A ver, por partes. Antes que nada, decir que no tengo tiempo ni ganas de mirarme el articulado del Fuero de Bizkaia, que es el que conozco, y que los libros de consulta no los tengo en Barcelona, pero con lo que recuerde iré tirando.
Gauna said:
Pues no, porque los organismos forales eran una estructura de Antiguo Régimen y desde luego que tenían que adaptarse a un marco liberal, eso con o sin guerra carlista. Después del 44 las competencias de los organismos forales eran incluso mayores en cuestiones de autogobierno, por ejemplo, se hicieron con el control de los ayuntamientos, que en el esquema foral dependían directamente de la monarquía.
Eso es una verdad a medias. Los ayuntamientos que dependían de la monarquía eran las villas y ciudades, cuyo fuero había sido otorgado por el Señor de Bizkaia, el Rey de Navarra o el Rey de Castilla, dependiendo de donde se hallen y cuando fueron fundadas. El resto tenían sistema propio y dependían de sus habitantes. Así como en Gipuzkoa y Alava eran minoría, en Bizkaia (llamadas anteiglesias o en vasco eleizate) eran muy mayoritarias, más de un 80% de los municipios (y la mayor parte de lo que hoy es Bilbao, y sí, también Barakaldo y Getxo, por ejemplo). Su constitución era democrática (si podemos llamar a esto democrático, pues las mujeres no tenían derecho a voto) y el cambio de 1844 no resultó positivo ni era necesario. Pero aparte de eso, las Cortes no tenían derecho a modificar nada de esto, como explicaré más adelante.
Aun así la situación entre 1839 y 1876 fue temporal porque todavía estaba pendiente el arreglo definitivo de la cuestión, sobre todo en un aspecto fundamental, los deberes, ya que los habitantes de esas provincias disfrutaban de los mismos derechos que el resto de ciudadanos del estado, sin embargo no cumplían con el servicio militar ni pagaban la mayor parte de los impuestos. También tenían un problema de representatividad, las elecciones a las Juntas Generales no eran precisamente representativas y la forma en que se elegían los cargos dentro de ellas tampoco.
Las Juntas Generales y como estaban representadas era un problema en tanto que no salían mayoría los que deseaba el Gobierno español. En cuanto al servicio militar, el fuero lo dice claro, ningún vizcaino está obligado más allá de sus fronteras (para quien le quepa duda de que fronteras, las de Bizkaia), y en todo caso se le deberá pagar un sueldo. Por lo tanto, primer contrafuero. En el tema impuestos, el fuero también lo dice claro; se pagan al Señorío, y este dispone (en todas las guerras desde la redacción del Fuero Nuevo, ojo, en todas, Bizkaia apoyó económicamente al Rey de España, por lo que es difícil acusarla de nada). Esto es lo que se pactó en el siglo XIII (la tan manida "incorporación voluntaria al Reino de Castilla") y se reafirmó en 1526 con la redacción del Fuero Nuevo. Lo contrario es contrafuero, no tiene porque ser cumplido, y hasta se puede destituir al Señor si insisitiese en su posición. No hace falta explicar que significa eso.
La ley de 1876 no dice en ningún lado que quedaban abolidos los fueros. Los fueros quedaron abolidos cuando Canovas disolvió las juntas y las diputaciones generales, y esto lo hizo en 1877, después de dos años de negociaciones en las que los jauntxos se negaron a llegar a ningún acuerdo mínimamente razonable.
La ley de 1876 es de por sí un contrafuero tan evidente que se puede aplicar el pase foral sin ninguno género de dudas. Para los que tengan dudas, el pase foral significa que las Juntas Generales "obedecen pero no cumplen" lo que se les ha ordenado. Y esto era completamente legal y es lo que hicieron una y otra vez respecto a esta ley hasta que fueron disueltas. No es que se negociará o no, es que cada uno jugaba con reglas diferentes. Las Juntas Generales con el Fuero (que como dices no había sido abolido y por consiguiente seguía en vigor) y Cánovas con la ley de 1876, que como he dicho no tenía por qué ser cumplida porque era un contrafuero. Así que Cánovas rompió la baraja.
Canovas, como la mayoría de los conservadores no era precisamente antifuerista, lo único que quería era un aggiornamiento de la situación, elecciones representativas de los organismos forales, que se pagasen impuestos al estado y que se alcanzase alguna formula para cumplir el servicio militar. Ambas cuestiones no eran antiforales porque en ningún lugar de los fueros pone que no se han de pagar impuestos o que no se ha de acudir a la llamada de las armas.
Ya he comentado que esas cuestiones tal y como estaban planteadas sí que iban contra los fueros. ¿Que los fueros debían ser revisados y puestos al dia, en consonancia a un nuevo regimen y abandonar sus leyes más desfasadas? Pues claro, es evidente, pero eso no sginifica que las Cortes tuvieran derecho a hacerlo ni en 1839 ni en 1876.
Pacta sunt servanda, y quien lo rompe se atiene a que la otra parte deje de cumplir lo que le corresponde. Ese es el razonamiento de Arana y que yo comparto.
No habían pasado ni seis meses de la disolución de las instituciones forales cuando se pueso en marcha el sistema de conciertos económicos. Después todo el mundo se acordaba de la perdida de los fueros pero eso sí, no había forma de ponerse de acuerdo en que significa volver a la situación foral y como tenía que hacerse.
Así es. De ahí que Arana, ya que hablamos de él, dijera que los fueros eran el pasado y que el único futuro posible para una Euzkadi (por usar su terminología) libre fuera la independencia.
Respecto a lo del autogobierno y la época foral, tienes razón, la situación actual no es ni la sombra de lo que era entonces, ahora el autogobierno actual es infinitamente mayor que entonces.
Ni de lejos. Empezando por las aduanas e impuestos (monarca que quería meter mano en este asunto o en los impuestos, machinadas y zamacoladas que le salían) y acabando por el derecho civil. Y por supuesto, el pase foral, clave para entender todo esto, por la carga política que suponía la bilateralidad con el rey.