El 25 de noviembre el Task Group 38.2 con los portaaviones USS Intrepid, USS Hancock, USS Cabot Y USS Independence se disponía a atacar la isla de Luzón en la Filipinas.
Doce aviones japoneses volando a 300 metros de altura eludieron la patrulla aérea y se aproximaron a los buques, aunque algunos resultaron abatidos por los antiaereos.
Dos aviones se aproximaron por la popa del USS Intrepid. Uno fue derribado por los antiaereos, el otro al llegar a unos 200 metros de distancia tomo altura y picó contra la cubierta de vuelo del buque, soltando su bomba unos instantes antes. La bomba perforó la cubierta de vuelo, agujereándola y levantándola, produciendo un incendio en el hangar.
Dos kamikazes mas atacaron el USS Cabot. Uno fue derribado, pero el otro consiguió estrellarse contra la cubierta de vuelo del portaaviones. Hizo dos agujeros de dos metros de diametro, destrozó la catapulta, mató a 36 hombres y dejo malheridos a 16 más. Poco después otro kamikaze, picaba conta la isla del buque, fue repetidamente alcanzado, cayendo al agua por babor, bajo un montaje de artillería, haciendo explosión y abriendo un agujero de dos metros de diametro en el costado del buque.
Algo más tarde se aproximó por la popa del USS Intrepid, otro avión japonés que volaba muy bajo y aunque fue acribillado, se acercó disparando sus ametralladoras, para estrellarse contra la cubierta. Su bomba perforó las planchas y estalló bajo la cubierta y produjo otro incendio, pero el aparato destrozado siguió rebalando por la ciberta de vuelo hasta la proa, dejando a su paso pedazos del motor, del fuselaje y del propio piloto.
Con este ataque los muertos subieron a 69 hombres y el portaviones con el equipo para detener los aviones destrozado y la cubierta y el hangar destrozados, no pudo recibir a los 75 aviones que tenía en el aire que se dirigieron al aeródromo de Tacloban.
Otro avión japonés fue derribado a 700 metros de altura en la vertical del USS Hancock, cayendo su bomba junto al buque, rociandolo de agua y metralla, llegando un pedazo del avión que destrozó un montaje de 20mm.
Otro avión se estrelló contra el USS Essex del Task Group 38.3 hacia la parte de proa a babor, agujereandola, aunque como parece que no llevaba bomba no causo graves averías.
Otro avión se estrelló contra el acorazado USS New Jersy, buque insignia del almirante Halsey, que después de estos ataques decidió retirarse inmediatamente de las Filipinas.
Según el jefe de Estado Mayor de Halsey, el almirante Carney, "el veinticinco de noviembre salimos con las plumas de la cola quemadas, y, francamente tuvimos que largarnos". Y el mismo jefe de la Tercera Flota informaba, "estos ataques no parecen provechosos; solamente aquellos muy potentes contra objetivos valiosos, o en momentos cruciales, justificarína exponer los portaviones rápidos a los ataques sucidas".
Doce aviones japoneses volando a 300 metros de altura eludieron la patrulla aérea y se aproximaron a los buques, aunque algunos resultaron abatidos por los antiaereos.
Dos aviones se aproximaron por la popa del USS Intrepid. Uno fue derribado por los antiaereos, el otro al llegar a unos 200 metros de distancia tomo altura y picó contra la cubierta de vuelo del buque, soltando su bomba unos instantes antes. La bomba perforó la cubierta de vuelo, agujereándola y levantándola, produciendo un incendio en el hangar.
Dos kamikazes mas atacaron el USS Cabot. Uno fue derribado, pero el otro consiguió estrellarse contra la cubierta de vuelo del portaaviones. Hizo dos agujeros de dos metros de diametro, destrozó la catapulta, mató a 36 hombres y dejo malheridos a 16 más. Poco después otro kamikaze, picaba conta la isla del buque, fue repetidamente alcanzado, cayendo al agua por babor, bajo un montaje de artillería, haciendo explosión y abriendo un agujero de dos metros de diametro en el costado del buque.
Algo más tarde se aproximó por la popa del USS Intrepid, otro avión japonés que volaba muy bajo y aunque fue acribillado, se acercó disparando sus ametralladoras, para estrellarse contra la cubierta. Su bomba perforó las planchas y estalló bajo la cubierta y produjo otro incendio, pero el aparato destrozado siguió rebalando por la ciberta de vuelo hasta la proa, dejando a su paso pedazos del motor, del fuselaje y del propio piloto.
Con este ataque los muertos subieron a 69 hombres y el portaviones con el equipo para detener los aviones destrozado y la cubierta y el hangar destrozados, no pudo recibir a los 75 aviones que tenía en el aire que se dirigieron al aeródromo de Tacloban.
Otro avión japonés fue derribado a 700 metros de altura en la vertical del USS Hancock, cayendo su bomba junto al buque, rociandolo de agua y metralla, llegando un pedazo del avión que destrozó un montaje de 20mm.
Otro avión se estrelló contra el USS Essex del Task Group 38.3 hacia la parte de proa a babor, agujereandola, aunque como parece que no llevaba bomba no causo graves averías.
Otro avión se estrelló contra el acorazado USS New Jersy, buque insignia del almirante Halsey, que después de estos ataques decidió retirarse inmediatamente de las Filipinas.
Según el jefe de Estado Mayor de Halsey, el almirante Carney, "el veinticinco de noviembre salimos con las plumas de la cola quemadas, y, francamente tuvimos que largarnos". Y el mismo jefe de la Tercera Flota informaba, "estos ataques no parecen provechosos; solamente aquellos muy potentes contra objetivos valiosos, o en momentos cruciales, justificarína exponer los portaviones rápidos a los ataques sucidas".