• We have updated our Community Code of Conduct. Please read through the new rules for the forum that are an integral part of Paradox Interactive’s User Agreement.

unmerged(30846)

recruit
Jun 20, 2004
211
0
Un buen Gobernante debe tener virtud. Y debe ser amado por sus gobernados. Pero si ha elegir entre ser amado o temido, es preferible esto último.

Dedico este compendio al Duce, mi estimado Benito Mussolini, sabedor que en su buen juicio tendrá a bien acogerme en su palacio en estos aciagos días que vivimos.


CAPÍTULO 1: DE LOS TIPOS DE GOBERNANTE Y DE GOBIERNO. DE LAS CUALIDADES QUE HA DE TENER EL GOBERNANTE.

Hay 10 formas de gobierno, pero infinidad de tipos gobernantes. No me corresponde a mi, un humilde estudioso de la política, analizar los distintos tipos de gobierno. Pero, aún a riesgo de parecer pedante, si me detendré en el análisis de la psicología del buen Gobernante.

Un Gobernante ha de tener por encima de todo:

1) Capacidad de análisis. Preveer el futuro es la clave del éxito. Que ninguna brizna de polvo se mueva en tu reino sin tu consentimiento, reza una antigua máxima. ¿Por qué declarar guerras que se van a perder? ¿Por qué hacer pactos que no son rentables? ¿Por qué investigar algo que no se necesitará? Todo ha de ser medido y pesado. ¡Deténte reloj, dale tiempo a mi amo para pensar! :rolleyes:

2) Organización. Planeará objetivos a largo plazo. Para conseguirlos, planeara objetivos a medio y corto plazo.

3) Honor. Será consecuente con su objetivo planificado. ¿Desea Hitler la reunificación Alemana? Yo aseguro que así es, es más, lo conseguirá. De todos es sabido la virtud de este Führer. Sería un absurdo que después de tantas promesas y fatigas para su pueblo, no llevase a cabo el tan esperado Anshluss. El Gobernante no deberá distraerse con cosas que no estén en su plan de acción.

4) Inventiva. Cuando las cosas no salgan como se habían planeado, el Gobernante sabio sabrá improvisar sobre la marcha. El mejor Gobernante ya habrá planeado alternativas al plan original, por si algo salía mal.

5) Agresividad. No se dejará amilanar por nadie. Aunque puede que finja hacerlo.

6) Sagacidad. Dirá lo que quieran oír. Escuchará lo que le digan. Hará ver que hace lo que le dicen que haga, pero hará lo que mejor convenga a sus interéses. Dirá a sus aliados que sí, pero en su fuero interno sabrá que depende. A sus enemigos sólo les concederá tregua cuando él mismo vaya perdiendo. Si va ganando les escuchará, dirá que ahora no es el mejor momento para la paz, pero que seguirán trabajando en ello. Sin embargo en realidad la guerra no se detendrá sino con la victoria absoluta.

7) Valentía. Aunque se vea cercado y destruído, resistirá hasta el final. Estoy seguro que de haber una nueva conflagración mundial, el Duce, caso de estar en el bando perdedor, y Dios quiera que eso no sucedad nunca, el Duce, digo, resistiría hasta el final, empuñando el mismo un fusil, y defendiendo con su sangre Italia.

8) Veracidad. No importará mucho ser o no veraz. Lo importante será parecerlo. Jamás debe, pues, mentir. Jamás. Todo lo que diga debe ser absolutamente verdad. Cuando amenace, puede estar fingiendo, pero si fracasa la negociación, deberá hacer realidad la amenaza. Que su palabra sea ley. Así siempre será respetado por todos y cualquier negociación tendrá validez.


CAPÍTULO 2: QUE TRATA DE CÚAL DEBE SER LA LINEA MAESTRA DE ACCIÓN.

El Gobernante ha de tener como principal preocupación la guerra. Y como segunda preocupación la capacidad industrial de su nación. Y como tercera, el nivel tecnológico del país. Estas y no otras, han de ser sus máximas tareas:

1) Nada más ascender al poder debe ponerse como meta el organizar su ejército y lanzarlo a la guerra lo antes posible, contra un país facilmente conquistable. Una vez desatada la guerra, se procurará estar en ese estado de forma PERMANENTE. Así la gente se insuflará de patriotismo y se conformará con un nivel de vida paupérrimo, a la vez que se acostumbra a la dura vida. No se anexionará el país hasta tener otro objetivo a la vista. Por ejemplo, y no quiero ofender a nadie, ni dar ideas, pero si el Duce quisiera atacar Albania, sobre la que se tienen derechos históricos, dudo que no hubieran más que beneficios.

2) El Gobernante ha de estudiar cuanta capacidad industrial tiene su pais y cuantos recursos necesita. Si no genera suficiente recursos para la industria, deberá buscar fuera. Hay que elegir cuidadosamente el país con los recursos que anhelamos. La mejor forma es mediante la conquista, pero si ello no es posible, por tratarse de un gobierno democrático, pues deberá comerciar. Siempre tratos ventajosos. SIEMPRE. Con naciones amigas. Se estudiarán diferentes ofertas y sólo se cerrarán tratos ventajosos.

3) Se ha de permanecer en la vanguardia tecnológica. Si esto no es posible por ser Gobernante de un país pequeño, nos aliaremos a una superpotencia. Esto debe ser así, le disguste a quién sea. Las ventajas son innumerables. Las desventajas, pocas.

4) Hay que eliminar de forma rápida y absoluta a los espías en suelo patrio.

5) Hay que promover alianzas con nosotros. Una vez se entre en guerra se tomará el control de los ejércitos aliados y se les mandará a las misiones más peligrosas. Si vamos perdiendo se desocuparán las tierras de nuestros aliados, para que sean conquistadas por el enemigo. Así cuando las reconquistemos seremos los liberadores y nos las anexionaremos.

6) Siempre que se declare una guerra hay que tener una buena excusa delante de la opinión pública, tanto internacional como doméstica. Siempre aparentaremos ser las víctimas, o tener un casus belli real.

7) Hay que mantener la disensión a 0. A TODA COSTA. Esto es imprescindible. Tiene prioridad sobre casi todo. Se me ocurre pensar, por ejemplo, que habría pasado durante la Revolución Bolchevique si los Rojos no hubieran purgado las filas de sus oficiales de los elementos antirrevolucionarios. Tal vez estas purgas se repitan en el futuro, y si esto es así, será porque Stalin entiende que la disensión es mala. No obstante en este caso particular yo no recomendaría a Stalin hacer tal cosa, pues ya tiene un ejército sumamente tocado para permitirse semejante barbaridad.


CAPÍTULO 3: DONDE VEREMOS CUAL HA DE SER EL GOBIERNO ELEGIDO.

Cuando el Gobernante llega a serlo, lo es enmedio de un clima político determinado. Esto no debe limitarlo, sino que el Gobernante deberá ir redirigiendo la política estatal hacia sus propios intereses.

Teniendo en cuenta que el Gobernante ha de tener como máximas prioridades la guerra, la producción y la tecnología, deberá:

1) Ir acercando posiciones Autoritarias (9 será lo óptimo), evitando la plaga de la Democracia, auténtico cáncer para una nación que quiera erigirse en superpotencia.

2) Mantener un equilibrio entre el Aperturismo y el Centralismo (5, exáctamente).

3) Instaurar una economía de Libre Mercado (0 en la barra), frente al absurdo de una Economía Planificada. Lamentablemente en la sociedad perfecta que defino, esto no es posible, pues en un sistema totalitario, tendente a la derecha, ha de haber un mínimo de planificación (4 en la barra).

4) Un Ejército Permanente (0) será siempre preferible a uno Reclutado, pues no olvidemos que el Gobernante debe mantener en todo momento el estado de guerra.

5) Por supuesto la sociedad debe Militarizarse (0), nunca, jamás, ser Pacifísta.

6) Y por último, si ansía, como debe ansiar, ser una potencia de primer orden, una nación debe ser Intervencionista (0) de una forma absoluta. Jamás Aislarse.

7) Y si se me pregunta qué ideología hay que seguir, si de Derechas o de Izquierdas, la experiencia me hace ver que lo mejor es llevar una política neutral, para satisfacer tanto a círculos poderosos como al vulgo, la gran masa inerme y silenciosa, pero auténtico motor de la nación. Mientras menos Autoritaria un pais, más de Derechas. Siendo lo óptimo Derechas (5) y Autoritario (9).

8) En resumidas cuentas, el mejor sistema político para el Gobernante que quiera prosperar, ha de ser una Autocracia Paternalista. Todos los extremos son malos, y el Gobernante hará bien en navegar entre dos, y hasta a veces tres, aguas.


CAPÍTULO 4: EL CÚAL NOS ACONSEJA SOBRE COMO TRATAR A LOS DEMÁS GOBERNANTES.

En su relación con otros gobernantes, el Gobernante virtuoso debería:

1) Establecer los límites de su futura nación. Fijándose en qué estados serán engullidos y qué estados quedarán fuera. Entonces, el Gobernante mejorará las relaciones con aquellos estados que no serán conquistados y que en un futuro serán los estados fronterizos con el Imperio. Antes de iniciar las agresiones con nuestros vecinos, nos aliaremos a aquellos, para que nuestros enemigos tengan problemas tanto delante por nosotros, como por retaguardia, por nuestros aliados.

2) Liberar países minúsculos. Al mantenernos en un estado de guerra permanente, aumentará mucho la envidia mundial. Para ello liberaremos paises, siempre y cuando no tengan ningún interés económico para nosotros.

3) Hacer un amplio uso del asesinato político, cuando los ministros enemigos sean MUY nocivos para los interéses patrios. Es una opción cara, por ello sólo debe emplearse con ministros especialmente poderosos e influyentes. He de lamentar, oh Duce, que Vos mismo sois un objetivo especialmente vulnerable.

4) Mandar espías a los países enemigos. Un mínimo de 10 antes de cualquier operación. Y si esta falla, volver a enviar otro espía para tener siempre la mayor probabilidad de éxito.

5) Armar a los partisanos en las colonias de nuestros enemigos, actuales o futuros.

6) Fortalecer nuestras relaciones con potenciales aliados de manera diplomática y a través de intercambios comerciales.

7) El buen Gobernante debe siempre decir sí a todos los que le hablen. Fingirá siempre querer la paz, aunque interiormente sólo busque excusas para mantener la guerra. Será un asiduo de las conversaciones de Paz. Es imprescindible tener buenas excusas de cara a la opinión internacional (sobre todo en partidas MP). No hacemos la guerra para expandirnos sino por una afrenta, o para sobrevivir, o por sentirnos amenazados, etc. Esto se hará siempre. Siempre se debe tener las manos limpias frente a los demás gobernantes.

8) Se adulará en público a la nación que queramos aliarnos o a la que temamos. A nuestros enemigos los aludaremos en privado, fingiendonos sus amigos. Jamás se cometerá una traición en público pues eso dañaría nuestra imagen y credibilidad. Todas las traiciones se llevarán a cabo con astucia y discrección.

9) Garantizar la independencia de los enemigos de sus futuros enemigos. Así tendrá un casus belli si les atacan, a la par que convierte a dichos paises en estados más afines al suyo.

10) Por los mismos motivos antes descritos, el Gobernante sólo deberá fiarse de los actos de sus vecinos, no de sus palabras. Los actos no mienten. Todo lo demás son excusas. Hará bien el Gobernante sabio en no olvidarlo.

CAPÍTULO 5: AQUÍ MOSTRARÉ COMO HA DE HACERSE LA PAZ, LA GRAN LACRA.

Sólo hay una paz que deba buscarse. Aquella que sitúe al Gobernador como Emperador Mundial. Todas las demás han de ser sólo pequeñas pausas entre guerras. La paz ha de evitarse a toda costa, pues debilita a la nación. El Imperio Romano, oh Duce, cayó justo cuando instauró la Pax Romana. Recuerdese ello cada vez que alguien piense en "la paz".

No obstante, muchas veces surgirá la necesidad de una tregua, un período corto de paz, que ha de servir a los intereses del Gobernante, de manera que:

1) Podamos rearmarnos.

2) Con absoluta prioridad investigaremos nuevas tecnologías, pero NO las implementaremos en el ejército, hasta que estén obsoletas. La regla de oro es: sólo modernizo el ejército cuando llevo dos tecnologías de adelanto. Por ejemplo: yo aconsejaría al Duce modernizar su ejército del 18, a un ejército del 39, pero sólo cuando dispusiera de tecnología del año 43, claro. No se modernizará antes. Tampoco después. Esto será lo óptimo. Después todo dependerá del devenir de los acontecimientos.

3) Nuestros ejércitos consuman los mínimos recursos. Así pues pondremos a nuestras unidades bajo mandos que sean Magos Logísticos. No moveremos las unidades, que permanecerán acuarteladas. No desplegaremos las nuevas unidades, que permanecerán en los almacenes (las armas) y en sus casas (los militares).

4) Todos piensen que buscamos la paz. Y este período es una muestra de ello. Al volver las hostilidades, los demás deberán ver que, nuevamente, somos víctimas de una agresión gratuita.

5) No perdamos tiempo ni recursos industrializandonos. Si nuestra política nos permite la conquista, eso deberemos hacer. Pero si el pueblo se niega a ir a la guerra, entonces el Gobernante sí debería pensar en el futuro e industrializarse. Siempre en zonas retiradas (si se posee un país grande) o en zonas muy industriales (en países pequeños) pues así, al concentrar la industria también podemos concentrar la artillería antiaérea (AA).

6) No me cansaré de repetir, oh Duce, que la guerra, aún moralmente reprobable, es imprescindible. En el mundo moderno, y en estos días aciagos, de crisis económica, la guerra será el único camino posible para muchas naciones de Europa (Alemania, URSS, Italia) y de Asia (Japón, China). Para naciones que ya han prosperado (Francia, R.U., EE.UU.) tal vez no sea imprescindible la guerra. De hecho, ellos querrán la paz. Pero no así las demás naciones. Hay que estar preparados.


CAPÍTULO 6: DE LAS ALIANZAS.

Aun cuando la nación sea fuerte, las alianzas son necesarias. Un Gobernante debe:

1) Procurarse aliados entre aquellos que no puedan ser futuros enemigos por causas de recursos, posición geográfica estratégica o política. Se buscará alianzas especialmente con los enemigos de nuestros potenciales enemigos.

2) Si la nación gobernada es débil respecto a la media, se buscará el amparo de una nación fuerte y que vaya a ganar cualquier batalla futura. No importa que sea cercana o lejana. Importa sus espectativas de triunfo. Nuestros intereses estarán subordinados a la supervivencia.

3) Si la nación no es ni débil ni fuerte nos aliaremos al bando que más interese a nuestros interéses, procurando aliados en retaguardia y enemigos enfrente, para así poder expansionarnos sin tener que preocuparnos de varios frentes.

4) Si el país es fuerte iremos absorbiendo países pequeños para nuestra causa. En caso de una conflagración entre alianzas, la nuestra se inmiscuirá al momento, haciendo gala de lealtad, pero siempre se actuará en beneficio propio. Se procurará alargar la guerra de manera que las naciones de otras alianzas se agoten, pero no la propia.

5) No se mantendrá la neutralidad más que en casos muy especiales: cuando siendo muy débiles y el enemigo esté cerca y sea poderoso. En caso de guerra entre alianzas ajenas, es importante alinearse a un bando desde el principio, haciendo ostentación de lealtad incondicional, por la justa causa de nuestros nuevos socios.

6) El Gobernante virtuoso no confiará en sus aliados jamás. Nunca se contará en los planes con las tropas extranjeras. Así como el viento cambia, las lealtades también.

7) Siempre, y digo siempre, el Gobernante será el jefe de la alianza. De lo contrario no se aliará. Y no importa si con ello es aniquilado. Con la ayuda de Dios, no lo será, y cuando la tormenta pase quedará como dueño de una nación fuerte y orgullosa.

8) Jamás se ha de traicionar a un aliado. Caso de ser imprescindible se iniciará una campaña de desprestigio a largo plazo, hasta su posterior expulsión y rápida conquista.


CAPÍTULO 7: QUÉ HACER CON LOS TERRITORIOS CONQUISTADOS.

Hay varias formas en las que un gobernante afronta la responsabilidad de las nuevas tierras conquistadas. Pero sólo hay un camino correcto. El Gobernante sabe que:

1) Hay que anexionar siempre que sea posible.

2) Se creará un estado títere si no se disponde de la fuerza suficiente para guarnicionar todo el territorio. Esto jamás debería pasar, pues el plan de invasión ha de contar también con el plan de ocupación. Hay, pues, que anexionar. La creación de un estado títere es un mal, menor, pero mal.

3) En ocasiones y por motivos de política internacional hay que liberar países. Si esto es imprescindible se hará con el país más débil desde el punto de vista de recursos y de capacidad industrial, en ese orden.

4) El trato a la población civil siempre será respetuoso. Se perseguirá cualquier desmán o abuso.


CAPÍTULO 8: DONDE SE ENSEÑA COMO VENCER.

Es importante entender el concepto de Guerra Total. El Gobernante virtuoso tendrá como primer y último objetivo la guerra. Y esta la llevará de manera total y absoluta, no buscando la destrucción sino la conquista. La ampliación del propio estado mediante el desarrollo de una guerra ha de ser:

1) A nivel militar. Creando un ejército no poderoso, sino capaz de llevar a cabo la misión encomendada, esto es: conquistar rápido al país objetivo. Obviamente tendremos previsión (por si nuestras acciones hacen que seamos víctimas de una agresión) y ese mismo ejército servirá para protegernos. Ese mismo ejército conquistador debe contemplar la ocupación posterior.

2) A nivel diplomático. Se trabajará en estos sentidos: reuniones periódicas con los aliados, con los enemigos (para buscar soluciones que aporten más beneficios que prolongar la lucha, o para perder el tiempo, o para que hagan concesiones, engañándoles con promesas de paz) y con países neutrales (para ganarlos a nuestra causa, que bloqueen acuerdos económicos con nuestros enemigos, etc). Recordemos como en la guerra de Hansburg el Gobernante, ejemplo de virtuosísmo extremo, inicio una serie de negociaciones con el enemigo mientras este le embolsaba 23 divisiones. El Gobernante pidió que sus tropas volvieran, a cambio de la paz incondicional (rendición y devolución de todo lo conquistado). El enemigo aceptó pues iba perdiendo, y cuando abrió la bolsa y 22 divisiones habían vuelto a la seguridad, el Gobernante continuó la guerra. Cuando el enemigo protestó, el Gobernante respondió indignado que todavía no había retirado todas las tropas.

3) Mediante un amplio uso del espionaje. El Gobernante puede mandar un espía cada cierto tiempo. Bien. No se dejará pasar ni un solo día entre operación y operación. Se buscará aumentar la disensión entre nuestros enemigos y dejarlos en evidencia a nivel internacional. Habrá que fijarse en qué investigan. Se plantearán hipotesis acerca de la tecnología enemiga futura y se investigará en consecuencia, buscando neutralizar cualquier avance. Se saboteará cualquier avance científico que pueda darle la victoria al enemigo.

4) Investigación intensiva.

a) Ha de vigilarse siempre no perder tiempo. Ir a por aquellas investigaciones que más nos convengan para la conquista. Tener un mínimo de 5 investigadores trabajando en paralelo (o sea, el máximo). Si no se dispone desde un principio de los 5, habrá que aumentar rapidamente la capacidad industrial, un mínimo de 80 ci, (obviamente mediante conquista, no esperaremos ni un solo año, a menos que las circunstancias del país sean extraordinarias).

b) Se concentrará la investigación en los terrenos militares, sin descuidar los industriales o los electrónicos.

c) Se procurará investigar lo necesario de cada época. Llevar tan solo unos pocos meses de adelanto respecto al nivel histórico mundial. Una ventaja mayor ralentiza considerablemente la investigación. Y eso no interesa.

d) Hará bien el Gobernante virtuoso en colocar adecuadamente a cada investigador según su campo. Valorará la habilidad y el campo de especialización del equipo. Un gobernante poco precavido olvidará este paso, poniendo a cualquiera a investigar. Eso se traducirá en un derroche de tiempo y recursos imprescindibles.

e) Se procurará también tener los planos (mediante el robo o el cese por los aliados) de aquello que debamos investigar. A toda hora pediremos planos a los aliados. Y jamás se nos ocurrirá entregar nada de valor.

f) El orden de los equipos de investigación será de más importante a menor, por si perdemos un equipo al menos que sea el menos importante.

5) A nivel económico. El Gobernante ha de fijarse en su enemigo. ¿Qué recursos produce? ¿De qué carece? De lo que el enemigo carece tomará nota. A continuación firmará tratos económicos con los amigos de su enemigo, negando precisamente esos recursos. Así la nación enemiga verá mermada su capacidad industrial.

6) A nivel industrial. Se procurará tener más capacidad industrial que el enemigo. En la guerra, si estamos en inferioridad industrial, y si pertoca, conquistaremos zonas industriales enemigas. Pasaremos a la guerra de desgaste después.


CAPÍTULO 9: DE LAS ARTIMAÑAS Y TRETAS.

¿Qué debe hacer el Gobernante virtuoso cuando se está en condiciones paupérrimas? ¿Cuando su pais no puede llevar el peso de una guerra? ¿Qué hacer cuando las urnas y no el Gobernante son los que deciden?

1) Cuando en tiempos de paz el Gobernante sienta peligrar sus fronteras a causa de un enemigo poderoso, deberá fingir superioridad. Hará pequeñas pero significativas muestras de fuerza: concentrando todo su ejército en la frontera a la vez que dice en público que dicha presencia militar es idéntica en el resto de provincias del pais; toda la fuerza aérea hará maniobras cerca de la frontera, para que el enemigo vea movimiento y sus ideas agresivas se paralicen un tiempo o incluso desaparezcan.

2) Cuando en tiempos de paz vayamos a prepararnos para la conquista de un vecino, finguiremos movernos hacia otro lado y las excusas que pondremos para militarizar la frontera podrá ser cualquiera de estas: embarcarnos para vigilar una zona, maniobras militares, reorganización militar nacional, prepararse para la defensa, pedir en breve un permiso de paso a las tropas, etc. Siempre fingiremos ser débiles, defensivos y no darnos cuenta de que nuestros inocentes movimientos puedan parecer peligrosos.

Fingiremos ser:

3) Tontos y obedientes, con nuestros vecinos neutrales fuertes, para que quieran que nos aliemos a ellos. No nos atacarán si creen que podemos servirles mejor a largo plazo.

4) Listos pero obedientes, con nuestros vecinos neutrales débiles. Así les aliaremos, pues creerán que seremos buenos para su causa. En realidad lo único seguro es que será bueno para la nuestra.

5) Tontos y débiles, con enemigos que vayamos a conquistar. Así no verán al lobo venir hasta que sea demasiado tarde.

6) Listos aunque débiles, con nuestros aliados superiores. Para que crean que es bueno tenernos de aliados. Qué cuenten con nosotros y que las informaciones que les damos son verídicas. En realidad nuestros consejos no sólo buscarán la victoria frente al enemigo, sino también el debilitamiento de todos las demás naciones excepto la nuestra.

7) Tontos y sin embargo, fuertes, con enemigos que temamos. Para que no se atrevan a atacarnos por nuestra fortaleza, y si lo hacen que no tomen precauciones, pensando que será una conquista fácil por nuestra estupidez.

8) Listos y fuertes, con nuestros aliados menores, para que así acaten cualquier orden, por absurda que parezca. Y lo parecerá.

9) Pediremos perdón cuando hagámos algo que dañe a neutrales o aliados, finguiendo inconsciencia, error o un plan fallido. Que nunca vean más allá de la cortina de humo. Su ceguera es la fortaleza del buen Gobernante.

10) En general y sea como sea, siempre torpes.


EPÍLOGO: QUE HABLA DE LA INGRATITUD HUMANA.

Ya me despido, oh Duce, Grande entre los Grandes, seguro de que con su poderosa mente guiará a Italia hasta los más grandes y hermosos destinos a los que puede aspirara una nación.

Me despido con pesar, pues se, oh Duce, que la ingratitud humana es grande, y temo que a pesar de los esfuerzos de los gobernantes en ser lo mejor para sus respectivos pueblos, estos, son propensos a recordar los males que se les ha inflingido y a olvidar prestamente, los bienes recibidos.

Espero, oh Duce, Gran Gobernante del Imperio Italiano, que sepais extraer de esta humilde obra, algo que os ayude en vuestra magna obra.

Milán, 8 de Enero de 1934.
 
Last edited:

cheguillote

Second Lieutenant
14 Badges
Feb 6, 2007
108
0
  • Europa Universalis III
  • Europa Universalis III Complete
  • Europa Universalis IV
  • Europa Universalis IV: Conquest of Paradise
  • Europa Universalis IV: Wealth of Nations
  • Europa Universalis IV: Call to arms event
  • For the Motherland
  • Hearts of Iron III
  • Europa Universalis III Complete
  • Europa Universalis III Complete
  • Europa Universalis IV: Res Publica
  • Semper Fi
  • Victoria 2
  • Hearts of Iron IV: Cadet
Kultura

Veo que la gente ya está metiendo al Sun Tzu, Von Clausewitz y Maquiavelo. Admiro tu esfuerzo (y envidio tu tiempo) en combinar a estos grandes con nuestro HOI2. Ye veré si puedo aportar algo (solía hacerlo cuando era soltero para iluminar a mis amigos sobre estrategias de derrotar a nuestro gran enemigo: las mujeres que nos quieren casar, tenernos toda la noche en su casa, etc. Ya apañaré unas líneas.
 

JOA

Captain
8 Badges
Dec 19, 2006
328
0
  • Europa Universalis III
  • Europa Universalis III: Chronicles
  • Divine Wind
  • Hearts of Iron III
  • Heir to the Throne
  • Semper Fi
  • 500k Club
  • Hearts of Iron IV: Cadet
cheguillote said:
Ye veré si puedo aportar algo (solía hacerlo cuando era soltero para iluminar a mis amigos sobre estrategias de derrotar a nuestro gran enemigo: las mujeres que nos quieren casar, tenernos toda la noche en su casa, etc. Ya apañaré unas líneas.

Muy bueno general Kajer.
Cheguillote.........la única estrategia posible con las mujeres es la de guerrillas ;)
 

JOA

Captain
8 Badges
Dec 19, 2006
328
0
  • Europa Universalis III
  • Europa Universalis III: Chronicles
  • Divine Wind
  • Hearts of Iron III
  • Heir to the Throne
  • Semper Fi
  • 500k Club
  • Hearts of Iron IV: Cadet
General Kajer said:
Añadidos capítulo 8: La Guerra Total.
y capítulo 9: Las artimañas y tretas.
Leidos.
Esto es un auténtico tratado aplicado al HOI ;)
 

cheguillote

Second Lieutenant
14 Badges
Feb 6, 2007
108
0
  • Europa Universalis III
  • Europa Universalis III Complete
  • Europa Universalis IV
  • Europa Universalis IV: Conquest of Paradise
  • Europa Universalis IV: Wealth of Nations
  • Europa Universalis IV: Call to arms event
  • For the Motherland
  • Hearts of Iron III
  • Europa Universalis III Complete
  • Europa Universalis III Complete
  • Europa Universalis IV: Res Publica
  • Semper Fi
  • Victoria 2
  • Hearts of Iron IV: Cadet
Guerra de Guarrillas

JOA said:
Muy bueno general Kajer.
Cheguillote.........la única estrategia posible con las mujeres es la de guerrillas ;)

Y de dónde piensas que soy el Che Guillote?
Por mi compatriota Che Guevara, que es un pelín más famoso que yo.
De su libro "La guerra de Guerrillas" saqué mi mejor prosa para agitar a mis compañeros, hoy rendidos. De esto hace ya 7 años.

Una generación perdida.
 

JOA

Captain
8 Badges
Dec 19, 2006
328
0
  • Europa Universalis III
  • Europa Universalis III: Chronicles
  • Divine Wind
  • Hearts of Iron III
  • Heir to the Throne
  • Semper Fi
  • 500k Club
  • Hearts of Iron IV: Cadet
cheguillote said:
Y de dónde piensas que soy el Che Guillote?
Por mi compatriota Che Guevara, que es un pelín más famoso que yo.
De su libro "La guerra de Guerrillas" saqué mi mejor prosa para agitar a mis compañeros, hoy rendidos. De esto hace ya 7 años.
Una generación perdida.

Yo también me rendi.... :eek:o
 

unmerged(30846)

recruit
Jun 20, 2004
211
0
Ejem... este hilillo... pues como que también lo resucito. Pero que conste que lo hago por los novatos que empiezan. Creo que, A LO MEJOR, les puede servir. Y ya me callo. Me callo, ale. :eek:o
(Me comprometo a no volver a resucitarlo..., ni mantenerlo con vida de forma artificial con comentarios como "ajá", "estoy de acuerdo", "órale", etc. ;) )
Por cierto, obviamente, este "tratado" es sumamente mejorable, así que porfa, sugerencias. Como todo

¡NO GUARDEIS VUESTROS SECRETILLOS, ARGGGHHH, COMPARTIDLOS!
 
Last edited: