Yo no jugué al HoI porque subió mi novia a mi casa, y hubiera sido una mala manera de empezar el año (con discusión más que probable), pero tampoco salimos: nos pusimos la trilogía de El Padrino, y probamos a ver cuánto aguantábamos. No fue mucho, la verdad es que el sueño pasó factura, pero no me acosté hasta las seis, y al menos me divertí más que saliendo a dar una vuelta.
Eso sí, es la primera vez en, al menos, diez años que no salgo. Y algún amigo mío incluso se enfadó. No pudo entender que prefiriera quedarme en casa a salir con ellos. Bueno, pues lo siento, pero me aburre ya hacer diez años seguidos lo mismo. Viendo El Padrino me lo pasé de puta madre.
Moleman.