"Considerados como tropa, los españoles son una banda de andrajosos. Para ellos el fusil es un instrumento que no debe limpiarse bajo ningún pretexto. Entre los españoles, los centinelas no existen más que en teoría. No ocupan sus puestos, pero si los ocupan es durmiendo. Cuando llegan los rusos, son los indígenas los que tienen que despertarlos. Pero los españoles no han cedido nunca una pulgada de terreno. No conozco seres más impávidos. Apenas se protegen. Desafían a la muerte... Extraordinariamente valientes, duros para las privaciones, pero ferozmente indisciplinados".
Del SS Obergruppenführer Sepp Dietrich a Hitler, 4 de enero de 1942.