La respuesta es, en pocas palabras: depende.
Allá por 1914 todavía había un cierto consenso: una división de infantería estaba formada por dos brigadas de dos regimientos cada una, y cada regimiento estaba compuesto por tres batallones, lo que daba un total de 12 batallones de infantería. Aparte había un regimiento de artillería y unidades varias (desde sanidad e ingenieros hasta tribunales militares y estafetas de campaña para el correo). Un cuerpo de ejército estaba compuesto por dos divisiones, y un ejército por un número variable de cuerpos, según la misión encomendada.
Durante la Gran Guerra quedó claro que la organización binaria no era práctica para ejércitos desplegados en un frente estático: o tenías todo en el frente, sin reservas, o tenías la mitad de las fuerzas en retaguardia. La mayoría de los contendientes empezaron a cambiar a un sistema de divisiones de nueve batallones en tres regimientos/brigadas (y reforzaron mucho las unidades divisionarias de artillería e ingenieros) y en muchas ocasiones a cuerpos de ejército mayores de por lo menos tres divisiones.
Después de la guerra, el tema no hizo mas que complicarse con la aparición de nuevos tipos de divisiones, blindadas, motorizadas, 'ligeras', etc, etc, pero respondiendo a tu pregunta original en la mayoría de los ejércitos un 'ejército' está compuesto por dos cuerpos de ejército por lo menos, y cada cuerpo por dos divisiones por lo menos, de modo que podemos decir que el mínimo era de cuatro divisiones; en cuanto al máximo, ¿quién sabe? A medida que el ejército tiene más divisiones y cuerpos el trabajo del cuartel general y el estado mayor se hace mayor, más complejo y más difícil, y yo diría que 24 divisiones está en el límite de lo factible (y bastante más allá de lo que resulta práctico, sobre todo en el ataque).
Por cierto, el sistema soviético era distinto. En su ejército no existía el cuerpo de ejército sino que las divisiones 'colgaban' directamente del ejército, y este del 'frente' que era más o menos equivalente al grupo de ejércitos de otros países. Recuerdo que Liddell Hart consideraba que el sistema soviético tenía dos ventajas: por un lado ahorraba hombres al eliminar un nivel de la organización, y por otro hacía mucho más flexible la organización porque un general que puede contar con 5, 6 o más unidades tiene muchas más opciones que uno que solo tiene 2 o como mucho 3, como les ocurría a los generales británicos. La contrapartida es que el estado mayor tiene mucho más trabajo... o hace peor las cosas, claro.