Premier League, jornada 7: Fulham
No es que sean demasiados los grandes nombres del fútbol que han pasado por Craven Cottage. Está Best, muy lejos de sus mejores momentos. Y poco más. Tanto que el bueno de Edwin van der Sar, un buen portero que siempre pareció a punto de ser algo más, pasa por ser uno de los mejores jugadores de su historia. En realidad, el Fulham ha sido más importante para Van der Sar que Van der Sar para el Fulham. Y por varios motivos.
El primero, obviamente, que en 2001 lo rescató de la Juventus, cuando Buffon ya le había quitado definitivamente el sitio y ningún gran equipo europeo parecía dispuesto a apostar por un portero todavía joven (tenía 31 años por entonces, con muchas temporadas por delante en su posición), pero que no había llegado a convertirse en todo lo que prometía durante su exitosa etapa en el Ajax.
Los cottagers, con Tigana al frente y un ambicioso proyecto para establecerse entre la élite del fútbol inglés, pagaron cerca de 7 millones de libras por él. Ese mismo verano gastaron otros 11 millones en Steve Marlet, un francés que también se quedó por el camino hacia la grandeza, y los reunieron con Louis Saha, Boa Morte y Finnan, los artífices del fulgurante ascenso del verano anterior y estandartes de una plantilla que prometía bastante y se quedó en casi nada.
A Van der Sar, sin embargo, su paso por el Fulham le vino de maravilla. Él sí rindió según lo esperado. Incluso mejor de lo que muchos preveían. Tanto que, cuatro años después, Ferguson le echó el lazo para su Manchester United. Ya nadie esperaba volver a ver al holandés en la elite. Y menos a sus 35 años. Pero el escocés ya estaba harto de experimentos en la portería. Por Old Trafford habían pasado muchos porteros de medio pelo y ninguno había logrado hacer olvidar a Schmeichel. Así que Ferguson debió pensar que mejor un tipo experimentado, con limitaciones bien conocidas, pero también bien asumidas, que seguir haciendo probaturas. Puso dos millones de libras encima de la mesa y el Fulham, que no esperaba semejante regalo por un portero que parecía camino de la retirada, aceptó sin rechistar.
Y así fue como comenzó la segunda juventud de Van der Sar. En los últimos tres años y medio ha ganado dos ligas y una Champions, en la que además se convirtió en el héroe de los Red Devils en la tanda de penaltis. Y no sólo eso: desde hace poco más de un mes, tiene en su poder el récord de imbatibilidad (en una misma temporada). Hasta entonces lo tenía un viejo conocido del fútbol español, Buljubasich, que en 2005 y en el Torneo Clausura chileno sumó 1.289 minutos sin encajar un solo gol en su portería. El 18 de febrero, al acabar el partido que su equipo ganó por 3-0, Van der Sar sumaba 1.302 minutos sin recoger el balón del fondo de las redes.
Y como no podía ser de otra forma, lo consiguió contra el Fulham.
La vuelta del AAR se salda con un partido flojo y además, dos lesiones. Pos sí que...
Se suponía que era un partido fácil y por eso ha habido unos cuantos no habituales en la alineación.
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Pues eso, que el AAR ha vuelto. Y esta vez lo he hecho con precaución: tengo una reserva de otros 18 o 20 capítulos ya escritos. Así que a un ritmo no muy alto, pongamos dos o tres capítulos por día, me da para un tiempito incluso si me entra la pereza y no escribo más. Cosa que no creo que ocurra, porque ahora tengo muuuuuuuuuuuuuuuuuuucho tiempo.
