LA BATALLA DE TRAFANGAR
Durante el 20, la escuadra se dirige al sur, hacia el estrecho de Gibraltar. Al amanecer del 21, la flota aliada se acercó al Estrecho de Gibraltar y lo encontró bloqueado por los británicos. Nelson se había adelantado a los movimientos franceses. Villeneuve ordenó virar en redondo hacia el Norte, teniendo a Cádiz a la proa para así poder escapar si las cosas se ponían feas. Esto hizo descolocar la ya de por si mala línea de combate.
No vamos a comentar aquí punto a punto la batalla pero sí comentaremos las estrategias navales empleadas.
Nelson con su famoso plan “El Toque de Nelson”, no hacia más que utilizar el clásico esquema táctico británico. La clave de dicho esquema es llegar a trabar combate a corta distancia concentrado las fuerzas en un punto o varios de la línea enemiga, desbaratándola. De esta manera puedes aislar partes de la flota rival ya que los barcos que van delante tendrán que girar, maniobra que puede consumir bastante tiempo.
En esta época rara vez se llegaba a hundir un barco, debido los avances en el diseño de los buques y la escasa precisión y potencia de los cañones. Los ingleses se centraban en la neutralización de la tripulación (el activo naval más importante de la época), esto encajaba muy bien con el combate a quemarropa.
En resumen flota británica formó en dos columnas, una de ellas atravesará la línea del enemigo entre la retaguardia y el centro y se concentrará en el tercio de la retaguardia. La segunda columna cortará la línea entre el centro y la vanguardia, concentrándose en los barcos del centro. Collingwood dirigirá la división que atacará la retaguardia, y Nelson comandará el ataque por el centro. Los ingleses juegan con bastante ventaja ya que en igualdad de condiciones la pericia de sus marineros supera con mucho a los de otras naciones (mejor cadencia de tiro, maniobras e infantería de marina).
Aun así no es una táctica infalible más bien al contrario la columna no puede responder el fuego mientras se acerca. Se tiene que navegar a toda velocidad durante el momento critico, esto provoca que si algo sale mal y tienes que huir tendrás el viento en contra. Además existen numerosos movimientos que pueden neutralizar la táctica inglesa, por ejemplo invertir el rumbo y mandando la vanguardia a apoyar el centro; o disparar a discreción y cuando se acercasen navegar a paralelos ellos. Todo esto hace este despliegue solo apto para comandantes con arrogo y tripulaciones bien entrenadas.
Los franceses en cambio prefieren la aun más clásica formación en línea consiguiendo de esta forma mayor potencia de fuego y consecuentemente prefieren destruir la capacidad de maniobra del barco (aparejos y mástiles). Además tenían preferencia por navegar a sotavento (en contra del viento) y en caso de que la cosa se ponga fea poder huir en dirección contraria a máxima velocidad.
Para oponerse a los ingleses Villeneuve creyendo poseer abrumadora superioridad numérica simplemente creó una pequeña flota de observación dirigida por Gravina para apoyar a un cuerpo principal. Pero al ser consciente del tamaño real del enemigo esta se deshizo y ya no se salió del esquema básico de la formación en línea, que a estas alturas cubría 12 km de longitud y se encontraba llena de huecos. Los británicos que observaron estos grandes espacios por donde podrían romper la formación se lanzaron hacia ellos. Las tripulaciones aliadas (para muchos esta era su primera salida del puerto) demostraron incapacidad de mantener una formación en condiciones.
Nelson se fue acercado a la flota aliada en línea ocultando en lo posible sus intenciones. Gravina quizás intuyendo las intenciones de los ingleses pidió de nuevo el mando de la flotilla de observación pero se le denegó. Poco antes de las 12 cuando ya quedan clara la maniobra británica se da la orden de hacer virar la vanguardia.
El ataque comenzó a las 12:15 del día 21 de Octubre de 1805 el Victory, buque insignia de Nelson, se dirigía a toda velocidad hacia la formación enemiga recibiendo varios impactos. Una docena de barcos se llevan el peso de la batalla y eran neutralizados uno a uno. La avanzada no intervino hasta dos horas después de haberse dado la orden y cuando lo hizo fue totalmente descoordinado. Finalmente viendo que la suerte de la batalla estaba decidida puso rumbo a Cádiz.
La batalla concluye con el hundimiento del Achille francés a las 17:45. Los británicos no perdieron ningún barco aunque la mayoría fueran dañados, sobretodo los que navegaban en las primeras posiciones de las dos columnas ofensivas. Tuvieron 449 muertos y 1.241 heridos. Entre las bajas se encontraba Horatio Nelson que es alcanzado a las 13:25 por el disparo de un francotirador del navío francés Redoutable. Collingwood tomó el mando de la flota británica.
Los españoles tuvieron 1.025 muertos y 1.383 heridos y los franceses sufrieron la mayor parte de las bajas aliadas con 2.218 muertos y 1.155 heridos. Villeneuve prisionero, nueve barcos franceses y ocho españoles capturados; cuatro franceses y dos españoles hundidos
Las últimas órdenes de Nelson es que la flota anclara ante el temporal que se avecina, pero Collingwood no ancla la flota. Durante casi una semana, la tempestad que azota la costa de Cádiz fue peor que el combate sucedido. Se pierden diez barcos capturados.
Los franceses fueron aplastados psicológicamente, destruyendo su moral naval durante décadas.
Durante el 20, la escuadra se dirige al sur, hacia el estrecho de Gibraltar. Al amanecer del 21, la flota aliada se acercó al Estrecho de Gibraltar y lo encontró bloqueado por los británicos. Nelson se había adelantado a los movimientos franceses. Villeneuve ordenó virar en redondo hacia el Norte, teniendo a Cádiz a la proa para así poder escapar si las cosas se ponían feas. Esto hizo descolocar la ya de por si mala línea de combate.
No vamos a comentar aquí punto a punto la batalla pero sí comentaremos las estrategias navales empleadas.
Nelson con su famoso plan “El Toque de Nelson”, no hacia más que utilizar el clásico esquema táctico británico. La clave de dicho esquema es llegar a trabar combate a corta distancia concentrado las fuerzas en un punto o varios de la línea enemiga, desbaratándola. De esta manera puedes aislar partes de la flota rival ya que los barcos que van delante tendrán que girar, maniobra que puede consumir bastante tiempo.
En esta época rara vez se llegaba a hundir un barco, debido los avances en el diseño de los buques y la escasa precisión y potencia de los cañones. Los ingleses se centraban en la neutralización de la tripulación (el activo naval más importante de la época), esto encajaba muy bien con el combate a quemarropa.
En resumen flota británica formó en dos columnas, una de ellas atravesará la línea del enemigo entre la retaguardia y el centro y se concentrará en el tercio de la retaguardia. La segunda columna cortará la línea entre el centro y la vanguardia, concentrándose en los barcos del centro. Collingwood dirigirá la división que atacará la retaguardia, y Nelson comandará el ataque por el centro. Los ingleses juegan con bastante ventaja ya que en igualdad de condiciones la pericia de sus marineros supera con mucho a los de otras naciones (mejor cadencia de tiro, maniobras e infantería de marina).
Aun así no es una táctica infalible más bien al contrario la columna no puede responder el fuego mientras se acerca. Se tiene que navegar a toda velocidad durante el momento critico, esto provoca que si algo sale mal y tienes que huir tendrás el viento en contra. Además existen numerosos movimientos que pueden neutralizar la táctica inglesa, por ejemplo invertir el rumbo y mandando la vanguardia a apoyar el centro; o disparar a discreción y cuando se acercasen navegar a paralelos ellos. Todo esto hace este despliegue solo apto para comandantes con arrogo y tripulaciones bien entrenadas.
Los franceses en cambio prefieren la aun más clásica formación en línea consiguiendo de esta forma mayor potencia de fuego y consecuentemente prefieren destruir la capacidad de maniobra del barco (aparejos y mástiles). Además tenían preferencia por navegar a sotavento (en contra del viento) y en caso de que la cosa se ponga fea poder huir en dirección contraria a máxima velocidad.
Para oponerse a los ingleses Villeneuve creyendo poseer abrumadora superioridad numérica simplemente creó una pequeña flota de observación dirigida por Gravina para apoyar a un cuerpo principal. Pero al ser consciente del tamaño real del enemigo esta se deshizo y ya no se salió del esquema básico de la formación en línea, que a estas alturas cubría 12 km de longitud y se encontraba llena de huecos. Los británicos que observaron estos grandes espacios por donde podrían romper la formación se lanzaron hacia ellos. Las tripulaciones aliadas (para muchos esta era su primera salida del puerto) demostraron incapacidad de mantener una formación en condiciones.
Nelson se fue acercado a la flota aliada en línea ocultando en lo posible sus intenciones. Gravina quizás intuyendo las intenciones de los ingleses pidió de nuevo el mando de la flotilla de observación pero se le denegó. Poco antes de las 12 cuando ya quedan clara la maniobra británica se da la orden de hacer virar la vanguardia.
El ataque comenzó a las 12:15 del día 21 de Octubre de 1805 el Victory, buque insignia de Nelson, se dirigía a toda velocidad hacia la formación enemiga recibiendo varios impactos. Una docena de barcos se llevan el peso de la batalla y eran neutralizados uno a uno. La avanzada no intervino hasta dos horas después de haberse dado la orden y cuando lo hizo fue totalmente descoordinado. Finalmente viendo que la suerte de la batalla estaba decidida puso rumbo a Cádiz.
La batalla concluye con el hundimiento del Achille francés a las 17:45. Los británicos no perdieron ningún barco aunque la mayoría fueran dañados, sobretodo los que navegaban en las primeras posiciones de las dos columnas ofensivas. Tuvieron 449 muertos y 1.241 heridos. Entre las bajas se encontraba Horatio Nelson que es alcanzado a las 13:25 por el disparo de un francotirador del navío francés Redoutable. Collingwood tomó el mando de la flota británica.
Los españoles tuvieron 1.025 muertos y 1.383 heridos y los franceses sufrieron la mayor parte de las bajas aliadas con 2.218 muertos y 1.155 heridos. Villeneuve prisionero, nueve barcos franceses y ocho españoles capturados; cuatro franceses y dos españoles hundidos
Las últimas órdenes de Nelson es que la flota anclara ante el temporal que se avecina, pero Collingwood no ancla la flota. Durante casi una semana, la tempestad que azota la costa de Cádiz fue peor que el combate sucedido. Se pierden diez barcos capturados.
Los franceses fueron aplastados psicológicamente, destruyendo su moral naval durante décadas.
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