Epílogo de la 1.ª Temporada
Prólogo de la 2.ª Temporada
Un final... un nuevo comienzo... ¿un lío total?
Madrizzzzzzzzzzzzzzzzz, 5 de febrero de 2007.
Señor X (pensando): "Con lo que a mi me gusta el rojo y el gualda, tener que ir de negro... En fin, vamos a lo que vamos..."
La figura vestida con una túnica negra se aproximó a los individuos que le esperaban, todos vestidos también de negro. Quietos, miraron a su alrededor, apra asegurarse de que nadie les observaba. Entonces y sólo entonces intercambiaron sus saludos secretos, consistentes en levantar bailar "La gallina cocouaua", pues su hermandad es muy aficionada a los pollos.
Hecho esto, atravesaron una amplia sala con un extraño dibujo en su pétreo suelo. Los concedores de los arcanos secretos dicen que representa la figura del Salvador que vino a darles la buena nueva, pero para el resto se asemeja curiosamente a una gaviota. Lo que ninguno sabe es que tiene todo el aspect ode un grillo aplastado... Cruzaron bajo una antigua arcada, adornada por los colores rojo y gualda, y no pudieron evitar sentir una gran emoción ante tanto sentimiento patrio.
En el fondo de la sala, la máquina maldita vibraba y zumbaba. Era enorme y gris, con un grabado en su metálica superfície -para los adeptos, la gloriosa figura de una orgullosa aguila imperial, pero la verdad que se parecía más a una paloma estrábica-. Los hombres se detuvieron ante la maligna máquina, un poco acongojados por el metálico ser, temerosos de que su poder se volviera en su contra.
Entonces, el recien llegado preguntó:
Señor X: Y esto lo ha inventado el doctor B?
Señor A: Pues si, señor X, pues sí. Y la de millones que nos ha costado...
Señor R: Es el shumun de la tesnología ashpañola, señor X. La leche, vamos.
Señor X: Mmmmh... y funciona?
Señor R: Puessssssssh no sssssssssshe... Según Za...
Señor X y señor A (a la vez): ¡Que no digas nombres, que eso es caca!
Señor R: Jolin, que genio...
Señor X: Pues si, mire usted.... Bueno, señores, la cosa está muy malita. El anticristo está logrando su objetivo. España se hunde.
Señor A: Que coño se hunde... si no hay España ya, todo es Cata...
Señor X: ¡No lo digas!
Señor R: ¿Catalión? Shiempre shupe que ese tío no era de fiar...
Señor X: Te me calles, señor R. Tenemos problemas, pues el anticristo dichoso vacalentacialanonanista republijuancarlista, y falanacionanista pantumacachú va camino de ganar. ¡Y no me da la gana, ea!
Señor A: Y encima catalán...
Señor X: Eso ya lo he dicho yo...
Señor R: Y encima del Barça...
Señor X: Encima...
Un silencio sigue a estas palabras. Entonces, con gran sentimiento, todos lloran a la vez.
Señor X, A y R: ¡¡¡¡Y encima no pone fotos de la pornocanguritaaaaaaaaaa!!!!!
Se enjuagan las lágrimas... y cuando se sobreponen, el señor X continúa hablando...
Señor X: En fin, ¿que se puede esperar de un tío tan guarro como Steiner?
Señor R: Shi, shi, guarro..., pero t'hash empalmao penshando en la cangurita, Chemita...
Señor X: ¡¡¡Mierda, Mariano, que no digas nombres!!!
Señor A: Hala... a tomar po'l culo el secreto... A todo esto, Mariano ¿Por donde anda Zaplaneitor?
Señor R: Puesh ni idea, Angel... andará con la máquina...
Señor Z: Pues si, Mariano, aquí ando...
Señor X: Jolin, Zapla, deja de abusar de los rayos uva, que ya te pareces a N'kono..
Señor A: Es como Denzel Washington...
Señor R: Pero en feo.
Señor Z: ¡Espera, Espera, Chemita, que la máquina ya dice 'ajo'!
La máquina se sacude y entona su alegre melodía:
"Chunda, chunda, tachunda chunda chunda chunda chuuuuunda chuuuuuuuuuuuuuuun!!!!
Señor Z: Mierda...
Señor X: ¿Y la letra?
Señor A: Los de la SGAE... que no colaboran... los muy rojos...
Señor X: La maldita conspiración...
Señor R: ¿Cuála?
Señor X: La de siempre...
Señor R: Ahhhhh...
Pasaban los minutos, y Chemita, digo... el señor X se impacientaba.
Señor X: ¡Leñe, Zapla, acaba ya!
Sobresaltado por el grito, Zapla se equivocó y juntó el cable amarillo con el rojo, con lo malo que es eso, como todos los expertos en astrofísica saben. La máquina pegó un bote en el aire, a la vez que la melodía era interrumpido por un cuesco descomunal -los intestinos de Zapla, que le fallaron por el susto- y pasó lo inesperado:
...un rayo azulado impactó en el señor R, que comenzó a sufrir unas violentas convulsiones. De repente, todo su cuerpo se metamorfoseó, llenándose de pelo.
Señor R, señor A y Zapla (todos a la vez, acollonidos): ¡¡¡¡Chemitaaaaaaaaaaaaa!!!!!
La tormenta rugía en el empíreo mientras el espacio disforme se retorcía y amenazaba con rasgar el velo de la realidad única. El grito que lanzaron las estrellas barrió la galaxia y alcanzó con su callado murmullo todos los rincones del universo reconocido.
Steiner sintió en sus hueso y en sus venas el cambio. Peti, oculto bajo la cama, no era más que dos puntos de luz visibles en la oscuridad que le envolvía. Aquella noche Peti no se sentía heróico. Entonces, Steiner notó el cambio. Poniendose de pie, observó a la dormida y diminuta criatura que dormía apaciblemente en el lecho, envuelta entre las pieles que la cubrían. Con un gesto cariñoso acarició los minúsculos deditos del pececillo que surgía, escapado, por entre las pieles, y antes de volverlo a meter bajo las mismas, pasó su dedo por la suave curva de su tobillo.
Reuniendo todo su valor, se puso en marcha para comprobar que había sucedido. Se vistió y bajó hacia la sala donde sabía que el rey le esperaba. Peti no había reunido aún su valor, pero había tomado una decisión.
"Es un cabroncente -piensa-, pero es mi cabroncente".
Con el rabo entre las piernas, se pone en marcha tras su amo. Bajan las oscuras escaleras y, cuando entran en la sala, la luz del mediodía les ciega. ¿Dónde se ha quedado la noche?
Ahora están en Barcelona, a 1 de enero del año del señor de 1187, y un nuevo y desconocido monarca les observa...