Jornada 14: Sheffield Wednesday
Detrás de casi todos los motes hay una lógica. Mucas veces una lógica absurda y escondida para los ajenos. Pero siempre una lógica. En el caso del Sheffield Wednesday y su mote, los Owls, la lógica es evidente: viene del nombre de su estadio, Hillsborough.
Bueno, vale, no tan evidente ahora, pero sí cuando se construyó Hillsborough, en 1899, porque su nombre entonces fue poco original: Owlerton Stadium, debido a que se encontraba en la barriada de Owlerton, en Sheffield, claro. Hasta entonces, y con las excepciones de los grandes partidos en Bramall Lane, el Wednesday había jugado sus partidos en Olive Grove, unas instalaciones en las que contaba con una grada de madera para 2.000 espectadores.
En 1898, sin embargo, la empresa ferroviaria que les había alquilado el terreno les comunicó que, al finalizar la temporada, deberían desalojarlo porque necesitaban ese espacio para ampliar sus instalaciones. Después de desechar otros terrenos ofrecidos por la ferroviaria, el Wednesday compró por 5.000 libras de la época, un dineral, lo que hoy es el suelo sobre el que se asienta su estadio. Y como no tenía dinero para derrochar, en lugar de construir una nueva grada, trasladó la que tenía. Poco después, eso sí, añadió otra de 3.000 espectadores.
Y en 1914, y debido a la masiva afluencia de público (y eso que por entonces el club ya había dejado atrás las glorias de principios de siglo), ya se produjo una remodelación profunda que permitió capacidades de más de 40.000 personas en los años siguientes y que fue acompañada por un cambio en su nombre. Hillsborough, la nueva denominación, era ni más ni menos que el de la circunscripción parlamentaria en la que se encontraba.
Desde entonces, Hillsborough se convirtió en uno de los principales estadios futboleros de Inglaterra, sede de 24 semifinales de la FA Cup (una de ellas la del desastre de Hillsborough, del que ya hablamos) y también de tres partidos de la fase de grupos del Mundial 66. España debe estarle agradecida: ganó allí su único partido en aquella edición, a Suiza. Los otros dos, en Villa Park frente a Alemania y Argentina, los perdió y quedó eliminada.
Hace pocas semanas, una crecida en el rio Don, que pasa realmente cerca del estadio, inundó buena parte de la instalaciones del Wednesday, incluyendo oficinas, vestuarios y la tienda oficial (además de varias viviendas cercanas a Hillsborough). El quebranto fue importante: el club tuvo que cerrar sus oficinas un buen puñado de días.
¡¡Y segunda victoria consecutiva!! Que tengamos que celebrar esto...

El partido, loco y muy emocionante, aunque más cómodo de lo que pueda parecer. Falta en la foto un gol de penalty de Rutten en el minuto 9. ¿Será este por fin el inicio del despegue?