Bueno, voy a conjeturar un poco, dado que no hay información al respecto en ningún lugar. Supongo que habría que leer los textos del sacerdote intaliano Francesco Negri, Viaggio settentrionale, donde cuenta lo que vio, pero podemos usar un poco la lógica, que no tengo ganas de leer italiano antiguo.Originally Posted by Panzer VI
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¿Respuesta corta? Parafraseando a mi abuelo, 'hombres, los de antes'¿Respuesta larga? Por los datos que tengo, el Vasa se posó sobre su quilla a unos 30 metros de profundidad cerca de la bahía de Estocolmo, en el lago Mälaren. Este lago tiene una profundidad máxima de unos 70 metros, así que creo posible esa profundidad de 30 metros. Si observamos las cifras del buque, su cuerpo de popa asciende a unos 19 metros y con la arboladura desde la quilla hasta la cumbre del palo mayor tenía más de 50 metros. Es decir, es posible que una vez hundido, sobresaliera gran parte de los palos del buque durante un tiempo. Dado que hubo varios intentos de sacarlo a flote poco tiempo después de su naufragio, aún habiendo perdido la arboladura, el pecio era conocido en la primera mitad del s. XVII.
En cualquier caso, el buque no era tan difícil de encontrar. El problema es que tras 300 años posiblemente se fue hundiendo en el terreno lodoso del fondo del lago, y tras haber recuperado las partes valiosas del buque, los cañones, el pecio se abandonara y se olvidara su localización exacta en el subsconciente colectivo de los habitantes de la capital. Pero para 1660, aún no sabiendo exactamente donde estaba, no debió de ser tan difícil encontrarlo. El lugar donde se situó se sitúa entre las actuales islas de Beckholmen y Södermalm. En la foto, entre la grúa a la izquierda y el transatlántico está el lugar exacto donde se hundió. Escasos 350 metros separan ambas orillas. Tirando un plomo a unos 15 metros este terminaría chocando con el buque.
Pero, de acuerdo, el buque era fácil de localizar, pero, ¿cómo encontrar los cañones? Aún habiendo estado las troneras cerradas, con un poco de pericia se pueden ir encontrando la disposición alternada de estas y abrirlas con un gancho desde arriba. La operación en absoluto es sencilla, y no sólo parece que tardaron 2 años en rescatar más de 50 cañones, es decir, casi todos, sino que durante los meses de invierno, las aguas del lago se congelan. Es decir, doce meses en dos años da una media de cuatro o cinco cañones al mes, y eso tirando por lo bajo. Qué decir, es toda una azaña... pero de los buques naufragados casi siempre se han conseguido rescatar numerosos cañones de los mismos. Digamos que era todo un negocio emergente en aquel entonces. Me parece tan sorprenderte estar media hora a 30 metros de profundidad con ayuda de una campana metálica con una minúscula bolsa de aire, como ir encontrando troneras y atando ganchos a unos cañones de 1 tonelada en la más completa oscuridad.![]()
Y de regalo:
Estado de las cureñas que portaban los cañones del Vasa tras ser recuperado. Todas están restauradas, sin sus respectivos cañones, claro, y expuestas junto a la quilla del buque, en la planta baja del museo.









¿Respuesta larga? Por los datos que tengo, el Vasa se posó sobre su quilla a unos 30 metros de profundidad cerca de la bahía de Estocolmo, en el lago Mälaren. Este lago tiene una profundidad máxima de unos 70 metros, así que creo posible esa profundidad de 30 metros. Si observamos las cifras del buque, su cuerpo de popa asciende a unos 19 metros y con la arboladura desde la quilla hasta la cumbre del palo mayor tenía más de 50 metros. Es decir, es posible que una vez hundido, sobresaliera gran parte de los palos del buque durante un tiempo. Dado que hubo varios intentos de sacarlo a flote poco tiempo después de su naufragio, aún habiendo perdido la arboladura, el pecio era conocido en la primera mitad del s. XVII.
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