Francia 1520-1550
+Francisco I
La gran guerra de los Cien Años acabó hacia tiempo y Francia vivía en un período de paz y tranquilidad. Durante los primeros años el objetivo del monarca fue crear una alianza potente y mantener el equilibrio europeo, seriamente amenazado por la unión de las coronas de España y Austria.
De España se reciben noticias de que un marinero genovés ha descubierto un Nuevo Mundo, y que este esta reportando grandes cantidades de oro al país ibérico.
En 1520 el poder de la alianza Hasburgo es claro y absoluto, entre la eficaz diplomacia austriaca y el poderío militar y económico de España, hacen que una nube negra asome en el horizonte europeo.
El objetivo es claro, Francisco I tiene la determinación de acabar con la hegemonía de la casa de los Austria en Europa, la cual es un polvorín tras la ascensión de Carlos a los distintos tronos.
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Política Diplomática
Nuestra diplomacia es bastante precaria comparada con la austriaca y española, por ello nuestros esfuerzos se centraron en asegurar el sur de Francia y norte de Italia, ya que competir con Austria en la Confederación Germánica era prácticamente imposible.
Nuestra primera alianza compuesta por Escocia, Saboya, Génova y Mantua se ve rota por la beligerancia escocesa para con los estados del norte. Es por ello que se acaba rompiendo, quedando dividida, por un lado Francia junto con Génova y Mantua, más tarde se añadirían Lorena e Inglaterra.
La alianza sufrió varias crisis, tras las guerras italianas, ahora mismo, esta completamente dividida y debilitada.
Uno de los grandes momentos diplomáticos del período fue la compra de Calais a Inglaterra, y el matrimonio real entre las dos casas, poco después ingresaría en la alianza francesa, para más gloria de nuestro Rey.
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Política Económica y Comercial
Realmente en esta parte no hizo falta hacer mucho, nuestras provincias ya contaban con recaudadores, así que lo más importante era centrarnos en controlar la inflación y centrarnos en la investigación. Dado el retraso tecnológico de nuestros ejércitos con respecto a España y Austria, principalmente investigamos terrestre junto con infraestructuras.
Grandes sumas de dinero han sido gastadas, por la compra de Calais pagamos 400 ducados, pero sobre todo en reforzar nuestro ejercito, nuestra diplomacia y por el envío de comerciantes y colonos.
El sufragar las guerras de Italia provocó un pequeño aumento de la inflación, pero esta ya esta controlada en un 2,4%.
Nuestros comerciantes se centran en conseguir el monopolio en Ille de France, pero además viajan en busca de nuevos en ingresos en los nuevos centros de comercio que se van descubriendo o que van surgiendo.
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Política Colonial
Nuestros exploradores han dirigido sus esfuerzos a abrir una ruta con la rica región de las especias, la India y China. Este empeño de Francisco I, dio lugar a que Veranzzano y luego Cartier partiesen con sus flotas a abrir nuevos caminos.
El descubrimiento de Cabo Verde propicio la fundación de la colonia de Ciskei, como centro de reabastecimiento y se estableció un puesto comercial en Madagascar.
Se han descubierto reinos maravillosos y ricos, pronto comerciaremos y viviremos con ellos, descubriéndole las glorias de nuestro Mesías Jesucristo.
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Política Religiosa
Nuestro reino es Romano, Católico y Apostólico, aunque el auge del protestantismo y del reformismo sobre todo en Francia, hace que la estabilidad que nos daba nuestra fe se vea seriamente dañada, pronto graves acontecimientos harán agitarse los mismísimos cimientos de la monarquía francesa.
Las ideas de Juan Calvino triunfan en el sur de Francia, por ahora somos cautos y toleramos el nuevo culto, pero es un polvorín que algún día estallará.
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Sucesión de acontecimientos 1520–1550
En 1519 los electores del Sacro Imperio eligieron Emperador a Carlos V, siendo Francisco I derrotado. Comienza ahora una lucha de futuro incierto y caminos sinuosos.
En 1520 nuestra posición es delicada, rodeado de las posesiones de Carlos en todas nuestras fronteras, claramente nos hayamos en una posición de desventaja que hay que invertir, es un proceso largo, pero Francisco sabe que la victoria nos espera al final.
Nuestro primer paso es unir a nuestra alianza a Saboya, para así fortalecer nuestras posesiones en Milán y por ende nuestra presencia en el norte de Italia. Escocia y Génova forman parte de esta alianza de futuro incierto. Además Génova con su rico CDC es vasalla francesa lo cual nos reporta cuantiosos beneficios económicos.
Pero poco después esta alianza se ve rota por culpa de Escocia, quien inconscientemente y sin previa consulta entra en guerra en el norte de Alemania, nos vemos obligados a rechazar su oferta y la alianza queda rota, es necesario movilizar a las distintas chancillerías, para volver a formar una alianza potente.
Primero Génova y Lorena, más tarde se unirían Mantua, Helvetia.
En 1527 Calais vuelve a ser francesa, las heridas abiertas tras al guerra de los Cien Años queda definitivamente cerrada, se formalizan las relaciones entre las dos naciones y se contrae un matrimonio entre príncipes.
Inesperadamente en 1529 Saboya declara la guerra a Helvetia, nuestros antiguos aliados han traicionado nuestra querida alianza, pero en 1530 todo se soluciona diplomáticamente tras el pago de 50 ducados por Escocia a nuestra alianza. Francisco siempre se arrepintió de esta paz, no debió dejar escapar a Saboya, un error que le condenaría en los últimos años de su mandato.
Sin tiempo de recuperarnos de esta guerra el Papa ataca a Mantua en 1530, el Papa sin duda esta presionado por el Emperador Carlos, tras la guerra anterior con España quienes saltándose todas las reglas diplomáticas y de protocolo anexiono militarmente Florencia, desestabilizando la zona.
Los diplomáticos españoles no están dispuestos a permitir que su posición predominante en Italia, se vea comprometida por lo que presionan a Francisco para que retire las tropas del Papado, Francisco en un principio, no esta dispuesto a ceder a estas presiones y asedia con éxito Emilia, pero el Papa se niega a firmar la paz y la situación cada vez es mas delicada, siendo la postura de España cada vez más intolerante ante nuestro problema.
Tropas españolas empiezan a hacer maniobras cerca de nuestras fronteras, así como un gran continente que de tropas austriacas que asoma por el Tirol, la preocupación en Francia cada vez es mayor, pero continuamos con la guerra.
Nuestras tropas se retiran de Emilia volviendo a Milán en un intento de demostrar nuestro tono poco beligerante comparado con el español y el austriaco, pero el Emperador esta enloquecido, no deja de mandar misivas a Francisco, de que ceje en su guerra con el Papa. No hay que confundirse a Carlos no le mueven cuestiones religiosas, hace poco había saqueado Roma y anexionado Florencia, su autoridad en este aspecto estaba totalmente desprestigiada.
El empeño de Carlos para que la guerra cese es cada vez mas tedioso e insoportable, Francia se ve al borde de la guerra con el Emperador, y decide retirar sus tropas y firmar una paz blanca con el Papa, papa filófono español, por otra parte..
En 1532 se firma la paz con el Papa, la estabilidad parece otra vez predominar en la zona, pero la prepotencia mostrada por España, dista mucho de que esto sea así.
Mientras Austria no para de entrar y salir de alianzas en un baile que sería poco entendido por Francisco sino fuese porque cada alianza que abandona, lo hace dejando un “nido” de vasallos.
Después de este episodio Francisco decide reforzar la alianza e incluye en esta a Inglaterra, el círculo esta cerrado incorporando como vasallos de Francia a Lorena y a Mantua.
La calma vuelve a nuestro reino, aunque la tensión con el eje austriaco-español continua, Francisco sigue preocupado, y decide entregar a una de sus hijas en matrimonio al monarca polaco buscando así nuevos aliados en Europa del Este.
Nuestra política colonial se intensifica, así como la comercial, nuevos centro de comercio van apareciendo y nuestro mercaderes son enviados sin demora.
En 1541 Cartier llega a las cosas de la India, llevando regalos al sultán de Vijayanagar.
Pero las tensiones europeas vuelven a saltar, en 1542 los protestantes de Branderburgo declaran la guerra a nuestros hermanos polacos, la situación es delicada ya que Carlos no pierde tiempo en presionar a Polonia, del mismo modo que lo hizo con Francia en Italia, se ve que ya tienen muy claro que es suyo y que de los demás.
Francisco consciente de que tiene una oportunidad en el caso de que Austria decida declarar la guerra a Polonia, ofrece mandar 20.000 soldados de caballería a tierras polacas, que de momento tendrán una función pacificadora con las revueltas de este país.
En este momento, Austria pide audiencia con el monarca francés, el encuentro es amistoso y se celebra en Champagne, Austria nos pide que no intervengamos en sus asuntos europeos, a cambio ellos nos dan la garantía de que no entraran en conflicto por Italia, a menos que haya una agresión directa contra España. Nuestro monarca duda de la oferta austriaca, incluso nuestros aliados recelan de la palabra del Emperador, su actitud imperialista y prepotente, no deja dudas a otra cosa, pero Francisco decide confiar, ya que es la única oportunidad que tiene de frenar la influencia española en Italia.
Pero, una vez más nuestros aliados hacen que cambiemos de planes, Génova en 1543 declara la guerra al papa español. Las tropas destinadas a Polonia son detenidas en Bretaña a punto de embarcar, la situación puede ser un polvorín, después de lo que demostró España en la anterior guerra.
Comienzan las hostilidades y de nuevo Carlos I empieza a acosar al monarca francés con sus diplomáticos para que aclaremos nuestras intenciones en esta guerra. Francisco cansado de la insistencia de Carlos por inmiscuirse en los asuntos franceses decide expulsar a los diplomáticos españoles.
Las tropas se movilizan y comienzan el asedio de Emilia, Guise lo consigue con éxito en poco tiempo, y tropas genovesas hacen lo propio con Romagna, pero requieren la ayuda francesa, quienes mandan a Guise para dirigir el asedio. Mientras 10.000 de caballería se dirigen a Marche.
Pese a que el Papa es español, se decide no entrar en Roma, como muestra de respeto al cristianismo, pero Carlos, cada vez es más pesado en sus exigencias, pide una vuelta al status quo, lo cual es rechazado tajantemente desde Francia, esta vez se pedirán provincias a cambio.
Carlos cada vez es mas tedioso en sus exigencias pero Francisco no retrocede ante las exigencias de España. Pero de nuevo Carlos escandaliza a Europa con su comportamiento.
En 1545 declara la guerra a Gelre aliado del Papa, y comienza el asedio de Roma, no cabe mas que destacar la traicionera reacción de Carlos en este caso, declara la guerra a un país holandés para intervenir en Italia. Pronto las tropas españolas empiezan el asedio de Roma, truncando las aspiraciones de Francisco de obtener una paz beneficiosa.
Francisco esta furioso, y harto de las intervenciones de Carlos en Italia en pos de mantener su supremacía, en pos del acuerdo que había firmado con Austria, Francisco no declara la guerra directamente a España y lo hace a Siena, país italiano implicado en el conflicto, esto nos acarrea un golpe en nuestra estabilidad pero nos asegura por el momento la no intervención de Austria en la guerra.
Esta declaración de guerra rompe nuestra alianza, la cual hay que volver a reunir.
Pero Austria parece que no se acuerda de nuestro tratado, ha aprovechado esta circunstancia para declarar la guerra a Helvetia, y decide intervenir en pos de ayudar a España. Francisco I estaba escandalizado, había sido traicionado por los austriacos..pero que se puede esperar de ellos y de su monarca.
De momento no se decide atacar a las tropas españolas, mientras que las conversaciones están en pie, España pide el status-quo a Francia, esto cuando tenemos tres provincias en nuestro poder, más que una propuesta de paz es cuando menos un insulto, máxime cuando ellos mismos están atacando al propio Papa.
Las primeras batallas se saldan con victorias francesas, la caballeria es la encargada de perseguir a los tercios imperiales, en busca de su líder Marqués del Vasto, pero 30.000 españoles desembarcan en Apulia, dando buena cuenta de este contingente.
Decidimos retroceder y abandonar la zona para reorganizarnos en Emilia, pero sus lideres, no dan cuartel a nuestras tropas rezagadas.
Por fin nos reorganizamos, en la ultima batalla España había dado muestras de debilidad frente a un ejercito inferior y aunque perdimos la batalla, decidimos que es el momento de contraatacar, con un ejercito más numeroso. Desastrosa decisión, nuestro ejercito es aniquilado, por el Duque de Alba, recién llegado a la zona con nuevas tropas.
Esto hace replantearse a Francisco toda su política, claramente no podemos luchar en igualdad de condiciones con España, por lo que en 1544 hace una hábil maniobra aprovecha que Siena es el líder de la alianza y firmar la paz con ellos. Con el fin de que esta no sea rechazada, se entregan 100 ducados, por las molestias.
Carlos estalla de rabia cuando se entera de la propuesta de paz, su furia es incontrolable, estaba decidido a echar a Francia de Italia y ni Siena ni el Papa se lo iban a impedir. 5 días mas tarde de haber firmado la paz con Siena Carlos declara la guerra a Francia. Saltan todos los monarcas europeos de sus tronos al enterarse de la noticia, España había roto la tregua.
Ahora todo cambiaba, por fin Carlos había enseñado su verdadera cara, la guerra continuaría, además las exigencias eran claras Milán a Austria y Emilia a España. Nuestros aliados apabullados deciden dejarnos de lado, la alianza se vuelve a romper, pero esta vez Inglaterra contrariada por haberse quedado sola defendiendo Milán, decide abandonar la alianza y firmar la paz por separado con Austria.
Austria asediaba Milán y España estaba asediando las posesiones ocupadas de Francia en Italia, se firma la paz con el Papa, para que Carlos entre en razón.., no hay manera, Milán es el objetivo de Austria y destrozar al Papa de España.
El 30 de Marzo muere Francisco I, su hijo Enrique II es elegido monarca, decide continuar la guerra y hacer un último esfuerzo.
Se reúnen fuerzas y se juntan todas nuestras esperanzas en 60.000 hombres que esperan en Lyon ordenes. Milán cae y se envía el ejercito a liberarla, la proposición sigue siendo la misma Milán para Austria y Emilia que pertenecía al Papa de nuevo a España. Rechazamos la oferta y adelantamos a nuestra caballería, 30.000 hombres, dejando la artillería y la infantería más atrasada.
El 1 de enero de 1548 nuestra caballeria sucumbe y es aniquilada, Enrique II decide que los 30.000 soldados que se encontraban en el Piemonte no avancen, la guerra estaba perdida.
El 10 de Agosto de 1548 en el llamado “Tratado de Lombardía” Francia, España y Austria firman la paz, el acuerdo es Milán para Austria y Emilia para España. El sabor de la derrota es amargo y nos sentimos vencidos, pero no acabados.
Con Francia derrotada, ya nada ni nadie les iba a parar en Europa, Inglaterra entra en su alianza. Un año después de haber firmado la paz con Francia, el 8 de Agosto de 1549 España decide hacer cumplir su parte del Tratado de Lombardía, en las celebraciones por este, firma finalmente la paz con el Papa, pero con una sutil diferencia a lo estipulado, Romagna, Emilia y Marche pasan a formar parte del glorioso imperio de Carlos..