como para avanzar un poco más en su lectura del manuscrito. Curiosamente los siguientes hechos relatados eran bien conocidos y nada sorprendentes: el saqueo de Chipre por el conde de Antioquía Raymond de Châtillon, algunos raids de los piratas sarracenos en las costas anatólicas, el terremoto de agosto de 1157, etc.
...El saqueo de Chipre por parte del conde de Antioquía convenció al Emperador de que Raimundo de Châtillon y sus territorios serían siempre una amenaza para las fronteras del imperio. En 1158 se acordó la boda del rey de Jerusalén, Balduino, con una sobrina del Emperador. De esta manera se conseguía neutralizar al reino franco mientras nuestros ejércitos se preparaban para asestar un golpe definitivo al indigno Raimundo de Antioquía...
... En agosto de 1160 fue enviada una embajada a Antioquía para exigir su sumisión absoluta al Emperador de Romanos. La respuesta fue negativa, como era de esperar, y nuestros ejércitos se dispusieron a conquistar los territorios del condado franco. La alianza de Raimundo con el débil estado de la Armenia Menor no era motivo de preocupación, más bien era una afortunada coincidencia, pues con la excusa de su alianza mutua, nuestros ejércitos podían atacar libremente el pequeño reino y recuperar así aún más del viejo territorio bizantino, demasiado tiempo ya en manos latinas. El propio Emperador Manuel se dirigió hacia Adana por la costa, mientras Andrónico Kontostephanos penetraba desde el interior de Anatolia y Miguel Gabras esperaba órdenes para dirigirse hacia Antioquía...
... pero nuestros ejércitos maniobraron mal y pese a la superioridad numérica se vieron obligados a replegarse al interior. Con las fuerzas reorganizadas, en noviembre de ese mismo año Manuel Comneno guió un gran ejército hacia Adana mientras Gabras dirigía otro hacia Antioquía. Esta vez nuestras fuerzas dispersaron totalmente a los armenios y después de asegurar varias plazas fuertes el Emperador estableció el asedio de la capital armenia. Gabras no tuvo tanta suerte frente a las tropas de Raimundo y tuvo que retirarse hasta Cesarea...
... Mientras las tropas imperiales asediaban Adana, Miguel Gabras se veía obligado a abandonar Cesarea ante el ataque del conde y refugiarse en Trebisonda. El Emperador dudaba entre ir a reforzar las tropas de Gabras o mantener el asedio, pues la capital armenia estaba pronta a caer; finalmente decidió confiar en la capacidad de Gabras para superar la situación. La decisión fue acertada, pues en diciembre de 1161 los armenios capitulaban y su territorio quedaba incorporado al del Imperio. Mientras, Miguel Gabras, con la ayuda de Constantino Colomán, conseguía vencer a las tropas condales de Raimundo. Los meses siguientes presenciaron continuas batallas entre nuestros generales y los antioqueos, con resultados diversos. Sin embargo el condado de Antioquía estaba al límite de sus posibilidades; a principios de 1163, prácticamente sin tropas, sólo la ciudad de Antioquía resistía...
Y según el manuscrito en setiembre de ese mismo año el Emperador entraba en Antioquía y el conde le retía homenaje y se declaraba su vasallo, de acuerdo con las llamadas "Capitulaciones de Antioquía". En 1165 el mapa de Asia Menor resultaba muy diferente del mapa "real".