Jornada 21: Blackburn Rovers
Hace ya unos años que estamos acostumbrados a una peregrinación constante de jugadores españoles a la Premier League. El Wigan abrió una rendija cuando todavía era un modesto, y el Liverpool de Rafa Benítez terminó de abrir la puerta de par en par. Casi siempre, además, el rendimiento ha sido notable, cuando no sobresaliente. Pero solo eso, casi siempre. En otras ocasiones el ridículo ha sido espantoso. Y el más espantoso de todos probablemente sea:
Exacto. Francisco Javier de Pedro Falque, también conocido como el donostiarra de Logroño.

Todos conocemos su carrera española, que empezó en el Antiguoko y le llevó a ser una de las figuras más reconocibles de la Real Sociedad, en los buenos y en los malos momentos. La temporara 2002-2003 fue uno de los buenos. La Real luchó casi hasta el final por el título de liga y De Pedro exhibió un fútbol de primer nivel, con seis goles en liga incluidos. Ya no era un chaval, y acababa de cumplir los 30 años. Además, solo le quedaba un año de contrato con su equipo, así que cuando apareció el Southampton con una oferta multimillonaria, no se lo pensó demasiado. Presionó al club todo lo que pudo, dejó claras sus intenciones de marcharse con los Saints e insistió en público y en privado para que el equipo le dejara marchar.
Pero sus peticiones cayeron en saco roto. La Real, dispuesta a hacer un buen papel en su debut en la Champions, impidió la salida de De Pedro, igual que la de Xabi Alonso y otros jugadores destacados. Y la jugada le salió mal. De Pedro dejó claro que se marcharía en junio de 2004 y su juego, en buena medida por culpa de la falta de motivación y el conflicto con el cuerpo técnico, se vino abajo. Tanto que perdió la titularidad por primera vez en ocho temporadas, y apenas jugó 13 partidos de liga.
A pesar de todo, De Pedro seguía teniendo buen cartel en Inglaterra, y no le costó demasiado encontrar equipo: el Blackburn Rovers, con el que firmó el mismo 1 de julio, al día siguiente de terminar su contrato con los txuriurdin. Los de Blackburn no habían tenido una temporada precisamente buena, y solo un sprint final les salvó del descenso y les situó 15º en la Premier. De Pedro fue uno de los fichajes estrella de Graeme Souness, el entrenador del Rovers, para levantar el rendimiento del equipo.
El tiro le salió por la culata. De Pedro fue titular en el primer partido de liga, el 14 de agosto contra el West Brom, pero se le notó falto de ritmo y sobrado de peso. Solo jugó 45 minutos. Y después de eso, solo volvió a jugar en un partido de la Copa de la Liga. Al poco de comenzar la temporada, además, Souness dejó Ewood Park para marcharse al Newcastle United. Su sustituto, Mark Hughes, no tenía la misma fe en De Pedro. De hecho no tenía ninguna. No le hizo jugar ni un minuto, y el 31 de enero le dio la baja.
La carrera de De Pedro, tras su fracaso en Inglaterra, ha sido un continuo e imparable descenso a los infiernos: el Perugia italiano de la Serie B; después el Goteborg sueco, fichado por su ex compañero Hakan Mild, pero en el que no llegó a debutar (excepto con el filial, con el que jugó tres minutos de un partido antes de ser expulsado por una agresión). Dejó Suecia por problemas personales y se marchó a Grecia, pero solo pudo jugar unos cuantos amistosos con el PAE Ergotelis cretense. De vuelta en España, fichó por el Burgos, con el que solo pudo jugar cinco partidos (de nuevo por exceso de peso) antes de marcharse en enero por problemas personales. Y después, este mismo verano probó fortuna con un club canario de Preferente, el Club Deportivo Vera. El 20 de septiembre el club rescindió su contrato por bajo rendimiento. Lo que se llama ir cuesta abajo y sin frenos.
Un partido apasionante en Edgar Street:
Qué gozo, tú. Crouch, que había aterrizado por la mañana, juega por la tarde (el partido se jugó el 1 de enero). Ni la vio, claro, qué se podría esperar.