Relato de los hechos ocurridos ayer desde el punto de vista francés:
Empezamos la sesión un poco mosqueados e indignados con Austria y el emperador. En todo este tiempo mis intentos negociadores han sido completamente ignorados. No rechazados, ignorados. No sé si es una táctica de Andy para provocarme, que no tiene tiempo o si simplemente es un autista ya que nunca antes había sido vecino mío y no tuve oportunidad en el pasado de negociar con el. Por lo que me cuentan otros vecinos suyos con ellos si que ha negociado algo pero alguno se queja de que su comunicación durante la partida es nula. He llegado a extrañar las negociaciones diplomáticas de antaño con Terran. Negociar con él era como tener una almorrana o pain in the ass como dirían los americanos y no se podía negociar nada que no fuera la absoluta sumisión a su persona, pero al menos te contestaba o te insultaba y te daban ganas de guardarsela.
Teniendo la conciencia muy tranquila por haber hecho todo lo que estaba en mi mano por negociar una expansión territorial francesa en Europa pacífica, empecé la sesión con el convencimiento de actuar en beneficio de los intereses francesessin importar lo que pensara Austria, de ahí que uno de mis primeros movimientos fue vasallizar (y posteriormente anexionar) Lieja, provincia de cultura valona que como todas las demás de esa cultura, pertenece legítimamente a la nación francesa. Mi plan era comprarle a largo plazo y por una buena suma las provincias valonas y de hecho mi primera propuesta diplomática tras la primera sesión fue ofrecerle ayuda militar para unir a Bohemia y Hungría tras su primer intento fracasado a cambio de la venta anticipada de dichas provincias. Recibí absoluto silencio como respuesta.
Mi expansión en Italia ha sido hasta la fecha bastante modera. En la sesión de ayer diploanexionamos Siena (con las provincias de Siena y Pisa), vasallizamos Saboya previa liberación (gastando 200 puntazos diplomáticos en el proceso por la tontería de Andy de pedirle que liberara Suiza y se quedara sin provincias en lugar de llegar un acuerdo conmigo para comerse el la parte suiza y yo quedarme con la saboyana) y liberamos Lucca y Aviñón del Papado, que se sumaron a la lista de vasallos franceses integrada también por Monferrato y Módena.
Por lo demás los ingresos están bien, en crecimiento continuo, y esperamos que para final de la próxima sesión estén en el entorno de los 100 ducados mensuales de ingresos. En cuanto al ejército por ahora parece que el francés no tiene parangón. Acabamos de completar ideas de cantidad y si lo desearamos (con el 33% de la norma) nos podríamos acercar a la importante cifra (para estas fechas) de los 200.000 hombres. Austria haría bien en entrar en razón y empezar a negociar con Francia porque tener tantos soldados ociosos tanto tiempo puede llevar a pensamientos belicistas incluso al más pacífico de los monarcas.