“Bendito que sea aquel en cuya mano está el IMPERIO y que es omnipotente”
Corán, SURA LXVII, ver. 1
Imperio Otomano, 1520
Suleyman I, El Magnifico
Nacido el 27 de abril de 1495, Suleyman era hijo de Selim I y su madre era la Sultana Hafsa. Su reinado se prolongó durante 46 años, los cuáles fueron los más prósperos del Imperio. Suleyman fue llamado por los escritores europeos “El magnifico” o “El grande”, pero para la historia otomana fue “El Legislador” (Kanuni) ya que reformó todo el código de leyes que hasta entonces había en el Imperio. Cuando tenía sieta años fue enviado a Estambul bajo la tutela de su abuelo Bayezid II, donde fue educado por los eruditos Karak ý Zoglu Hayreddin. Estudió historia, ciencia, literatura y teología, además de lecciones en tácticas y estrategias militares.
A los 15 años fue gobernador de la provincia de Sarki aunque terminó gobernando en Kefe, después de pasar por otras provincias. Más tarde cuando su padre fue nombrado Sultán se instaló en Estambul, con el cargo de regente, al mismo tiempo fue gobernador de la provincia de Saruhan. Tras la muerte de su padre por cáncer, fue proclamado Sultán por la multitud.
Tras la campaña de Persia, Selim I murió de cáncer y su hijo Suleyman lo sustituyó. Suleyman había recibido todo un Imperio, que iba desde los Balcanes, hasta el Golfo Pérsico y desde Georgia hasta Egipto.
Suleyman era consciente del poder que tenía y quería que no sólo él lo supiese, ni sus súbditos, sino el mundo entero. Empezó a tramar una amplia red de diplomáticos, los cuáles se encargaron de entregar misivas en el mundo conocido. Una de estas delegaciones fue enviada a la corte de Carlos V en Viena.
La posición de Suleyman con respecto a Austria era clara, su papel prepotente en Europa, le había hecho ganar grandes enemigos, su intolerancia ante otras culturas y religiones era palpable a simple vista, y el Sultán quería someter a ese emperador de "pacotilla" al verdadero poder mundial, además de tener un interés oculto por controlar todos los puertos del mediterráneo oriental, legado de su padre.
La instrucciones de la delegación diplomática turca eran claras, tenían que pedirle tributo al emperador austriaco a cambio de que Istria. El órdago de Suleyman era importante o cedía Istria a los otomanos o pagar un tributo, sino aceptaban ninguna de las dos condiciones sería la guerra.
La delegación otomana dio su mensaje en Viena, la respuesta fue un total y absoluto desprecio al poder turco, lo que provocó la ira de Suleyman y además una cadena de acontecimientos impredecibles.
El 5 de marzo de 1521 el Imperio Otomano declara la guerra a Austria, comenzaron las campañas militares contra este y la movilización del ejercito. A Suleyman le llegaban noticias de que su declaración de guerra había revuelto el mundo diplomático en Europa, idas y venidas de embajadores, para ver cual era su posición ante la agresión del Imperio Turco a Austria. El más activo en este sentido fue España, de lengua viperina movió cielo y tierra para formar una alianza europea contra el turco, pero no quería ser el primero en declarar la guerra, dejando esto para Francia. El monarca francés el cual mantenía relaciones cordiales con el turco, se vió en un aprieto, pero la presión española y austriaca para que participase en el conflicto no cesaban.
El 13 de Abril de 1521 comenzo el asedio a Istria, se entablaron combates con fuerzas austriacas en las inmediaciones de la ciudad con un resultado demoledor a favor del turco. Había otra coalición que hasta el momento se había mantenido al margen de la política turca, la liderada por Polonia. Está fue al final la que declaro la guerra al otomano para socorrer a Austria, hecho para nada previsto. Su ejercito era muy numeroso, se contaban entre sus filas en el comienzo de la guerra mas de 150.000 soldados, esto solo Polonia, en su alianza estaban también Lituania, Hungría, Branderburgo, Pommern y Eire. Al final el 14 abril tras la derrota del ejercito austriaco en Istria Polonia declara la guerra al Imperio Otomano.
Mientras en Madrid continuaban las presiones diplomáticas para forzar una entrada de Inglaterra y Francia en la guerra, pero todavía este país no se atrevía a declarar la guerra al otomano, cuenta la leyenda que las risas de los embajadores extranjeros que estaban destinados en Madrid se oyeron hasta el Nuevo Mundo cuando un alto responsable del gobierno español se levantó en mitad de una reunión con el puño en alto declarando “la 4 cruzada contra el moro”. Más tarde se descubrirían las verdaderas razones del interés español para defender a su “hermano” austriaco.
La declaración de guerra de Polonia había trastocado por completo todos los planes de Suleyman, además mostraba signos de preocupación por una posible implicación en el conflicto de las potencias occidentales, por ello mando a la flota y a sus piratas patrullar el mediterráneo, mientras que la flota formaban un cerco inexpugnable en el mar, nuestros piratas formaban la primera línea de defensa en sitios los Estrechos estratégicos, además de colocarse en varios puertos españoles.
El 11 de septiembre de 1521 cae Istria y el grueso del ejercito turco liderado por Suleyman se dirige hacia el corazón del Sacro Imperio. Mientras mandó pedir créditos para poder formar un ejercito que le hiciese frente al polaco, la táctica era clara, había que luchar en Hungría derrotar a su ejercito para así forzar una paz.
Tras la caída de Istria, España por fin declara la guerra al Imperio, el 4 de octubre, junto con España se une toda su alianza, formada por Portugal e Inglaterra. Mientras el francés seguía sin pronunciarse sobre su postura ante la guerra, aunque se sabía que no podría mantenerse más tiempo al margen, esto ya había tomado tintes internacionales y el español se había encargado de envenenar las mentes europeas, haciendo creer que esto era una guerra de religiones.
El bloqueo marítimo empieza a funcionar, aunque nuestros primeros combates en el mar se resuelven con distintos resultados, pero la línea no se rompe y las costas del imperio siguen libres de peligros. Mientras una expedición de valientes argelinos comienzan el asedio de Munster junto con tropas de Kleves, que estaban también en guerra contra el tirano emperador.
Aunque no todo son malas noticias, el apoyo simbólico que siempre había dado el Otomano a los protestantes tiene sus frutos y Bremen contra todo pronostico declara la guerra a Inglaterra. Europa estalla, una alianza de estados alemanes, se enfrenta ahora a la todopoderosa alianza anglo-española-portuguesa.
Esta alegría dura poco el 15 de diciembre de 1521 Austria ingresa en la alianza de Francia, la guerra con este país es cuestión de tiempo.. Ahora se daba prioridad a solventar el problema polaco.
Esta política da sus frutos pronto y el 24 de abril de 1522 Polonia firma una paz con el Imperio Otomano, pagando 60 ducados como condición de paz, Suleyman se muestra ahora insultante, vuelve a fijar todo su poder en Austria y esta vez nada ni nadie lo pararía.
El 15 de junio de 1522 cae Steiemark en manos otomanas Salzburgo que se encontraba en manos rebeldes poco después, esto al fin provoca la entrada de Francia en la guerra, el 9 de agosto recibimos la misiva francesa de declaración de guerra, esto no cambia los planes de Suleyman el cual cada vez es más resolutivo en que la paz se encuentra en tierras austriacas y no en ninguna otra parte. Junto a Francia nos declara la guerra sus aliados, Lorena, “super” Saboya y Bavaria. El 23 de septiembre de 1523 comienza el asedio de la capital de Austria Viena, el ejercito austriaco, se nota incompetente para enfrentarse al turco, el avance de la horda es imparable y se acerca el momento en el que el Sultán haga valer sus condiciones de paz al deshonrado emperador austríaco.
Es curioso ver que los primeros conflictos marítimos en el Mediterráneo no son contra España, como era de prever por su cercanía, sino con valientes marineros ingleses venidos desde las aguas del Canal de la Mancha hasta el Mediterráneo para honrar su alianza. Inexplicablemente al español, el gran incitador de la guerra contra el turco sigue sin aparecer por las costas otomanas.
El 24 de enero de 1523 termina el asedio a Austria, el resultado ha sido aplastante a favor del turco, Suleyman manda encerrar a Carlos V, el cual es encontraba en Viena, en sus aposentos, comienza a fraguarse la paz.
Se da el caso que Francia entregó la declaración de guerra en Constantinopla, aprovechando la paz había burlado el bloqueo otomano del mediterráneo oriental y aprovechando Rodas como base militar había lanzado un ataque a Constantinopla, por lo que su declaración vino seguida por el asedio de esta, esto disgusto a Suleyman por la incompetencia de sus almirantes, pero tenía el objetivo cerca y el francés no le iba a hacer retroceder.
Carlos V que estaba encerrado en su propio palacio, fue llamado a consultas por Suleyman, los dos hombres más poderosos del mundo conocido se encontraban al fin, frente a frente. Las negociaciones fueron duras, Carlos V no quería ceder, esperando recibir ayuda española y francesa, auque el embajador francés en Viena ya había avisado a este de que desde Francia no estaban dispuestos a continuar con la campaña contra el turco. Aún así Carlos V no cedía en su tozudez de no ceder en las exigencias de Suleyman para la paz, esperanzado en que los españoles tendrían que aparecer de un momento a otro.
España tenía sus propios planes, tras incitar a todo el mundo occidental a una cruzada contra el turco, el cual se dedico con una cobardía supina a envenenar las mentes de sus aliados europeos. Se comprobó cuando llegaron noticias de que España estaba asediando Argel.
Por lo que el español no iría a socorrer a sus primos austriacos, ni ahora ni nunca, ellos seguían sus propios planes, e incitaron al resto de Europa a una guerra contra el nosotros para conseguir una mísera provincia en el norte de África. Esto el Sultán lo entendió bien, ya que el español había mostrado interés por esta zona, siendo avisado en varias ocasiones por los diplomáticos turcos de que cualquier acción militar en la zona provocaría la guerra. Estuvo claro que España aprovecho esta oportunidad para recoger algo en Argelia mientras Inglaterra y Francia mantenían alejado al Sultán de socorrer a sus aliados argelinos.
Esto llego a oídos del Sultán y estallo de alegría, ante la tozudez de Carlos V para firmar la paz Suleyman llamo primero al embajador francés al cual lo recibió en el salón imperial. Suleyman mostró al francés cual era la política española en esta guerra y como habían sido utilizados por los españoles para entrar en guerra contra el turco. El francés escandalizado mando mensajes a la corte de París para informar, ahí ya lo sabían todo, y las ordenes para su embajador fueron claras, firmar la paz con el Imperio Otomano con o sin Austria. Ahora Carlos V, se encontraba más sólo que nunca, traicionado por España y con Francia claramente en contra de la tozudez demostrada por Carlos V.
Las condiciones de paz fueron de menos a más, se empezó pidiendo 500 ducados, como reparaciones de guerra a pagar en 10 años, los cuales fueron rechazados, el Sultán no paraba de preguntarse en que posición se creia que estaba Carlos V, decidió llamarlo por última vez en audiencia. Las condiciones son claras, 500 ducados en 10 años e Istria. La primera respuesta de Carlos V fue una negativa, ante eso, Suleyman frío como el acero sacó su daga y un papel, se hizo un pequeño corte en la mano, y con su sangre firmó el papel donde estaban las condiciones de paz impuestas por él. Luego le acerco el papel a Carlos y le instó a firmar con una sonrisa picarona en la boca. Carlos volvió a negarse, Suleyman, se acercó a Carlos y le agarró del cuello, y se le acerco al oído del monarca, y le dijo:
-Tus aliados españoles, se encuentran en Argelia, combatiendo contra las tormentas de arena, tus aliados ingleses han sido repelidos una y otra vez en el mediterráneo, tu amigo francés no va a mover un dedo mas por ti, dime Carlos de verdad te crees que me vas a retener aquí más tiempo?
Tras decir esto en un movimiento rápido Suleyman le cortó el lóbulo de la oreja izquierda a Carlos, a lo que este respondió con grandes gritos de terror:
- Ves Carlos?, gritas y nadie viene a ayudarte. Sangras como un cerdo y chillas más que una mujer de Ishfashan, ahora utiliza la sangre que no paras de derramar y firma este tratado, antes de que continúe con otras partes de tu cuerpo...
Carlos V, emperador del Sacro Imperio Romano Germánico, Rey de España y Austria, el hombre supuestamente más poderoso del mundo, estaba aterrado y a merced del Sultán, sin más firmó la paz. Francia ya había hecho lo propio.
En España la noticia de la paz había calado hondo, y rápidamente miedosos de ser ahora el objetivo de la ira del Sultán enviaron diplomáticos para firmar una paz, aunque su primer paso dentro de su cobardía fue imponer una paz por separado a Argelia donde esta pagaría 15 ducados a los españoles. El Sultán les recibió con el desprecio propio que se le hace a los traidores, aunque sea a los traidores de tus enemigos. La reunión fue rápida y las condiciones del Sultán innegociables.
España tenía que pagar 350 ducados por daños de guerra, y tendrá que renunciar a Africa del Norte como zona de influencia, aunque se le permite colonizar en el África atlántica. La paz finalmente se firma 15 de septiembre de 1523 se cierra la ultima paz, aunque los quebraderos de cabeza para el Sultán no habían terminado.
Suleyman se había cuidado de que sus enemigos no fuesen conscientes de la situación real del país, el Imperio no podía continuar ni un mes más costeándose la guerra, además al poco de empezar los mamelucos se le habían rebelado y habían tomado las provincias de Alexandría, Egipto y Nilo.
Por esto el Sultán esta al mismo tiempo exultante y preocupado al mismo tiempo, la guarnición dejada en Egipto no había podido aguantar el embate de los rebeldes y 20.000 buenos caballeros fueron aniquilados, la zona estaba al borde de declarar la independencia, y Suleyman tenia dudas de poder llegar a tiempo con sus huestes para aplastar las revueltas.
No pudo ser y el 1 de abril de 1524 los mamelucos declaran su independencia y la guerra a los Otomanos. De nuevo al borde, las revueltas estaban a punto de ser sofocadas ya que el ejercito se encontraba ya en la zona, así que con resignación continuamos con la lucha.
El primer tratado de paz fue rechazado, el objetivo de Suleyman era vasalizar a los mamelucos a toda costa, antes que recibir territorios como compensación.
Finalmente y tras dos duros años de guerra se firmó la paz con los mamelucos, estos aceptaron sin más problemas nuestras exigencias y el 2 de febrero de 1526 pasaron a ser nuestros vasallos.
Por fin la paz llegaba a nuestro amado Imperio, muchas habían sido las penurias pasadas por estos, y más de una vez estuvimos al borde del colapso total, ahora un rayo de luz asomaba en el horizonte.
Suleyman dejó las armas y partió hacia Estambul, había comenzado una época destinada a mejorar las relaciones con nuestros vecinos, pagar nuestros créditos, y realizar reformas internas.
Tras la humillación sufrida por el austriaco nuestro gran enemigo veía del norte, Polonia aparecía amenazante como gran policía mundial, y se sabía que una vez acabada la tregua nos convertiríamos en sus objetivos, por lo que teníamos que cuidar bien nuestros movimientos, para pasar desapercibidos ante sus ojos, hasta que llegase el momento de demostrarles que en el mundo que no hay más poder que el turco.
Pese a esto pagamos nuestros créditos, a costa de subir un poco más la inflación, la cual se situaba ya en el 29%, con el fin de aumentar nuestros ingresos aumentamos el número de los recaudadores en nuestras provincias y mandamos colonos a la península arábiga y a la frontera con Etiopía, nuestros mercaderes también se empezaron a movilizar, y se consiguieron los monopolios en Thrace y en el recién mercado formado en Anglia.
Se reformaron las leyes dentro de las grandes medidas legisladoras de Suleyman.
Aunque hubo un momento de tensión enorme que estuvo a punto de provocar otra guerra polaco-turca. Suleyman había firmado una alianza con Crimea ,que por aquel entonces era uniprovincial, pero, una declaración de guerra por parte de Lituania hizo que el mundo árabe se tambalease, Argelia, Aden y los mamelucos habían rechazado participar en la guerra, solo Hedjaz había ofrecido su apoyo a Crimea, en un primer momento se opto por apoyar a Crimea, pero más tarde y dado que todavía nos estábamos recuperando de la anterior guerra, decidimos no apoyar la intervención armada, Crimea estaba sola frente a un coloso.
Finalmente Crimea fue anexionada, por Hungría ¡!, esto agrado al Sultán ya que en sus planes estaba atacar a Hungría en un corto plazo, tan solo había que esperar el momento idóneo.
Suleyman inauguro la nueva mezquita de Sofia monumento al poderío Otomano en el mundo. Por fin el Imperio tenia paz y lo más importante, se veía otra vez prospero.
Una de las políticas mas importantes fue la de mejorar nuestras relaciones diplomáticas, esto ya se ha comentado, pero sobre todo, con nuestros propios aliados, así que a base de ducados se mejoro de una manera ostensible las relaciones con los mamelucos, quienes diez años después de declarar su independencia volvía mansos bajo el manto protector de Suleyman.
La alegría de nuestro Sultán era palpable, por fin se habían sellado las malas relaciones del monarca con sus súbditos mamelucos y estos además habían aportado un poderoso ejercito que el imperio no hubiese podido construir.
En esa época corrían rumores de un posible alineamiento de Hungría con Austria y una posible anexión de los primeros, supuestamente por problemas sucesorios. Cada vez estos rumores cobraban más fuerza y Suleyman decidió actuar antes de que fuese demasiado tarde.
Estaba claro que con un nuevo resurgimiento de Austria podríamos tener problemas en un futuro, el golpe de gracia al austriaco, por lo visto todavía no había llegado.
El momento era idóneo, Polonia le había declarado la guerra a Kazan, y todas las tropas de la alianza se habían movilizado hasta esa zona, no había ningún ejercito en cientos de kilómetros para defender a Hungría de un ataque de turco. Según nuestros espías el fuerte despliegue realizado por polacos, húngaros y lituanos en Kazan había pasado factura a la coalición, el invierno se le había echado encima y los suministros que recibían las tropas estaban por debajo de lo que necesitaban, sus tropas estaban diezmadas.
El 1 de diciembre de 1538 Polonia firma la paz con Kazan, ha llegado el momento de actuar antes de que sea demasiado tarde, el 20 de diciembre de ese mismo año el Imperio Otomano declara la guerra a Hungría, nuestras alianzas secundan la guerra, así entramos en guerra contra Polonia, Hungría, Lituania, Pommern y Suecia.
La estrategia a seguir e s al de divide y vencerás por lo que ser irán firmando paces por separado con los distintos países, el primero en la lista Polonia.
Comienzan las operaciones militares, el asedio de Valaquia, Banat, Croacia y Crimea. Se suceden las batallas las cuales solo se cuentan por victorias turcas, el objetivo es trazar una nueva frontera en el Danubio hasta las provincias colindantes con Austria.
Poco a poco empiezan a caer las ciudades húngaras, Crimea, Valaquia y Croacia son las primeras, y el 30 de noviembre de 1539 se cumple la primera parte del plan, se firma una paz blanca con el principal aliado húngaro, Polonia.
Mientras nuestras ciudades de Creta y Chipre están siendo asediadas por fuerzas suecas, nuestras fuerzas navales obsoletas, no pueden hacer frente a sus flotas, y no se quiere entrar en una liberación de estas ciudades, pero la guerra prosigue..
De repente nuestro objetivo cambia por completo, informes de nuestros espías nos aseguran que la caida de Maros, Magyar y Pest provocará que Hungría se una a nuestro imperio, esto provoca que todo el ataque se concentre en estas tres provincias. Pero no todo son alegrías el 25 de junio de 1540 Azow cae ante el asedio sueco, nuestras tropas no están desmoralizadas por este inconveniente, y antes de encontrarnos en una situación mas comprometedora firmamos la paz con Suecia cediendo Azow en el tratado de paz.
Lituania no se perfila como rival del otomano, por lo que la desesperación húngara aumenta, ya han caído Magyar, Pest, Croacia, Valaquia, Crimea y Maros es cuestión de días que caiga también, el fin de Hungría esta cerca.
Comienza el asalto de Maros, pero el rey húngaro en el exilio, ha hecho su jugada, agonizante firma la unión entre el pueblo austriaco y húngaro, Hungría ha desaparecido... cuando la noticia llega a Suleyman se paran las actividades militares en esta zona, en una rápida negociación ante unos temerosos enviados austriacos el Sultán deja claro que no abandonará ninguna de las provincias ocupadas. Austria cede sabedor que no podrá hacer frente al poderío turco.
Ahora solo queda el ultimo objetivo, Jedisan en manos lituanas, pero esto ya será otro capítulo...