El diario de un emperador
Enero 2, 1936
Acaba de concluir la reunión de gabinete. Ha durado 4 horas y estoy agotado
pero de todas maneras no me arrepiento de lo hecho, el futuro de Japón se
ve muy interesante.
La reunión comenzó eléctrica, detecté en las miradas de los ministros el
terror que les causaba el hecho de que haya llamado a una reunión sin previo
aviso. La tensión pareció desaparecer cuando anuncié que Kotohito dejaría
de ser ministro de las Fuerzas Armadas.
Se habló de la situacion económica del país, hemos establecido acuerdos con
Argentina (10 toneladas de suministros por dia a cambio de 1 millon de
dolares), Alemania (14 toneladas de suministros a cambio de 3 toneladas de
metal, 24 megahertz de energía y 5 toneladas de materiales raros) y la
Unión Soviética ( 12 toneladas de suministros a cambio de 7 toneladas de
petróleo y 2 millones de dolares por dia).
Cuando llegaron los nuevos ministros Haijame y Toshiro, la reunión cambió de
tópico. Hacía poco tiempo el ministro de inteligencia Yasuji me había
informado que sus espías habían descubierto que el pequeño país planeaba
lograr la independencia total de China, declarándole la guerra. En ese
entonces era 1935, y el conflicto de Manchukuo estaba todavía latente, por
lo cual no ordené acción alguna mas que enviar espías a Guangxi Clique.
En diciembre habíamos logrado infiltrarnos por fin en la base de datos del
ejército guangxi, contaban con un pobre ejército de 31 tropas desactualizadas, pan comido para nuestras fuerzas.
Explique a los ministros que China se estaba armando y que si la dejabamos
mejorar llegaría un momento en el que no podríamos controlar su accionar,
nos veríamos forzados a devolver los territorios que con tanto esfuerzo
habíamos conseguido, por lo cual deberíamos preparar una invasión a gran
escala. Pero para lograr nuestro acometido, primero deberíamos impedir que
este país se expandiese industrialmente. Por lo cual propuse invadir Guangxi
Clique antes de que pudiese armarse. De esta manera podríamos
garantizarnos un títere en el sur y un frente mas de lucha para los chinos.
La invasión se planeó rapidamente, el plan es desembarcar en Zhanjian con
20 divisones entre infantería y caballería, proceder de ahí hacia la capital y
forzarlos a aceptar o la anexión, o nuestra tutela en su gobierno. La
operación Trueno comenzaría en marzo aproximadamente y como plazo
máximo se daría agosto para la captura total del país. Si esto no sucediese,
habría cambios de generales y se enviaría una reserva de 12 divisiones de
infantería que esperarán en Taiwan.