Jornada 7: Portsmouth FC
Pues iba a contaros que, según la leyenda, Sir Arthur Conan Doyle fue el primer portero del Portsmouth… hasta que me ha dado por revisar capítulos previos de este AAR y resulta que ya os lo había contado
.
Así que nos remontaremos un poco menos en el tiempo y nos quedaremos en 1939. Por entonces, el Pompey llevaba una década amagando con hacer algo grande. En 1929 había llegado a la final de la FA Cup, que perdió contra el Bolton, y en 1934 repitió la gesta, para perder de nuevo, esta vez contra el Manchester City. La liga había sido otra historia, y de hecho a finales de la década había empezado a pasar apuros para mantenerse en la First Division.
En 1939, el Portsmouth dejó de amagar y por fin dio el golpe definitivo. Tras eliminar al Licoln, el West Brom, el West Ham, el Preston North End y el Huddersfield Town, se plantaron en la final de Wembley contra el Wolverhampton Wanderers y, esta vez sí, se llevaron a casa el trofeo gracias a una victoria por tres a uno. Habían llegado los buenos tiempos a Portsmouth, la grandeza esperaba a su equipo de fútbol…
… y todo se fue al garete con el estallido de la Segunda Guerra Mundial. La competición no llegó a comenzar en el otoño de 1939 y hasta 1946 no se reanudó la FA Cup ni tampoco la liga. El que no se consuela es el que no quiere, claro: el Portsmouth puede presumir (y sus aficionados lo hacen a menudo) de ser el club que más tiempo ha tenido ininterrumpidamente el trofeo de la FA Cup en sus vitrinas: siete años.
El Portsmouth corría el riesgo de seguir el mismo camino que muchos otros clubes con su actividad paralizada por la guerra: que la mejor generación de jugadores de su historia se perdiera los mejores años de su carrera, y que la avalancha de títulos que prometían se quedara finalmente en nada.
Así pareció cuando, en 1946, se reanudaron las competiciones de liga y copa. En la primera campaña liguera tres el conflicto, el Pompey apenas pudo terminar en duodécima posición. Y en la segunda, aunque mejoró un tanto, terminó en octava posición y muy alejado de las posiciones de privilegio.
En la temporada que comenzó en 1948 las cosas cambiaron radicalmente. El Pompey recordó sus mejores momentos inmediatamente anteriores a la Segunda Guerra Mundial y, hacia el final de liga, se había plantado en las semifinales de la FA Cup y, además, lideraba con cierta holgura la First Division. Acabó llevándose este último título, pero el Leicester les eliminó en la copa y les impidió ganar el que hubiera sido el primer doblete del siglo XX. El primer éxito liguero del Pompey coincidió además con el 50º aniversario de la fundación del club.
El Portsmouth aún consiguió repetir campeonato la temporada siguiente, esta vez con muchos más apuros y empatado a puntos con el segundo, el Wolverhampton Wanderers. El equipo no ha vuelto a ganar un solo título desde entonces y, salvo contadas excepciones, la grisura se ha convertido en la nota dominante de su trayectoria.
Y sobre el partido… pues bueno. El resultado es más escandaloso de lo que debería haber sido, porque ni nos han dominado tan claramente ni han hecho méritos para meter cuatro goles (es más, nosotros hemos hecho uno :rofl: ). Pero es lo que hay.
Pues iba a contaros que, según la leyenda, Sir Arthur Conan Doyle fue el primer portero del Portsmouth… hasta que me ha dado por revisar capítulos previos de este AAR y resulta que ya os lo había contado
Así que nos remontaremos un poco menos en el tiempo y nos quedaremos en 1939. Por entonces, el Pompey llevaba una década amagando con hacer algo grande. En 1929 había llegado a la final de la FA Cup, que perdió contra el Bolton, y en 1934 repitió la gesta, para perder de nuevo, esta vez contra el Manchester City. La liga había sido otra historia, y de hecho a finales de la década había empezado a pasar apuros para mantenerse en la First Division.
En 1939, el Portsmouth dejó de amagar y por fin dio el golpe definitivo. Tras eliminar al Licoln, el West Brom, el West Ham, el Preston North End y el Huddersfield Town, se plantaron en la final de Wembley contra el Wolverhampton Wanderers y, esta vez sí, se llevaron a casa el trofeo gracias a una victoria por tres a uno. Habían llegado los buenos tiempos a Portsmouth, la grandeza esperaba a su equipo de fútbol…
… y todo se fue al garete con el estallido de la Segunda Guerra Mundial. La competición no llegó a comenzar en el otoño de 1939 y hasta 1946 no se reanudó la FA Cup ni tampoco la liga. El que no se consuela es el que no quiere, claro: el Portsmouth puede presumir (y sus aficionados lo hacen a menudo) de ser el club que más tiempo ha tenido ininterrumpidamente el trofeo de la FA Cup en sus vitrinas: siete años.
El Portsmouth corría el riesgo de seguir el mismo camino que muchos otros clubes con su actividad paralizada por la guerra: que la mejor generación de jugadores de su historia se perdiera los mejores años de su carrera, y que la avalancha de títulos que prometían se quedara finalmente en nada.
Así pareció cuando, en 1946, se reanudaron las competiciones de liga y copa. En la primera campaña liguera tres el conflicto, el Pompey apenas pudo terminar en duodécima posición. Y en la segunda, aunque mejoró un tanto, terminó en octava posición y muy alejado de las posiciones de privilegio.
En la temporada que comenzó en 1948 las cosas cambiaron radicalmente. El Pompey recordó sus mejores momentos inmediatamente anteriores a la Segunda Guerra Mundial y, hacia el final de liga, se había plantado en las semifinales de la FA Cup y, además, lideraba con cierta holgura la First Division. Acabó llevándose este último título, pero el Leicester les eliminó en la copa y les impidió ganar el que hubiera sido el primer doblete del siglo XX. El primer éxito liguero del Pompey coincidió además con el 50º aniversario de la fundación del club.
El Portsmouth aún consiguió repetir campeonato la temporada siguiente, esta vez con muchos más apuros y empatado a puntos con el segundo, el Wolverhampton Wanderers. El equipo no ha vuelto a ganar un solo título desde entonces y, salvo contadas excepciones, la grisura se ha convertido en la nota dominante de su trayectoria.
Y sobre el partido… pues bueno. El resultado es más escandaloso de lo que debería haber sido, porque ni nos han dominado tan claramente ni han hecho méritos para meter cuatro goles (es más, nosotros hemos hecho uno :rofl: ). Pero es lo que hay.