Vale, todos conocemos las hazañas bélicas (de Boxcar no, las otras) del Príncipe Negro. Seguro que, si nos apuran, hasta podemos narrar las desventuras de su hijo, el pobre Ricardo II.
Pero dudo de que conozcamos quien fue la esposa de Eduardo. Quien conoce a Joan, la Ricahembra de Kent? Y, os preguntaréis, que tiene que ver la condesa de Kent con la historia militar? Eso lo descubrireis si teneis algo de paciencia.
Por ello, voy a intentar algo, explicar dos vidas de manera paralela. Bueno, o tres, ya veremos.
Eduardo, el Principe Negro, era el primogénito del rey Eduardo III de Inglaterra y de Felipa de Hainault. En 1333 fue nombrado conde Chester, e investido con el título de duque de Cornualles -hasta entonces condado-, el 13 de marzo de 1337, en la que fue la primera creación de un duque inglés. En 1343, con 13 años de edad, fue proclamado príncipe de Gales. En 1367 Pedro el Cruel le haría señor de Vizcaya.
Joan era hija de Edmund de Woodstock, 1r conde de Kent y Margaret Wake. Nace el 29 de septiembre de 1328, la tercera de cuatro hijos. Sus padres por parte de padre eran Eduardo I de Inglaterra y su segunda esposa, Marguerite de Francia. Su padre era hermano de Eduardo IIm, al que apoyó en sus luchas contra su esposa, Isabella, y su amante, Roger Mortimer, 1r conde de March, lo que, a la deposición y muerte de Eduardo, le costaría la cabeza.
La viuda, Margaret Wake, quedó a cargo de cuatro hijos. Su hija más joven, Joan, tenía sólo dos años. Su primo, el joven rey Eduardo III, se encargó de cuidar de la familia. Su esposa, la reina Philippa, era conocida por su bondad, y Joan creció en la corte, donde se hizo amiga de sus primos, entre ellos, Eduardo, el futuro Príncipe Negro.
Eduardo era el símbolo viviente de la caballería para sus contemporáneos, aunque vivió en el siglo del decline del ideal de la misma. Uno de los primeros miembros de la orden de la Jarretera, que srive para dar el salto del patriotismo nacional a la mentalidad cruzada, Eduardo está atrapado entre ambas dieas. Obediente y respetusoso con las obligaciones propias de su clase, hace piadosas contribuciones a la catedral de Canterbury a lo largo de su vida. Como veremos al tratar sus campañas bélicas en Francia, no siempre fue un caballero sin tacha...
A los 12 Joan se casó clandestinamente con Thomas Holland de Broughton. Al año siguiente, estando Holland en ultramar, su família la forzó a casarse con William Montacute. Como condesa de Salisbury, Joan formaba parte de la más alta nobleza. Algunos historiadores la identifican como la dama misteriosa que apareció en un banquete en Calais y capturó la atención de los presentes. Supuestametne, en una danza con el rey, la dama perdió su jarretera azul, y este fue el origen de la orden de la jarretera. Parece más posible que fuera la suegra de Joan la protagonista de esta leyenda, pero claro, no voy a ser yo el que destruya la leyenda.
Pero dudo de que conozcamos quien fue la esposa de Eduardo. Quien conoce a Joan, la Ricahembra de Kent? Y, os preguntaréis, que tiene que ver la condesa de Kent con la historia militar? Eso lo descubrireis si teneis algo de paciencia.
Por ello, voy a intentar algo, explicar dos vidas de manera paralela. Bueno, o tres, ya veremos.
Eduardo, el Principe Negro, era el primogénito del rey Eduardo III de Inglaterra y de Felipa de Hainault. En 1333 fue nombrado conde Chester, e investido con el título de duque de Cornualles -hasta entonces condado-, el 13 de marzo de 1337, en la que fue la primera creación de un duque inglés. En 1343, con 13 años de edad, fue proclamado príncipe de Gales. En 1367 Pedro el Cruel le haría señor de Vizcaya.
Joan era hija de Edmund de Woodstock, 1r conde de Kent y Margaret Wake. Nace el 29 de septiembre de 1328, la tercera de cuatro hijos. Sus padres por parte de padre eran Eduardo I de Inglaterra y su segunda esposa, Marguerite de Francia. Su padre era hermano de Eduardo IIm, al que apoyó en sus luchas contra su esposa, Isabella, y su amante, Roger Mortimer, 1r conde de March, lo que, a la deposición y muerte de Eduardo, le costaría la cabeza.
La viuda, Margaret Wake, quedó a cargo de cuatro hijos. Su hija más joven, Joan, tenía sólo dos años. Su primo, el joven rey Eduardo III, se encargó de cuidar de la familia. Su esposa, la reina Philippa, era conocida por su bondad, y Joan creció en la corte, donde se hizo amiga de sus primos, entre ellos, Eduardo, el futuro Príncipe Negro.
Eduardo era el símbolo viviente de la caballería para sus contemporáneos, aunque vivió en el siglo del decline del ideal de la misma. Uno de los primeros miembros de la orden de la Jarretera, que srive para dar el salto del patriotismo nacional a la mentalidad cruzada, Eduardo está atrapado entre ambas dieas. Obediente y respetusoso con las obligaciones propias de su clase, hace piadosas contribuciones a la catedral de Canterbury a lo largo de su vida. Como veremos al tratar sus campañas bélicas en Francia, no siempre fue un caballero sin tacha...
A los 12 Joan se casó clandestinamente con Thomas Holland de Broughton. Al año siguiente, estando Holland en ultramar, su família la forzó a casarse con William Montacute. Como condesa de Salisbury, Joan formaba parte de la más alta nobleza. Algunos historiadores la identifican como la dama misteriosa que apareció en un banquete en Calais y capturó la atención de los presentes. Supuestametne, en una danza con el rey, la dama perdió su jarretera azul, y este fue el origen de la orden de la jarretera. Parece más posible que fuera la suegra de Joan la protagonista de esta leyenda, pero claro, no voy a ser yo el que destruya la leyenda.
Last edited: