Después de tu pregunta me quedé con ganas de probar en el 2.03. No se que cambios le hayan hecho a ambos bandos en el '38 en Semper Fi (o si incluso hay cambios) pero el juego fue radicalmente distinto a la última vez que lo intenté.
Lo primero que hice fue reorganizarme mis fuerzas. Cree tres comandos de ejército, uno para el noreste (Valencia, Aragón y Cataluña), otro para el Centro (Madrid y Guadalajara) y el útlimo para Suroeste (Andalucía). Luego un grupo de ejércitos para los tres con Miaja Menant comandándolo. El ejército del Centro y el Noreste los puso en posición defensiva bajo el control de la IA, tal vez el del Centro hubiera sido más conveniente en posición de Retirada (withdraw), no sé, luego lo intentaré. El ejército de Suroeste lo puse en posición de ataque, porque el bando nacionalista empieza muy pobre en esa zona. Durante todo el tiempo, mi ejército del Centro fue duramente golpeado en todo momento, nunca me dejaron respirar los nacionalistas. Eventualmente llegué a perder Guadalajara, pero pude recuperarla. En general toda esa zona, era un quite y jale entre ambos bandos pero lentamente fuí perdiendo territorio ahí, si no hubiera sido por los otros ejércitos, la cosa hubiera estado muy mal.
Después de un par de semanas me di cuenta de que los nacionalistas estaban retirando tropas del cerco a Cataluña (supongo que para llevarles al frente del Centro), pero se les pasó la mano, fue tanto el retiro que la balanza se inclinó de mi lado, puse al ejército del Noreste en Ataque y empezó el camino hacia Zaragoza y la conexión de ambas zonas republicanas. En el Suroeste, me encontré con poca resistencia, no sé si también hayan retirado tropas de ahí, pero a Sevilla entré sin dar un solo balazo. Cerca de Málaga logreé rodear a las tres divisiones rebeldes en la zona y eventualmente les dí mate. El ejército de Suroeste empezó a ir hacia al norte, ahora si encontrando resistencia, pero el del Noreste en su camino hacia al oeste encontraba muy poca. Con todo el Sur bajo mi poder, mis ejércitos acercándose a Burgos, mis submarinos constantemente hundiendo convoys enemigos y la caída de Bilbao, los rebeldes se rindieron a mediados de Noviembre. Me tomó dos meses y medio, y aunque Madrid llegó a estar rodeada, nunca la atacaron.
Conclusión, la obsesión de la IA por Madrid, hizo que descuidára los otros frentes, eso fue su perdición.