Jornada 17: Southampton FC
Hay pocos clubes en la historia del fútbol que hayan contado con el honor de tener entre sus filas a un miembro de la realeza. Y todavía menos habitual es encontrarse con que a un futbolista profesional le ofrecieron un trono… y en Europa, ojo. Es el caso de CB Fry, auténtico superhombre de principios del siglo XX, que destacó en múltiples deportes y, además, en el mundo académico y en la política.
Charles Burgués Fry, nacido en 1872 y educado en Repton School, uno de los más prestigiosos de Inglaterra, y en la universidad de Oxford. Evidentemente, era de buena familia. Una vez licenciado, se dedicó a la enseñanza en una de las escuelas de Oxford, dedicada a la formación de oficiales para la Royal Navy. Y, además, demostró sus portentosas habilidades físicas dedicándose a todo tipo de deportes, y en todos ellos con resultados sobresalientes.
Sobre todo en el cricket, el auténtico deporte de los gentlemen británicos a mediados y finales del siglo XIX y principios del XX. Llegó a ser capitán de la selección inglesa, y como tal nunca perdió un test internacional. Precisamente mientras jugaba al cricket, en el Sussex County Cricket Club, trabó amistad con Kumar Shri Ranjitsinhji Jadeja, un príncipe hindú que con el tiempo se convertiría en una de las principales figuras diplomáticas de su país y que propiciaría la entrada en política de Fry.
Además CB destacó en el atletismo, llegando a igualar el record mundial de salto de longitud en 1893. Y un año después, y tras destacar en los equipos de fútbol de Repton y Oxford, se incorporó a The Corinthians, uno de los equipos amateurs más prestigiosos de Londres (aunque ya hacía una década que estos equipos, formados por jóvenes educados en las principales universidades y escuelas inglesas, ya no ganaban trofeos importantes). Su objetivo era llegar a ser internacional, como ya había conseguido con el cricket, y para ello, en realidad, se dio cuenta de que debía competir como profesional.
Así que en 1898 fichó por el club que le caía más cerca de casa, el Southampton, uno de los más destacados de la Southern League, aunque por distintos motivos su debut tuvo que esperar hasta 1900. Fry jugó 16 partidos con los Saints, llegó a la final de la FA Cup (que perdió) y, aunque su juego refinado chocaba un poco con el duro juego físico que entonces imperaba en el fútbol profesional, logró su objetivo de llegar a la selección inglesa en 1901, en un partido contra Irlanda. Al año siguiente, y después de perder la titularidad, se marchó al Portsmouth, el rival más enconado del Southampton, pero solo pudo jugar dos partidos antes de lesionarse y, como consecuencia, verse obligado a la retirada (del fútbol, el cricket, menos exigente en lo físico, siguió practicándolo hasta 1912).
Su vida política, aunque interesantísima, no es un tema que preocupe en este AAR, aunque sí hay algo absolutamente hilarante: en 1920, cuando era representante de la Sociedad de Naciones en Albania, las autoridades de este país le ofrecieron el trono. Fry, todo un caballero inglés, lo rechazó porque no le ofrecían suficiente dinero.
El partido, afortunadamente, ha sido una vuelta al buen camino, y además la prueba de que Andy Williams no ha perdido el olfato.