¿POR QUE QUERIA STALIN UNA FLOTA DE ALTA MAR? (I)
Una de las preguntas clave es ¿Qué circunstancias llevaron al gobierno soviético, o por lo menos a su implacable dictador, a tomar la decisión radical de construir una flota de alta mar literalmente desde cero?(40)
Desde luego, había precedentes históricos, como el programa de 1912, y los logros alcanzados por la industrialización y militarización forzadas del Primer Plan Quinquenal eran impresionantes, pero en primer lugar se diría que Stalin actuó en parte movido por la megalomanía. Este factor llevó a Stalin a insistir en la creación de nuevas industrias navales, incluyendo gigantescos astilleros en áreas distantes destinados a apoyar a las Flotas del Norte (reconstituida en 1932) y del Pacífico (1933).(41) Los primeros barcos de la nueva Flota del Norte habían partido de Leningrado y habían recorrido el canal Báltico-Mar Blanco, construido por presos y completado en el verano de 1933. En segundo lugar debe haber influido la carrera mundial de armamentos navales, que debe haber incrementado su temor a un ataque por sorpresa, especialmente por parte de Alemania y Japón. Una tercer rastro nos lleva al deseo de Stalin de incrementar el prestigio internacional de la Unión Soviética como gran potencia y al mismo tiempo como la Patria del Proletariado Mundial, una patria que sabía como defenderse.
[Nota del Traductor: este párrafo aclara muy poco. Que Stalin fuese megalómano no explica por qué motivo la megalomanía no se extendió a la Flota hasta mediados de los 30, cuando el Ejército, la Aviación y Rusia entera ya 'disfrutaban'de ella desde hacia muchos años mientras que la flota soviética seguía reducida a un patético estado liliputiense; la carrera de armamentos naval puede haber influido, pero Stalin era muy realista, y parece evidente que cada céntimo que Alemania o Japón gastaban en barcos era un céntimo menos para los armamentos terrestres y aéreos necesarios para atacar la Unión Soviética, y un céntimo más en la dirección de una guerra con Francia, Gran Bretaña y/o Estados Unidos, una guerra que para un marxista como Stalin sería una "guerra capitalista" por el control de los mercados y las materias primas que solo podía beneficiarle; quedan los motivos de status y prestigio, que, aunque importantes, no parecen suficientes para mover al frío y paciente Stalin a emprender repentinamente un plan tan vasto, caro y largo.]
En lo que respecta al primer motivo, entre 1931 y el final de 1935 la Unión Soviética había producido para sus fuerzas armadas, "la vanguardia armada del proletariado mundial", casi 14.000 tanques y entre 10.267 y 13.278 aviones de guerra - un volumen asombroso varias veces superior a la suma del arsenal de todos los demás países del mundo.(42) Elementos de estas fuerzas pronto entrarían en combate en China y en España, y su calidad se ganó reconocimiento internacional. No es difícil imaginarse a Stalin preguntándose por qué motivo la URSS no podía construir también buques poderosos que atemorizasen a sus enemigos (y además si hemos de creer a personas que le conocían bien, sencillament a Stalin le gustaban los grandes barcos de guerra).
[Nota del Traductor: hay mucho que decir sobre la experiencia soviética en España y China; en general el comportamiento de su robusto y sencillo armamento en combate resultó mucho mejor de lo que se esperaba en Occidente y Japón, pero el énfasis en la cantidad inherente en la filosofía de los planes quinquenales había llevado a subestimar tanto la calidad de las materias primas y la fabricación, como la seguridad y la comodidad. El resultado era un cansancio en los pilotos y carristas que en muchas ocasiones resultaba mortal cuando se unía a un material de manejo peligroso, y crecientes dificultades de mantenimiento causadas por la fatiga del equipo, problemas especialmente graves y evidentes en la aviación...]
El segundo motivo de Stalin era su sombría apreciación de la situación internacional, en la que las tres potencias "anti status quo", Japón, Alemania e Italia, estaban tratando de provocar un vuelco de la situación y podían hacer que estallase otra gran guerra. Stalin sabía que la URSS estaba aislada, y respondió a este desafío con dos estrategias. La primera era 'Si no puedes vencerlos, únete a ellos', y para ello permitió al Comisario de Asuntos Exteriores Maxim Litvinov que siguiese una política de seguridad colectiva que culminó en la entrada de la Unión Soviética en la Sociedad de Naciones en 1934 y en la firma de Pactos de Asistencia Mutua con Francia y Checoeslovaquia en 1935. La segunda era una militarización masiva, aunque al mismo tiempo lanzase una intensa campaña de propaganda antibélica para consumo interno y esterno. Fue en este marco en el que nació el gran programa naval.
[Nota del Traductor: este párrafo, bastante mal escrito, exagera mucho la importancia que Stalin daba a Italia y Japón, y le atribuye una improbable preocupación por el estallido de una guerra general. La postura más común entre los historiadores, hasta donde yo sé, es que lo que preocupó a Stalin fue unica y exclusivamente la llegada de Hitler al poder (y no se puede decir que le faltasen razones); lo que temía era que la Unión Soviética tuviera que enfrentarse sola a Alemania; para evitarlo estaba dispuesto a todo, como quedó abundantemente claro entre 1933 y 1941. La política exterior soviética tendente a buscar alianzas antialemanas y la del comunismo internacional de impulsar la creación de 'Frentes Populares Antifascistas' en las democracias occidentales a la que el autor parece referirse con la desafortunada frase 'si no puedes vencerlos únete a ellos' comenzó en 1933; bastante después de que Japón ocupase Manchuria, mucho antes de Albania, España, Renania, Austria o el incidente del Puente de Marco Polo... pero justo después de la llegada de Hitler al poder]
En un intento de explicar los porqués el capitán Mijail S. Monakov, historiador naval, ha empezado por estudiar el proceso de toma de decisiones de Stalin.(43) Monakov está convencido no sólo de que el mismo Stalin tomó en persona todas las decisiones clave, sino también de que las tomó a fines de 1935, 6 o 10 meses antes del estallido de la guerra de España. Además, Monakov sostiene que la decisión fue precedida por una campaña de propaganda bien orquestada y concienzudamente preparada en la que la reconstrucción de la Flota iba ligada con una reciente campaña de educación política destinada a mejorar la eficiencia en la Marina (en aquellos años la Unión Soviética estaba fascinada por el movimiento estajanovista, con sus exigentes e irreales "normas", y la búsqueda de mejoras en la eficiencia y la productividad era aún más vigorosa en las fuerzas armadas que en el sector civil; además, el emergente patriotismo soviético que había reemplazado al "internacionalismo" funcionaba como un poderoso estímulo al enlazar el rearme naval con un renovado nacionalismo.(44)
Como mencionamos antes la producción soviética de tanques y aviones había sido asombrosa, y uno de los mensajes clave de la nueva campaña de propaganda era que los buques modernos podrían ser construidos desde cero con la misma rapidez. Stalin se abstuvo de mencionar la expansión de la flota en público; prefirió que otros lo hicieran por él. Durante el XVII Congreo del Partido, celebrado en 1934, Kliment E. Voroshilov, Mariscal de la Unión Soviética y Comisario de Defensa, unió los éxitos de la rápida industrialización con la esperanza de que "seremos capaces de levantar nuestra industria de construcción naval y pronto contaremos con una marina que será la más poderosa del mundo, la marina de los trabajadores y los campesinos."(45) Durante el año siguiente las declaraciones públicas en favor de la Marina fueron de bastante bajo nivel hasta que Pravda informó sobre una importante reunión celebrada en el Kremlin el 24 de Diciembre en la que Stalin y todo los altos líderes soviéticos ofrecuieron una recepción a una delegación de los más jóvenes comandantes de la restaurada Flota del Pacífico. Después de la recepción los líderes soviéticos invitaron a los comandantes del Ejército y la Marina a preparar y enviar tan pronto como fuera posible un proyecto preliminar concerniente a la creación de "una potente flota oceánica y de alta mar."(46) Era evidente que se trataba de algo más que de un mero ejercicio rutinario de relaciones públicas; Stalin no hubiera permitido sin pensarlo detenidamente y sin un propósito claculado un anuncio público tan destacado.
Otro factor presente en la mente de Stalin era la carrera internacional de armamentos navales, que a mediados de los años 30 parecía imparable. Una de las primeras violaciones de los tratados de limitación de armamentos navales ya había ocurrido, cuando los alemanes pusieron en servicio en 1932 su primer "acorazado de bolsillo", el Deutschland. Este barco no encajaba en ninguna de las categorías definidas por los tratados de Washington (1922) o Londres (1930). Alemania añadió otros dos buques de la misma clase antes de botar sus dos primeros acorazados "auténticos" de la clase Scharnhosts en 1936, para ser seguidos dos años más tarde por lo dos buques, aún más poderosos, de la clase Bismarck. Francia fue la primera en responder, construyendo dos rápidos acorazados de la clase Dunkerque. Italia reaccionó acelerando la construcción de su primer acorazado de 35.000 toneladas, el Vittorio Veneto. En 1935 Francia anunció la construcción de dos acorazados de 38.500 toneladas de la clase Richelieu. Italia respondió con dos acorazados más pesados, mientras que Gran Bretaña comenzaba la construcción de cinco acorazados de la clase King George V de 38.000 toneladas cada uno. Los Estados Unidos construyeron dos acorazados de la clase North Carolina y cuatro de la clase South Dakota, de un desplazamiento superior a las 35.000 toneladas y armados con 9 cañones de 16 pulgadas. Por último, superando en tamaño a todos sus competidores, Japón comenzó a construir en 1937 cuatro acorazados de la clase Yamato, los barcos de guerra más grandes jamás construidos hasta entonces, con un desplazamiento superior a 60.000 toneladas y armados con 9 cañones de 18 pulgadas, los mayores que jamás armaron un acorazado.(47)
[N. del T. muy inexacto... Alemania no había firmado ni el Tratado de Washington ni el de Londres, dado que estaba obligada por las cláusulas, más estrictas, del de Versalles, de modo que mal podía romperlos. Los acorazados de bolsillo cumplían con la letra del Tratado de Versalles, aunque no estuviesen muy de acuerdo con su espíritu, que había sido permitir a Alemania la construcción de buques de defensa de costas, cosa que los acorazados de bolsillo desde luego no eran. Eran buques pensados para la guerra de corso, con un potente armamento que debía permitirles hundir a cualquier crucero, mientras que su velocidad bastaba para escapar de cualquier acorazado en servicio en 1932; pero eso cambió rapidamente: los dos Dunkerque de Francia eran mucho más rápidos, mucho mejor blindados, y mucho mejor armados (y mucho mayores y más caros, también).
Para no extendernos demasiado, me limitaré a decir que los tonelajes exactos son una fuente de confusión inagotable, y que a su lista de los acorazados de los años 30 le faltan bastantes previstos o iniciados pero nunca botados; por ejemplo, los 'Richelieu' franceses hubiesen debido ser cuatro.]
Aún en 1935 el ministro de Marina soviético, el almirante V. M. Orlov, había ordenado a la Escuela Voroshilov de Guerra Naval que preparase proyectos preliminares de acorazados capaces de responder a los nuevos desafíos. Varios proyectos, preparados para la Flota del Báltico, tenían en mente el choque con los nuevos acorazados alemanes de la clase Scharnhost; para la flota del Pacífico se consideraba necesario un buque mayor, de 35.000 toneladas y 9 cañones de 16 pulgadas, inpirado en los acorazados británicos de la clase Nelson. Al mismo tiempo, como mencionamos antes, la firma Ansaldo de Génova estaba preparando para la marina soviética el proyecto de un acorazado de 42.000 toneladas similar a la clase Vittorio Veneto.(48)
La primera redacción preliminar del Gran Programa Naval fue presentada por el almirante Orlov a comienzos de Febrero de 1936. Preveía la construcción de 16 acorazados y 12 cruceros pesados durante la vigencia de los dos planes quinquenales siguientes [N. del T. hubieran sido el III, 1938-1942 y el IV, 1943-47]. Sin embargo, los primeros pasos substanciales no se dieron hasta Junio de 1936 en un ukase [decreto] gubernamental que detallaba la composición de la futura marina y su distribución entre las cuatro flotas tras la finalización del programa en 1947.(49)
El 28 de Noviembre los detalles de la grandiosa empresa fueron revelados al público soviético en un discurso de V. M. Orlov en un Congreso Extraordinario de los Soviets. En él enfatizó que la construcción de una "genuina (nastoiashchii) Gran Flota" comprendiendo otdas las clases de buques "se debía al empeoramiento de la situación internacional y el cerco capitalista."(50) Orlov se extendió particularmente en la vulnerabilidad de las costas de la URSS, sobre todo ante las amenazas presentadas por Alemania, Italia y Japón, que recientemente habían atacado a España, Abisinia y Manchuria, y habían firmado un Pacto Anti-Komintern. Era una necesidad imperativa, sostuvo Orlov, defender la Patria Soviética de estos estados agresores.
[N. del T. y esto al mismo tiempo que uno de estos "estados agresores" trabajaba preparando los planos de esos acorazados... ]
NOTAS
40. traducción directa del título del trabajo de M. Monakov, “Zachem Stalin stroil okeanskii flot?” Morskoi sbornik 12 (1998), pags. 74–79.
41. Rohwer y Monakov, Stalin’s Ocean-Going Fleet, pag. 42.
42. David R. Stone, Hammer and Rifle: The Militarization of the Soviet Union 1926–1933 (Lawrence: Univ. Press of Kansas, 2000), pag. 214.
43. Monakov, “Zachem Stalin stroil okeanskii flot?”
44. Para el patriotismo véase Erwin Oberländer, Sowjetpatriotismus und Geschichte: Eine Dokumentation (Cologne: Verlag Wissenschaft und Politik, 1967).
45. I. V. Kasatanov, ed., Tri veka Rossiiskogo Flota 1696–1996 [Tres Siglos de la Marina Rusa] (St. Petersburg: Logos, 1996), vol. 2, pags. 339–40.
46. La frase rusa es 'bolshoi Morskoi i okeanskii flot' (Pravda, 24 Diciembre 1935).
47. Jürgen Rohwer, War at Sea 1939–1945 (Annapolis, Md.: Naval Institute Press, 1996), pag. 9
48. Rohwer and Monakov, Stalin’s Ocean-Going Fleet, pag. 62.
49. Kasatonov, pag. 337.
50. Pravda, 29 Noviembre 1936, pag. 3. Se trató del canto del cisne de Orlov, que desapareció en las Purgas del año siguiente, 1937.
Una de las preguntas clave es ¿Qué circunstancias llevaron al gobierno soviético, o por lo menos a su implacable dictador, a tomar la decisión radical de construir una flota de alta mar literalmente desde cero?(40)
Desde luego, había precedentes históricos, como el programa de 1912, y los logros alcanzados por la industrialización y militarización forzadas del Primer Plan Quinquenal eran impresionantes, pero en primer lugar se diría que Stalin actuó en parte movido por la megalomanía. Este factor llevó a Stalin a insistir en la creación de nuevas industrias navales, incluyendo gigantescos astilleros en áreas distantes destinados a apoyar a las Flotas del Norte (reconstituida en 1932) y del Pacífico (1933).(41) Los primeros barcos de la nueva Flota del Norte habían partido de Leningrado y habían recorrido el canal Báltico-Mar Blanco, construido por presos y completado en el verano de 1933. En segundo lugar debe haber influido la carrera mundial de armamentos navales, que debe haber incrementado su temor a un ataque por sorpresa, especialmente por parte de Alemania y Japón. Una tercer rastro nos lleva al deseo de Stalin de incrementar el prestigio internacional de la Unión Soviética como gran potencia y al mismo tiempo como la Patria del Proletariado Mundial, una patria que sabía como defenderse.
[Nota del Traductor: este párrafo aclara muy poco. Que Stalin fuese megalómano no explica por qué motivo la megalomanía no se extendió a la Flota hasta mediados de los 30, cuando el Ejército, la Aviación y Rusia entera ya 'disfrutaban'de ella desde hacia muchos años mientras que la flota soviética seguía reducida a un patético estado liliputiense; la carrera de armamentos naval puede haber influido, pero Stalin era muy realista, y parece evidente que cada céntimo que Alemania o Japón gastaban en barcos era un céntimo menos para los armamentos terrestres y aéreos necesarios para atacar la Unión Soviética, y un céntimo más en la dirección de una guerra con Francia, Gran Bretaña y/o Estados Unidos, una guerra que para un marxista como Stalin sería una "guerra capitalista" por el control de los mercados y las materias primas que solo podía beneficiarle; quedan los motivos de status y prestigio, que, aunque importantes, no parecen suficientes para mover al frío y paciente Stalin a emprender repentinamente un plan tan vasto, caro y largo.]
En lo que respecta al primer motivo, entre 1931 y el final de 1935 la Unión Soviética había producido para sus fuerzas armadas, "la vanguardia armada del proletariado mundial", casi 14.000 tanques y entre 10.267 y 13.278 aviones de guerra - un volumen asombroso varias veces superior a la suma del arsenal de todos los demás países del mundo.(42) Elementos de estas fuerzas pronto entrarían en combate en China y en España, y su calidad se ganó reconocimiento internacional. No es difícil imaginarse a Stalin preguntándose por qué motivo la URSS no podía construir también buques poderosos que atemorizasen a sus enemigos (y además si hemos de creer a personas que le conocían bien, sencillament a Stalin le gustaban los grandes barcos de guerra).
[Nota del Traductor: hay mucho que decir sobre la experiencia soviética en España y China; en general el comportamiento de su robusto y sencillo armamento en combate resultó mucho mejor de lo que se esperaba en Occidente y Japón, pero el énfasis en la cantidad inherente en la filosofía de los planes quinquenales había llevado a subestimar tanto la calidad de las materias primas y la fabricación, como la seguridad y la comodidad. El resultado era un cansancio en los pilotos y carristas que en muchas ocasiones resultaba mortal cuando se unía a un material de manejo peligroso, y crecientes dificultades de mantenimiento causadas por la fatiga del equipo, problemas especialmente graves y evidentes en la aviación...]
El segundo motivo de Stalin era su sombría apreciación de la situación internacional, en la que las tres potencias "anti status quo", Japón, Alemania e Italia, estaban tratando de provocar un vuelco de la situación y podían hacer que estallase otra gran guerra. Stalin sabía que la URSS estaba aislada, y respondió a este desafío con dos estrategias. La primera era 'Si no puedes vencerlos, únete a ellos', y para ello permitió al Comisario de Asuntos Exteriores Maxim Litvinov que siguiese una política de seguridad colectiva que culminó en la entrada de la Unión Soviética en la Sociedad de Naciones en 1934 y en la firma de Pactos de Asistencia Mutua con Francia y Checoeslovaquia en 1935. La segunda era una militarización masiva, aunque al mismo tiempo lanzase una intensa campaña de propaganda antibélica para consumo interno y esterno. Fue en este marco en el que nació el gran programa naval.
[Nota del Traductor: este párrafo, bastante mal escrito, exagera mucho la importancia que Stalin daba a Italia y Japón, y le atribuye una improbable preocupación por el estallido de una guerra general. La postura más común entre los historiadores, hasta donde yo sé, es que lo que preocupó a Stalin fue unica y exclusivamente la llegada de Hitler al poder (y no se puede decir que le faltasen razones); lo que temía era que la Unión Soviética tuviera que enfrentarse sola a Alemania; para evitarlo estaba dispuesto a todo, como quedó abundantemente claro entre 1933 y 1941. La política exterior soviética tendente a buscar alianzas antialemanas y la del comunismo internacional de impulsar la creación de 'Frentes Populares Antifascistas' en las democracias occidentales a la que el autor parece referirse con la desafortunada frase 'si no puedes vencerlos únete a ellos' comenzó en 1933; bastante después de que Japón ocupase Manchuria, mucho antes de Albania, España, Renania, Austria o el incidente del Puente de Marco Polo... pero justo después de la llegada de Hitler al poder]
En un intento de explicar los porqués el capitán Mijail S. Monakov, historiador naval, ha empezado por estudiar el proceso de toma de decisiones de Stalin.(43) Monakov está convencido no sólo de que el mismo Stalin tomó en persona todas las decisiones clave, sino también de que las tomó a fines de 1935, 6 o 10 meses antes del estallido de la guerra de España. Además, Monakov sostiene que la decisión fue precedida por una campaña de propaganda bien orquestada y concienzudamente preparada en la que la reconstrucción de la Flota iba ligada con una reciente campaña de educación política destinada a mejorar la eficiencia en la Marina (en aquellos años la Unión Soviética estaba fascinada por el movimiento estajanovista, con sus exigentes e irreales "normas", y la búsqueda de mejoras en la eficiencia y la productividad era aún más vigorosa en las fuerzas armadas que en el sector civil; además, el emergente patriotismo soviético que había reemplazado al "internacionalismo" funcionaba como un poderoso estímulo al enlazar el rearme naval con un renovado nacionalismo.(44)
Como mencionamos antes la producción soviética de tanques y aviones había sido asombrosa, y uno de los mensajes clave de la nueva campaña de propaganda era que los buques modernos podrían ser construidos desde cero con la misma rapidez. Stalin se abstuvo de mencionar la expansión de la flota en público; prefirió que otros lo hicieran por él. Durante el XVII Congreo del Partido, celebrado en 1934, Kliment E. Voroshilov, Mariscal de la Unión Soviética y Comisario de Defensa, unió los éxitos de la rápida industrialización con la esperanza de que "seremos capaces de levantar nuestra industria de construcción naval y pronto contaremos con una marina que será la más poderosa del mundo, la marina de los trabajadores y los campesinos."(45) Durante el año siguiente las declaraciones públicas en favor de la Marina fueron de bastante bajo nivel hasta que Pravda informó sobre una importante reunión celebrada en el Kremlin el 24 de Diciembre en la que Stalin y todo los altos líderes soviéticos ofrecuieron una recepción a una delegación de los más jóvenes comandantes de la restaurada Flota del Pacífico. Después de la recepción los líderes soviéticos invitaron a los comandantes del Ejército y la Marina a preparar y enviar tan pronto como fuera posible un proyecto preliminar concerniente a la creación de "una potente flota oceánica y de alta mar."(46) Era evidente que se trataba de algo más que de un mero ejercicio rutinario de relaciones públicas; Stalin no hubiera permitido sin pensarlo detenidamente y sin un propósito claculado un anuncio público tan destacado.
Otro factor presente en la mente de Stalin era la carrera internacional de armamentos navales, que a mediados de los años 30 parecía imparable. Una de las primeras violaciones de los tratados de limitación de armamentos navales ya había ocurrido, cuando los alemanes pusieron en servicio en 1932 su primer "acorazado de bolsillo", el Deutschland. Este barco no encajaba en ninguna de las categorías definidas por los tratados de Washington (1922) o Londres (1930). Alemania añadió otros dos buques de la misma clase antes de botar sus dos primeros acorazados "auténticos" de la clase Scharnhosts en 1936, para ser seguidos dos años más tarde por lo dos buques, aún más poderosos, de la clase Bismarck. Francia fue la primera en responder, construyendo dos rápidos acorazados de la clase Dunkerque. Italia reaccionó acelerando la construcción de su primer acorazado de 35.000 toneladas, el Vittorio Veneto. En 1935 Francia anunció la construcción de dos acorazados de 38.500 toneladas de la clase Richelieu. Italia respondió con dos acorazados más pesados, mientras que Gran Bretaña comenzaba la construcción de cinco acorazados de la clase King George V de 38.000 toneladas cada uno. Los Estados Unidos construyeron dos acorazados de la clase North Carolina y cuatro de la clase South Dakota, de un desplazamiento superior a las 35.000 toneladas y armados con 9 cañones de 16 pulgadas. Por último, superando en tamaño a todos sus competidores, Japón comenzó a construir en 1937 cuatro acorazados de la clase Yamato, los barcos de guerra más grandes jamás construidos hasta entonces, con un desplazamiento superior a 60.000 toneladas y armados con 9 cañones de 18 pulgadas, los mayores que jamás armaron un acorazado.(47)
[N. del T. muy inexacto... Alemania no había firmado ni el Tratado de Washington ni el de Londres, dado que estaba obligada por las cláusulas, más estrictas, del de Versalles, de modo que mal podía romperlos. Los acorazados de bolsillo cumplían con la letra del Tratado de Versalles, aunque no estuviesen muy de acuerdo con su espíritu, que había sido permitir a Alemania la construcción de buques de defensa de costas, cosa que los acorazados de bolsillo desde luego no eran. Eran buques pensados para la guerra de corso, con un potente armamento que debía permitirles hundir a cualquier crucero, mientras que su velocidad bastaba para escapar de cualquier acorazado en servicio en 1932; pero eso cambió rapidamente: los dos Dunkerque de Francia eran mucho más rápidos, mucho mejor blindados, y mucho mejor armados (y mucho mayores y más caros, también).
Para no extendernos demasiado, me limitaré a decir que los tonelajes exactos son una fuente de confusión inagotable, y que a su lista de los acorazados de los años 30 le faltan bastantes previstos o iniciados pero nunca botados; por ejemplo, los 'Richelieu' franceses hubiesen debido ser cuatro.]
Aún en 1935 el ministro de Marina soviético, el almirante V. M. Orlov, había ordenado a la Escuela Voroshilov de Guerra Naval que preparase proyectos preliminares de acorazados capaces de responder a los nuevos desafíos. Varios proyectos, preparados para la Flota del Báltico, tenían en mente el choque con los nuevos acorazados alemanes de la clase Scharnhost; para la flota del Pacífico se consideraba necesario un buque mayor, de 35.000 toneladas y 9 cañones de 16 pulgadas, inpirado en los acorazados británicos de la clase Nelson. Al mismo tiempo, como mencionamos antes, la firma Ansaldo de Génova estaba preparando para la marina soviética el proyecto de un acorazado de 42.000 toneladas similar a la clase Vittorio Veneto.(48)
La primera redacción preliminar del Gran Programa Naval fue presentada por el almirante Orlov a comienzos de Febrero de 1936. Preveía la construcción de 16 acorazados y 12 cruceros pesados durante la vigencia de los dos planes quinquenales siguientes [N. del T. hubieran sido el III, 1938-1942 y el IV, 1943-47]. Sin embargo, los primeros pasos substanciales no se dieron hasta Junio de 1936 en un ukase [decreto] gubernamental que detallaba la composición de la futura marina y su distribución entre las cuatro flotas tras la finalización del programa en 1947.(49)
El 28 de Noviembre los detalles de la grandiosa empresa fueron revelados al público soviético en un discurso de V. M. Orlov en un Congreso Extraordinario de los Soviets. En él enfatizó que la construcción de una "genuina (nastoiashchii) Gran Flota" comprendiendo otdas las clases de buques "se debía al empeoramiento de la situación internacional y el cerco capitalista."(50) Orlov se extendió particularmente en la vulnerabilidad de las costas de la URSS, sobre todo ante las amenazas presentadas por Alemania, Italia y Japón, que recientemente habían atacado a España, Abisinia y Manchuria, y habían firmado un Pacto Anti-Komintern. Era una necesidad imperativa, sostuvo Orlov, defender la Patria Soviética de estos estados agresores.
[N. del T. y esto al mismo tiempo que uno de estos "estados agresores" trabajaba preparando los planos de esos acorazados... ]
NOTAS
40. traducción directa del título del trabajo de M. Monakov, “Zachem Stalin stroil okeanskii flot?” Morskoi sbornik 12 (1998), pags. 74–79.
41. Rohwer y Monakov, Stalin’s Ocean-Going Fleet, pag. 42.
42. David R. Stone, Hammer and Rifle: The Militarization of the Soviet Union 1926–1933 (Lawrence: Univ. Press of Kansas, 2000), pag. 214.
43. Monakov, “Zachem Stalin stroil okeanskii flot?”
44. Para el patriotismo véase Erwin Oberländer, Sowjetpatriotismus und Geschichte: Eine Dokumentation (Cologne: Verlag Wissenschaft und Politik, 1967).
45. I. V. Kasatanov, ed., Tri veka Rossiiskogo Flota 1696–1996 [Tres Siglos de la Marina Rusa] (St. Petersburg: Logos, 1996), vol. 2, pags. 339–40.
46. La frase rusa es 'bolshoi Morskoi i okeanskii flot' (Pravda, 24 Diciembre 1935).
47. Jürgen Rohwer, War at Sea 1939–1945 (Annapolis, Md.: Naval Institute Press, 1996), pag. 9
48. Rohwer and Monakov, Stalin’s Ocean-Going Fleet, pag. 62.
49. Kasatonov, pag. 337.
50. Pravda, 29 Noviembre 1936, pag. 3. Se trató del canto del cisne de Orlov, que desapareció en las Purgas del año siguiente, 1937.
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