¿Atacará Japón a la URSS?
"Dígale a Stalin que duerma tranquilo. Los japoneses se
llevaron una buena paliza en Kalkhin Gol. No volverán a intentarlo."
Richard Sorge, espía soviético en Japón
¿Puede un sólo hombre cambiar una guerra? ¿está el hombre por encima de su destino?
1 de Julio de 1941. Alemania declara la guerra a la Unión Soviética.
El último gran reto de Alemania
Richard Sorge. Nacido en la URSS. Su padre era Alemán y su madre provenía del Cáucaso. Atraído por la política (su abuelo fue colaborador de Karl Marx) Sorge se licencia en Políticas en la universidad de Berlin tras lo cual inicia una serie de viajes por oriente.
En la I Guerra Mundial Sorge se alista en el ejército Alemán y es herido y condecorado como héroe del Imperio Alemán. Miembro del partido comunista alemán es mandado al finalizar la guerra a China para respaldar el avance comunista en la zona. En 1935 llega a Tokio como un espía a las órdenes de Stalin.
Richard Sorge, el espía de Stalin en Japón
La lucha no se desarrolla precisamente de manera favorable a los ejércitos comunistas. Debilitado por las purgas y con un armamento y doctrinas anticuados los ejércitos rusos son masacrados por una arrolladora Wehrmacht. En estos momentos tan delicados para el futuro de la URSS un ataque por la espalda del ejército nipón podría ser la puñalada mortal.
Sorge está convencido de que los japoneses no atacaran.
Pero ni Kita Ikki ni sus generales lo tienen tan claro.
El frente este en Septiembre de 1941. Sebastopol está bajo asedio, Moscu y Leningrado son bombardeadas diariamente.
-Señor ¡¡en 1000 años no se presentará una oportunidad como esta!!
Pero Kita Ikki duda, aún se acuerda de la derrota de Nomonhan. Además la inmensidad de la URSS le da miedo. Kilómetros y kilómetros de estepa árida y congelada...
Kita Ikki se levantó de su asiento dirigiéndose a los militares que formaban su consejo privado.
-Señores ¡no atacaremos a la URSS!
En los ojos de muchos generales de tierra se descubrió la desilusión.
-Los recursos necesarios para nuestra economía están al sur. La guerra será contra Estados Unidos y las colonias europeas en Asia. Y es preciso que esten preparados, la guerra comenzará antes de fin de año. Así será.
Sorge estaba en lo cierto.
Pero el Japón no había descuidado su preparación militar. Los astilleros nipones acaban en octubre de 1941 los últimos navios proyectados ya hace años. Cuatro nuevos portaviones de último modelo y otro superacorazado gemelo del Yamato: El Mushashi.
La última serie de portaviones recien botados
El Japón ya estaba listo para enfrentarse al gigante Americano. Ahora todo dependía del caprichoso Kita Ikki.