CAPITULO XII - PRIMERA LÍNEA
Jack estaba sentado apoyado con la espalda en la pared. Estaba comiendo la lata de garbanzos que acababan de calentar hacia sólo unos minutos. Más que comiendo, por ahora sólo había logrado probar unos pocos, el resto del tiempo lo pasó soplando tratando de enfriarlo. Entonces, vio como a lo lejos se acercaba corriendo una figura.
-¡Sargento, los del puesto de observación!
Su oficial se asomó colocándose el casco rápidamente y miró a través de los prismáticos. Asintió y dio unas cuantas órdenes. El teniente se asomó desde el otro lado de la calle.
-¡Colóquense en sus puestos! ¡Preparen las ametralladoras y los rifles antitanque! ¡Que nadie se retire hasta que no de la orden!
Jack entró dentro de la casa y cogió su fusil que estaba apoyado en la pared. A continuación subió por las escaleras y empujó la trampilla que llevaba a la parte superior de la casa. Allí se encontraban otros cuatro soldados tumbados tras el pequeño muro, cubriéndose. Se sentó junto a Mike que sujetaba su ametralladora férreamente a su pecho, junto a él, Dawson apoyaba la barbilla en el trípode que sujetaba la ametralladora. Además, llevaba colgando varios metros de munición del cuello. Jack se quitó el casco y suspiró hacia arriba. Se levantó muy lentamente y observó en la lejanía una pequeña nube de polvo acercándose hacia el pueblo. Allí llegan los camiones, pensó. A continuación, miró hacia el resto de edificios. Vio como Evelyn llamaba por radio avisando al resto de que ya llegaban. Vio como los artilleros llevaban los rifles antitanque entre las plantas y se escondían tras ellas. Vio como el teniente Summers murmuraba para sí lentamente como siempre hacia antes de cada combate. Volvió a echarse al suelo y deslizó el dedo por el gatillo cuando escuchó por primera vez los motores en la lejanía.
Poco a poco, los rugidos fueron acercándose más y Jack comenzó a respirar más rápido. Algo se movía dentro de su barriga que le obligaba a salir corriendo de allí, pero al mismo tiempo, algo dentro de su cabeza insistía en que aquello no serviría de nada. Entonces, sucedió.
¡¡BOOOOOOM!!
El suelo tembló mientras una llamarada salía brillando hacia arriba. Jack se levantó y, gritando, comenzó a disparar por encima del muro.
En la calle, un tanque se encontraba quieto en llamas, bajo él, un agujero de al menos dos metros de diámetro señalaban el lugar en el que anteriormente había habido una mina. Desde todas las casas asomaban armas que disparaban contra los sorprendidos alemanes. Jack disparó sobre uno, luego sobre otro, y así sucesivamente, sin comprobar si acababa con alguno de ellos. Los camiones que se encontraban tras el tanque se veían obligados a detenerse. De algunos de ellos saltaban alemanes que tomaban posiciones y comenzaban a disparar sobre los americanos, pero no solían durar más de unos segundos. Pronto, el convoy alemán se vió dando marcha atrás y huyendo por la carretera.
De pronto, Jack escuchó una voz al otro lado de la calle.
-¡Tanque enemigo aproximándose por el este!
-¡Sargento Hergan, elimínelo! - la voz del teniente se escuchó por encima del barullo que había organizado la retirada alemana.
-¡Más tanques, señor!
-¡¿Cuántos?!
-¡¡Por lo menos 4!!
-¡Todos fuera de las casas! ¡Vamos todos fuera! ¡VAMOS!
Jack bajó el primero de un salto las escaleras. Todos sabían que debían hacer en esa situación. Salir de las casas y colocarse tras esquinas esperando a los tanques mientras los artilleros les disparaban con los rifles antitanque cambiando constantemente de posición.
Por el momento, Mike ya había dejado la ametralladora en el interior y salía con su Thompson a toda velocidad. Pronto se encontraron en la esquina que les tocaba a la espera.
-¡Teniente!
-¿Si? - el eco de las voces se escuchaba por todos los callejones. Ese pueblecito no era más grande que medio barrio de Nueva York.
-¡La infantería ha bajado de los camiones y se dirige hacia aquí tras los blindados!
-¡Prepárense, vamos a patearles el culo a esos boches!
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Jack se asomó por la esquina y disparó contra los soldados alemanes que se asomaban por un lado del tanque. Éste, disparó contra la esquina al ver que se asomaba. El obús pasó zumbando a unos centímetros de la esquina e impactó contra la casa de enfrente derribándola en parte.
-¡Vámonos a otro lado!
Mike corrió por delante de él seguido por otros dos americanos que iban junto a ellos. Frente al grupo, aparecieron varios alemanes que dispararon contra ellos. Jack se lanzó rápidamente al suelo y abrió fuego. El cuerpo sin vida de un americano cayó frente a él mientras Mike, varios metros por delante de él saltaba a un lado y, parapateado tras una puerta abierta, disparaba sobre ellos. Pronto pudieron seguir corriendo.
Giraron una esquina a la derecha y se encontraron de frente con otro tanque flanqueado por dos alemanes a cada lado. Jack se detuvo y se protegió tras la esquina, pero Mike continuó corriendo a toda velocidad hacia la esquina de enfrente. Su otro compañero se quedó bloqueado al ver que cada uno hacia una cosa distinta y acabó atravesado por varias balas. El rugido del motor de tanque comenzó a acercarse. Entonces escucharon varios estruendos. El rugido del tanque amainó y luego se reactivo. Jack se asomó al mismo tiempo que Mike y disparó sobre los alemanes que se había girado. Impactaron sobre dos que se quedaron en el suelo mientras veían como la torreta del tanque giraba sobre sí mismo. Entonces, de una de las ventanas, asomó el cañón de un rifle antitanque, tras un par de segundos, abrió fuego sobre la zona del motor, que con varios ruidos, se detuvo. Cuatro Thompsons se asomaron por la ventana y acribillaron a los otros dos alemanes. Luego salieron a la calle. Entre ellos estaba el teniente Summers.
-¡Evelyn, lance la bengala roja! - dijo el teniente mientras remtaba con su Colt al alemán moribundo.