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unmerged(5934)

Lt. General
Oct 2, 2001
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EL PROGRAMA NAVAL DE 1912


El 29 de junio de 1905, solo un mes después de Tsushima, el zar Nicolas II anunció su intención de "reconstruir nuestros escuadrones de combate"(14) Aún más sorprendente fue la continuada vitalidad de las clases profesionales rusas, a pesar de los desastres militares y las convulsiones revolucionarias. Este espíritu innovador fue especialmente notable en la intelectualidad naval. Sus miembros sentían que con la llegada de los dreadnoughts a la marina rusa se pondrían a la cabeza de la modernización social del Imperio. Los jóvenes oficiales creían que estaban entrando en una nueva era de la noche a la mañana. La destrucción de la numerosa pero obsoleta marina rusa había sido devastadora, pero los jóvenes pensaban que por lo menos ahora podían empezar de nuevo evitando los viejos errores.


A comienzos de 1908 6 firmas rusas y 21 extranjeras se presentaron al concurso para la elección del diseño del primer dreadnought ruso. Se sabía que los requerimientos del Estado Mayor Naval incluían cuatro torres dobles situadas en la misma cubierta, para evitar problemas al abrir fuego [N. del T. la misma solución que acabaron aplicando todas las marinas, pero los rusos iban algo por delante en este punto], y una disposición original de calderas y turbinas que debía producir una velocidad de al menos 23 nudos. La idea era que el primer dreadnought ruso debía ser más rápido y potente que cualquier dreadnought británico o alemán en servicio o en construcción conocido (en la práctica, sin embargo, la notoria lentitud de los astilleros rusos, que necesitaban usualmente tres años para terminar un gran buque, en contraste con los 18/20 meses habituales en otros países, significaba que sería superado antes de ser botado) (15)


Despues de la primera ronda eliminatoria quedaron tres diseños extranjeros en liza: el de Blohm & Voss de Hamburgo, el británico de Vickers, y el del famoso diseñador naval italiano Vittorio Cuniberti (que incluía una entonces innovadora disposición del armamento en cuatro torres situadas sobre la línea central del buque) (16) Sin embargo, el favorito era el diseño de los Astilleros Bálticos de San Petersburgo, en parte a causa de las dificultades para negociar créditos extranjeros [N. del T. necesarios para pagar a una firma extranjera, que no aceptaría rublos] y en parte por la fuerte presión gubernamental. Llegó a parecer que Blohm & Voss iba a hacerse con el contrato, lo cual provocó una enérgica protesta diplomática de París, pero al final la concesión de un préstamo francés en un momento sumamente oportuno decidió la competición.


El diseño finalmente elegido se basaba principalmente en el de Cuniberti, pero con un cierto número de mejoras y añadidos, como una proa reforzada rompehielos (17) Eventualmente los planes incluyeron tres clases de dreadnoughts distintas: cuatro acorazados clase 'Gangut' con cañones de 12 pulgadas para la flota del Báltico, seguidos por cuatro acorazados clase 'Imperatritsa Mariya' con artillería de 12 pulgadas para el Mar Negro, y finalmente cuatro cruceros de batalla clase 'Kinburn', más grandes, más rápidos y con cañones de 14 pulgadas, para el Báltico. Los acorazados fueron completados entre 1914 y 1916; los cruceros de batalla fueron botados, pero jamás entraron en servicio.


Pero no fue en el campo de los dreadnoughts en el que la marina rusa se apuntó un tanto. Una innovación mucho más espectacular fue la botadura en 1911 del gran destructor Novik, el más rápido y mejor armado del mundo.(18) Poseía muchas características inigualadas en las demás marinas, como sus cuatro cañones de fuego rápido de 4 pulgadas, que además disparaban proyectiles de una velocidad inicial excepcional. O sus tubos lanzatorpedos, una disposición única en el mundo de tres montajes triples. También incluía equipo para tender minas, algo típico de los destructores rusos del Báltico. El Novik fue construido en los astilleros Putilov de San Petersburgo; sus grandes calderas de petróleo, suministradas por la firma Vulcan de Stettin, en Alemania, producían casi 42.000 caballos de potencia (aproximadamente tantos como las máquinas de los acorazados de la clase Gangut) y con ellos el Novik fue capaz de alcanzar una velocidad máxima de 37,3 nudos durante sus pruebas de mar — una velocidad inigualable en la época. El Novik dió nombre a toda una clase de grandes destructores construidos para las flotas del Báltico y el Mar Negro; estos barcos fueron los caballos de batalla de la marina durante todo el primer periodo soviético, hasta la Segunda Guerra Mundial.


Un Novik, además de ser tan veloz como para escapar de cualquier barco a flote, probablemente era capaz de medirse de igual a igual con un crucero ligero. Y a ningún almirante al mando de un grupo de acorazados le gustaría toparse de noche con una flotilla de Noviks, capaz de lanzar una andanada colectiva de casi un centenar de torpedos, en las restringidas aguas del Báltico. Y una flotilla así podía tender un campo de unas 600 minas en aguas enemigas. Con los Novik Rusia había adquirido un arma virtualmente nueva, una clase de barcos extremadamente flexibles e idealmente adaptados para la principal misión de las flotas del Báltico: la protección de los campos de minas defensivos. Los creadores del Novik habían proporcionado un argumento de primera clase a la Joven Escuela; la lección era que, al menos para la defensa de las costas del Báltico, los cuatro acariciados dreadnoughts eran innecesarios.(19)


Como consecuencia directa del descontento doméstico que siguió al desastre en el Lejano Oriente la autocracia rusa tuvo que ceder e iniciar reformas constitucionales. Ya en 1897 Rusia había comenzado a compilar su primer auténtico censo moderno, y los trabajos continuaron durante la guerra y la revolución de 1905 hasta concluir en 1907; sus resultados colocaban la población rusa en el segundo lugar entre las grandes potencias, tras los Estados Unidos.(20) Las discusiones concernientes a las nuevas construcciones navales y la reorganización de la marina rusa tras Tsushima fueron de amplio alcance. El debate no se limitó al choque entre los mahanianos y sus oponentes; también participaron en él muchos grupos formales e informales (kruzhki), personalidades individuales, el principal diario naval (Morskoi sbornik), el Estado Mayor Naval, el Ministerio de Marina, el Ministerio de la Guerra, el Estado Mayor del Ejército, el Consejo de Defensa Estatal, el Ministerio de Finanzas y el de Exteriores, y distintos grupos y comités legislativos de la Duma Estatal (el Parlamento Imperial) — el cuadro completo refleja la realidad de la Rusia de fines del imperio como una comunidad intelectualmente vibrante, sin paralelo alguno 20 años después , bajo la dictadura de Stalin.(21) Grupos de presión como la Liga de Renovación Naval ('Liga Obnovleniya Flota') actuaban siguiendo el modelo de la Naval League británica y el Flottenverein en Alemania (22) y el Comité Especial para el Refuerzo de la Flota mediante Cuestaciones Voluntarias se esforzaban por recaudar donaciones a escala nacional; el Novik fue pagado de esta forma.(23) También tuvo gran importancia la Comisión Técnica Naval, dirigida por el Inspector Jefe de Construcción Naval, A. N. Krylov, llamado "el maestro de la hidrodinámica rusa" y cuya larga carrera se extendió desde Tsushima hasta vísperas de la Segunda Guerra Mundial. Otros ingenieros navales de la época, como I. G. Bubnov, A. I. Maslov y G. F. Schlesinger, estaban aún en activo cuando Stalin lanzó su gran programa naval (24) pero sin embargo en esta ocasión no se produjo debate alguno; tener opiniones propias podía ser muy peligroso para la salud.


Los debates de 1912 pueden reducirse a tres preguntas básicas. ¿Qué clase de marina necesita Rusia? ¿Dónde y cómo debería desplegarse? y ¿Existen los medios necesarios para ella? Como veremos, las mismas preguntas volvieron a perseguir a Stalin 20 años después.


La Rusia zarista aspiraba a contar con tres flotas más o menos equilibradas en tres zonas del mundo: la flota del Báltico en el noreste de Europa (la recién fundada flotilla del Artico era una extensión de la flota del Báltico), la Flota del Mar Negro en la Europa meridional, y la Flota del Pacífico en el Lejano Oriente. Esta última había sido la más fuerte en 1904, pero durante la guerra había perdido la mayoría de sus buques y su base principal, Port Arthur, inapreciable debido a que estaba libre de hielos todo el año. Solo sobrevivió un pequeño escuadrón de cruceros basado en Vladivostok. Pero el tema principal que latía por debajo de los acalorados intercambios de opiniones durante la redacción del nuevo programa naval tras Tsushima era si Rusia poseía tantos recursos como para seguir siendo una gran potencia en los tres mares simultaneamente.


En 1914, tras la botadura del primer dreadnought ruso, un atrevido aficionado que deseó permanecer anónimo sugirió la construcción de un sistema de canales entre el Báltico y el Mar Negroa que permitiera en caso de necesidad concentrar los doce dreadnoughts rusos previstos en un solo punto. Para ello recomendó conectar los grandes ríos navegables de Rusia con un canal suficientemente grande como para permitir el tránsito de grandes pontones de unos 40 metros de manga y 4 de calado, dentro de los cuales los dreadnoughts pudieran ser remolcados corriente abajo de un mar a otro en unos 25 o 30 días. Puede que la reciente ampliación del canal de Kiel y la construcción del Canal de Panamá inspirasen al autor del plan (25) pero ni siquiera los bolcheviques, con su casi ilimitado suministro de trabajadores forzados, se sintieron capaces de enfrentarse a semejante desafío. En cambio si que emplearon canales fluviales y ferrocarriles para transportar buques menores y segmentos de barcos en construcción. Ya durante la Primera Guerra Mundial la marina rusa transportó pequeños submarinos al Pacífico por ferrocarril, y los destructores ensamblados en Kherson, en las costas del Mar Negro, incluían subsecciones construidas en otros lugares y enviadas rio abajo.


A pesar de las recomendaciones del Consejo de Defensa Estatal, sinceramente apoyadas por el Zar, la construcción no pudo comenzar inmediatamente porque no fue posible reunir votos suficientes en la Duma. Se necesitó más de un año de amargos y agotadores debates antes de que las necesarias medidas fuesen aprobadas. El problema estaba en la enemistad de clase reflejada en la reciente revolución y el colapso de la ley y el orden, más que en el deseo de recuperar el status de gran potencia del país. La derecha tendía por instinto a apoyar que se reforzase el ejército, no la marina, porque los soldados podían emplearse para dominar insurrecciones, una misión para la que los marineros eran notoriamente poco fiables. Sin embargo, una vez que el Ministerio de Finanzas obtuvo créditos en Francia para la construcción de los cuatro dreadnoughts de la Flota del Báltico, los derechistas moderados u Oktobristas apoyaron los deseos del Zar de reconstruir la flota. En el centro los Constitucional-Demócratas (Kadetes) se oponían a reforzar la Flota del Báltico pero votaban a favor de expandir la del Mar Negro. Su líder, el historiador P. N. Milyukov, declaraba que los Kadetes no se oponían a la reconstrucción de la marina, sino a la despilfarradora idea de tener una flota en el Báltico, dado que en su opinión una guerra europea era muy improbable. El Cercano Oriente era otra cosa, y allí los Kadetes estaban convencidos de que una guerra podía estallar en cualquier momento, de modo que Rusia debía estar preparada para actuar en el Mar Negro. En cuanto a la izquierda representada en la Duma, tanto los Socialdemócratas como los Trudoviki (para ser exactos, los Social-Revolucionarios, conocidos en ruso como los 'Esery'), fieles a sus ideas antimilitaristas, votaban siempre en contra de cualquier presupuesto para el ejército o la marina.(26)


Fue así que solo después de un considerable retraso pudo conseguirse que la Duma aprobara el gasto del dinero necesario para el "pequeño" programa naval de 1912. Incluso sin contar el préstamo francés el presupuesto naval ruso de 1913-14 ascendió a casi 250 millones de rublos, una cifra superior a la de cualquier otra potencia exceptuando Gran Bretaña y los Estados Unidos, pero incluyendo a Alemania, que poseía en ese año la segunda flota del mundo. Si el imperio ruso hubiera sobrevivido hasta 1930 sin la Gran Guerra y la Revolución de Octubre y hubiese completado la reconstrucción de su marina de acuerdo con las previsiones originales, más ambiciosas, del programa de construcción de 1912, su flota hubiera contado con 24 acorazados, 12 cruceros de batalla, 24 cruceros menores, 108 grandes destructores y 36 submarinos.(27)

[Nota del Traductor: fueron hechos como este los que impulsaron a Alemania a la guerra en 1914... el convencimiento de que si esperaban más el creciente poderío industrial y militar de Rusia, aliada con Francia, no podría ser equilibrado por la débil Austria, que en realidad necesitaría ayuda alemana para defenderse de sus vecinos, Italia, Servia, Rumania y Rusia. Por eso desde el punto de vista alemán la crisis de 1914 tenía que terminar en una humillante ruptura entre Rusia y Francia, seguida por la destrucción de Servia, o en una guerra general.]


Estas eran las cifras sobre el papel, pero no eran en absoluto irreales dado el enorme potencial de Rusia y su rápido y sostenido crecimiento industrial durante los 20 años anteriores, inferior solamente al de los Estados Unidos. Una vez que los medios financieros fueron aprobados por la Duma el siguiente prerequisito era una expansión cuidadosamente calibrada de la capacidad de construcción naval de Rusia. Lo que sucedió, sin embargo, fue que los escasos nueve años de paz del intervalo entre Tsushima y el estallido de la Gran Guerra no bastaron; la guerra significó la movilización de los trabajadores de los astilleros para el ejército, el caos en los transportes ferroviarios, y disturbios industriales en una escala masiva. Los nuevos superdreadnoughts de la clase Borodino, previstos para el Báltico, tuvieron que ser cancelados a medio construir, y de los 53 destructores previstos para el Báltico y el Mar Negro solo 30 llegaron alguna vez a entrar en servicio.(28) Este fue el motivo de que cuando, tras la marea de guerra y revolución que sacudió Rusia entre 1914 y 1922, Rusia emergió en una nueva encarnación imperial bajo la implacable dictadura de Iosif V. Stalin, la grandes preguntas de estrategia naval seguían siendo las mismas ¿Recuperaría alguna vez Rusia su perdido status de gran potencia naval? ¿Qué estrategia elegiría?


NOTAS

14. M. A. Petrov, Podgotovka Rossii k mirovoi voine na more [La preparación de Rusia para la guerra en el mar] (Leningrad: Gosvoenizdat, 1926), pag. 96.

15. Vickers había ofrecido construir el primer dreadnought ruso en 20 meses, y probablemente al hacerlo ofendió el orgullo nacional ruso. Véase Spasskii, vol. 3, pags. 131 y siguientes. [N. del T. este era el sistema que solían aplicar los japoneses; el primer acorazado de una clase era construido en Inglaterra y el resto en Japón con ayuda técnica británica]

16. Cuniberti diseñó el primer dreadnought italiano, el 'Dante Alighieri', in 1907 incluyendo cuatro torres triples en la línea central. Westwood, pag. 66. [N. del T. por lo que sé, el Dante Alighieri fue tembién el primer barco del mundo con torres triples]

17. El juicio negativo del almirante Gorshkov por su supuesta baja calidad y "servil imitación de modelos extranjeros con frecuencia imperfectos y obsoletos” no parece justa, sobre todo cuando en la misma página elogia a A. N. Krylov, I. G. Bubnov, y otros como "los más grandes ingenieros navales rusos" Cf. Sergei G. Gorshkov, The Sea Power of the State (Annapolis, Md.: Naval Institute Press, 1979), pag. 91.

18. Westwood (pag. 78) lo llama “El Dreadnought de los destructores."

19. Ibid., pags. 78–89.

20. Los resultados del censo fueron inteligentemente resumidos y discutidos en términos de su imapcto global por uno de los mejores científicos rusos, D. Mendeleiev, en su obra maestra 'K poznaniyu Rossii' [Para entender Rusia] (San Petersburgo, 1907).

21. Vease Podsoblyaev (pags. 37–70), cuya investigación ha recurrido extensamente a la prensa de la época y los archivos navales del periodo 1905–18. Véase también Westwood, y la reimpresión contemporánea de debates escogidos de antes de 1914 en 'Voenno-morskaia ideia Rossii: Dukhovnoe nasledie imperatorskogo flota' [La idea naval rusa: La herencia intelectual de la Flota Imperial], ed. A. E. Savinkin et al. (Mosú: Russkii put, 1999). El Estado Mayo Naval (conocido como “Genmor”) fue fundado en 1906 durante el proceso de reformas de la postguerra.

22. Westwood, pag. 8.

23. Su influyente diario se titulaba 'More i ego zhizn' [El Mar y su Vida]. Ibid., pags. 8, 10, 46.

24. Ibid., pags. 14–20; y Spasskii, vol. 3, pags. 144–72, passim.

25. “Sobolev 2” [pseud.], “Soedinie flota” [La unión de la flota], Morskoi sbornik 7 (1914), pags. 207–12.

26. Podsoblyaev, pag. 52.

27. Weyers Taschenbuch der Kriegsflotten 1914 (Munich: J. F. Lehmann Verlag, 1914), pags. 515–17; Nauticus 1914: Jahrbuch für Deutschlands Seeinteressen (Berlin: E. S. Mittler Verlag, 1914), pag. 534; René Greger, The Russian Fleet 1914–1917 (London: Allen, 1973), pag. 9.

28. Spasskii, vol. 3, pag. 527.
 

Miguel Angel

Voivoda Vlad Draculea
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Mar 9, 2003
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El año pasado leí un libro dodne se apuntaba en la misma dirección que este artículo, pero en el apartado económico: la Rusia inmediatamente anterior a la Primera Guerra Mundial iba por buen camino, y de no haberse producido tal contienda podría haber logrado grandes cosas.
 

unmerged(40246)

Colonel
Feb 17, 2005
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No conocía ese miedo que tenían los alemanes respecto al desarrollo economico y tecnológico de los rusos. Y tampoco sabía que ese fué uno de los motivos de la Primera Guerra Mundial.

La verdad es que no puedo imaginarme una Rusia zarista con la segunda mayor armada del mundo. Aunque aún tendrían que siolucionar el problema de dividir su flota entre tres teatros de operaciones muy distantes entre si.
 

bolondro2

Odio a la etica Disney
Jan 19, 2003
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¡Que descubrimiento!