Me permito corregirte en un par de cosas.
San Martín llegó a Buenos Aires en 1812, no en 1816; procedente de Inglaterra y después de haber solicitado la baja del Ejército Español, al que había ingresado como cadete a la edad de 12 años, y tras haber alcanzado el grado de teniente coronel de caballería por su desempeño en la batalla de Arjonilla contra las fuerzas napoleónicas (su decidida acción al frente de 2 escuadrones, lo ameritó para una condecoración además del ascenso). Su última comisión al servicio del Ejército Español fue como comandante del Regimiento de Dragones de Sagunto.
Y ten en cuenta que la batalla de San Lorenzo tuvo lugar en febrero de 1813...
En lo concerniente a la Revolución de Mayo de 1810:
- Cisneros fue embarcado rumbo a España más pronto que tarde, para evitar interferencias con la Junta de Gobierno: no habiendo rey legítimo a quien pudiera representar, la Junta de Buenos Aires decidió asumir el autogobierno del Virreinato del Río de la Plata hasta que Fernando VII fuera repuesto en el Trono y enviara de vuelta a Cisneros o a quien el rey designara. El objetivo de la Junta no era declarar la independencia, sino gobernar con el mismo status de provisionalidad conque lo hacía la Junta de Cádiz y en igualdad de atribuciones y derechos que ésta, dado que el de Indias era un reino tan español como lo eran los de Castilla y Aragón, por ejemplo. La tesis era que, como parte de un reino diferenciado de los peninsulares y con el mismo rango que aquellos según las Cartas de Carlos I, se le debía obediencia al rey legítimo y no a la metrópoli.
La revuelta contra la Junta que se organizó en Córdoba, no tuvo por líder a Cisneros sino al capitán de corbeta Jacques de Liniers (más conocido como Santiago a pesar de que era francés, líder de las tropas porteñas que rechazaron las invasiones inglesas de 1806 y 1807, y ex virrey por aclamación popular), y otros notorios "legalistas". Dada la efervescencia provocada por la situación, y la retiscencia al acatamiento a la Junta en el interior, se envió a un "jacobino" (el vocal Castelli) a detener al conato de insurrección; y éste decidió cortar por lo sano fusilando a los cabecillas de la revuelta: hecho lamentable que produjo divisiones en la Junta, y que hizo que muchos "legalistas" se pasaran al bando "realista" cuando Fernando VII decidió someter a las Juntas de América a su voluntad absoluta.
- Lo de las cintas azules y blancas que supuestamente French y Beruti repartieron entre la población el 25 de Mayo (día en que la Junta se proclamó constituída y soberana), al parecer se corresponde más a una "leyenda urbana" creada hacia 1880 que a una realidad documentada.
En todo caso, parece bastante incierto que Belgrano se hubiera inspirado en tal hecho para elegir los colores de la bandera que estrenó al inaugurar las baterías de Rosario.
Ignoro cuál fue la fuente de inspiración al momento de crearse la bandera de Honduras o el Salvador. Pero con respecto a la de Argentina, no se ha conservado la bandera primigenia y solo hay una descripción no demasiado precisa en la carta que Belgrano envió al Triunvirato para comunicar la creación de la misma. Bandera que el alto órgano de gobierno le mandó guardar y no volver a usar sin permiso expreso del mismo.
Teniendo en cuenta que en 1813 las Provincias Unidas del Río de la Plata aún esperaban llegar a algún entendimiento pacífico con la Corona y no se había descartado la opción de volver al seno de la misma, resulta plausible que Belgrano (que desconfiaba de gobiernos populares al estilo del de la Rveolución Francesa y cuyas ideas políticas eran monárquico-librales) se inspirara en los colores de la Casa de Borbón a la hora de elegir una enseña que diferenciara a sus tropas de las realistas, que usaban la bandera habitual en el Ejército Español: cruz de Borgoña roja sobre campo blanco.
Pero el mensaje parece claro: "Peleamos en nombre del Rey legítimo y por eso defendemos los colores de su Casa".
Acerca de esta conjetura, si uno observa el "Retrato de Carlos IV y su Familia" de Goya, la similitud y disposición de los colores de la banda que luce el rey con la bandera Argentina, parece mucho más que una casualidad.
Dejando de lado estos detalles (y te pido disculpas por haberme extendido demasiado en ellos), tu relato me parece muy interesante y ameno: Bouchard no es muy conocido ni siquiera en Argentina, y es gratificante poder leer una historia bien contada acerca de un personaje tan fascinante.
Espero ansioso a ver como sigue el relato.
Un saludo cordial.