Lo de los versos es algo que ha traído cola desde que Mahoma escribió el Corán y los que vinieron después lo leyeron.
Como sabes, el Profeta era un hombre tremendamente pragmático (entre otras muchas cosas) que intentó convertir a sus paisanos de muchas maneras distintas. La idea que siempre defendió es que a diferencia de lo que decían los Quraisies (su tribu) sobre destruir su cultura, él decía que sólo la iba a reformar. Esto incluía la religión, por supuesto, de la que se conserva el viejo culto a los betilos que ya hemos conservado.
Pues bien, los versos satánicos del Corán son aquellos que dicen que Al-Lah no es único.
Menudo marronazo para la religión quizá más radicalmente monoteista ¿verdad?
Pues parece ser que se debe a que Mahoma quiso asimilar el culto a la Diosa (una figura un tanto complicada de asimilar dentro de los mitos árabes pre-islámicos; pero podríamos ponerla en relación con Istar/Astarté/Inanna en parte y con Tiamat también en parte) con el culto al Dios Único.
Los especialistas dicen que quizá Mahoma se agarrara a un concepto judío un tanto oscuro como es la Sejina (concepto al que la kabalah daría bastente más desarrollo siglos después) que vendría a significar la "naturaleza femenina de Dios".
Por supuesto, los musulmanes niegan toda este patinazo diciendo que a diferencia del Corán, no fué dictado por Dios a Mahoma, sino por el Demonio.